Origen y formación
Los datos biográficos sobre Novaciano proceden principalmente de sus adversarios contemporáneos, en particular del papa san Cornelio, de san Cipriano de Cartago y de Dionisio de Alejandría. Su nombre aparece también como Novato en algunos autores griegos, aunque esta forma puede provocar confusión con Novato de Cartago, un presbítero distinto que colaboró con él.1
Novaciano recibió una sólida formación literaria y destacó por su capacidad retórica. San Cipriano conocía su elocuencia, mientras que san Cornelio, aunque lo criticó duramente, reconocía su preparación intelectual y lo describía irónicamente como un «fabricante de dogmas» y defensor de la erudición eclesiástica.1
Bautismo y acceso al presbiterado
San Cornelio relata que Novaciano recibió el bautismo mientras padecía una grave enfermedad, mediante infusión de agua, al encontrarse en peligro de muerte. Después de su recuperación, no habría recibido todos los ritos complementarios de la iniciación cristiana ni la confirmación episcopal. Cornelio utilizó este hecho para cuestionar su posterior admisión al clero.1
A pesar de las objeciones de parte del clero y de algunos fieles, un papa -probablemente san Fabián- lo ordenó presbítero. Una tradición posterior, atribuida a Eulogio de Alejandría, lo presenta como antiguo diácono de Roma y sostiene que su ordenación sacerdotal pretendía impedirle acceder al pontificado. Esta versión contradice el testimonio de Cornelio y suele considerarse menos fiable.1


