La época del Jubileo y la necesidad de una definición dogmática
En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial la Iglesia se encontraba «pesada de tantas preocupaciones, ansiedades y calamidades»2. Aun así, el Papa Pío XII observó un creciente fervor mariano que motivó la proclamación del dogma, considerándolo un «brillante gem» que adornaría la frente de la Madre de Dios durante el Jubileo3.
Antecedentes doctrinales
El privilegio de la Asunción se enlaza estrechamente con la Inmaculada Concepción proclamada por el Papa Pío IX en 1854. Pío XII señala que ambos privilegios «están muy estrechamente ligados» y que la Asunción representa la culminación del plan de salvación para la Madre de Dios4.
