La promesa de Dios a Abraham y Sara
En Génesis 17 Dios renueva su pacto con Abraham, cambiando sus nombres y anunciando que Sara, a quien antes se llamaba Sarai, «dará a luz un hijo» que llevará el nombre de Isaac, «risa»1. La promesa se repite en Génesis 18, donde el Señor responde a la duda de Sara recordándole que nada es imposible para Él2.
La edad de los patriarcas
Abraham tenía noventa y nueve años cuando fue circuncidado y, al año siguiente, alcanzó los cien años; Sara contaba noventa años1. Estas edades subrayan la naturaleza sobrenatural del nacimiento que estaba por ocurrir.
