Orígenes del culto
La devoción a la Virgen de Andacollo se remonta a la época de la evangelización española en el norte de Chile. Según los relatos papales, la imagen fue venerada desde los primeros años de la colonización, convirtiéndose en un punto de referencia para los fieles de la región2.
Desarrollo a lo largo de los siglos
Durante el siglo XX, el culto recibió reconocimiento oficial de la Iglesia, y el santuario de Andacollo se consolidó como centro de peregrinación. La figura de la Virgen fue exaltada en discursos papales, destacando su papel como patrona de los andinos y como símbolo de la fe popular chilena1.
