Los padres tienen la misión primordial y el derecho inalienable de educar a sus hijos,,. Esta obligación incluye no solo la educación religiosa y moral, sino también la física y cívica, especialmente en lo que respecta a la religión y la moralidad,. La educación de los hijos es una tarea que debe procurar su verdadero bien, encaminándolos hacia la patria eterna con una conciencia clara de la responsabilidad de los padres como representantes de Dios.
Educación Integral
La educación que los padres imparten debe ser integral, abarcando diversos aspectos de la vida de los hijos:
Educación en la fe y la oración: Los padres tienen la misión de enseñar a sus hijos a orar y a descubrir su vocación como hijos de Dios,. La catequesis familiar precede, acompaña y enriquece otras formas de instrucción en la fe,.
Formación moral y de carácter: La familia es la primera escuela de vida donde se aprenden los valores morales, se comienza a honrar a Dios y a usar correctamente la libertad,. Los hijos deben ser educados para asumir responsabilidades personales en todos los aspectos, incluyendo los relacionados con la sexualidad.
Educación sexual: La educación para el amor, como donación de sí mismo, es una premisa indispensable para una educación sexual clara y delicada que los padres están llamados a impartir. Es irrenunciable la educación en la castidad, como virtud que desarrolla la auténtica madurez de la persona y la capacita para respetar y promover el «significado esponsal» del cuerpo. La información sexual desvinculada de los valores morales empobrece a la persona y oscurece su dignidad.
Respeto y afecto: El respeto y el afecto de los padres se manifiestan en el cuidado y la atención que dedican a la crianza de sus hijos pequeños, proveyendo sus necesidades físicas y espirituales,. A medida que los hijos crecen, este respeto y devoción llevan a los padres a educarlos en el uso correcto de su razón y libertad,.
Elección de la Escuela
Los padres, como primeros responsables de la educación de sus hijos, tienen el derecho fundamental de elegir la escuela que corresponda a sus propias convicciones,,. El Estado tiene el deber de garantizar este derecho parental y de asegurar las condiciones concretas para su ejercicio,. En la medida de lo posible, los padres tienen el deber de elegir las escuelas que mejor les ayuden en su tarea como educadores cristianos,,.
Fomento de las Vocaciones
Los padres deben respetar y alentar la vocación única de sus hijos, que proviene de Dios,. Deben estar convencidos de que la primera vocación del cristiano es seguir a Jesús,. Cuando uno de sus hijos es llamado a la vida consagrada o al ministerio sacerdotal, los padres deben acoger y respetar esta llamada con alegría y gratitud,.