Criterios de discernimiento
Cuando una devoción incluye afirmaciones sobre apariciones, locuciones o mensajes sobrenaturales, la autoridad eclesial debe examinar cuidadosamente los hechos y sus frutos. Las normas de la Iglesia consideran, entre otros elementos:
- La existencia probable o cierta del acontecimiento tras una investigación seria.
- El equilibrio psicológico, la honradez y la vida moral de las personas implicadas.
- La docilidad hacia la autoridad eclesiástica.
- La conformidad de los mensajes con la doctrina católica.
- La presencia de frutos espirituales constantes, como la oración, la conversión y las obras de caridad.
- La ausencia de búsqueda de beneficio económico, fama, poder o control sobre otras personas.
También requieren atención los errores doctrinales, las conductas gravemente inmorales, los trastornos psicológicos y cualquier manipulación de los fieles. Estos criterios deben valorarse conjuntamente y no mediante un único indicio aislado.
Las normas actuales
Las normas promulgadas en 2024 por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe describen el discernimiento como una tarea destinada a comprobar si existen signos de acción divina, si los mensajes respetan la fe y la moral, si los frutos espirituales necesitan purificación y si la autoridad competente puede reconocer un valor pastoral.
La Iglesia procura acoger los posibles frutos espirituales sin abandonar la prudencia. Las experiencias relacionadas con apariciones pueden favorecer la fe, la fraternidad, la oración y el servicio; pero también pueden originar errores doctrinales, mentalidades sectarias, abusos de autoridad o explotación económica.,
La autoridad eclesiástica puede permitir una manifestación devocional prudente mientras continúa el discernimiento. Las normas antiguas hablaban de una autorización provisional equivalente a que «por ahora, nada impide» la devoción, antes de emitir, cuando proceda, un juicio sobre la autenticidad sobrenatural de los hechos.
Actitud de los fieles
Los fieles pueden practicar una devoción mariana legítima sin aceptar como obligatorios todos los mensajes, interpretaciones o afirmaciones asociados a una supuesta aparición. La adhesión a una revelación privada nunca posee el mismo grado que la fe debida a la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio.
Una devoción auténticamente católica produce mayor amor a Jesucristo, participación en los sacramentos, obediencia a la Iglesia, conversión moral y servicio al prójimo. Una práctica que fomente miedo, exclusivismo, desprecio de los pastores, dependencia de un visionario o búsqueda de beneficios materiales contradice el espíritu del discernimiento cristiano.