La enciclopedia católica en español

Nuestra Señora de Budslau

Nuestra Señora de Budslau, llamada también Madre de Dios de Budslau o Icono de Budslau, es la imagen mariana más venerada de Bielorrusia y patrona del pueblo bielorruso. El lienzo, de procedencia occidental y de composición bizantina, se conserva desde 1613 en el santuario de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María de Budslau, a unos 150 kilómetros al norte de Minsk. Cuatro siglos de peregrinaciones, curaciones atribuidas a la intercesión de la Virgen, la elevación del templo a basílica menor y la coronación pontificia de la imagen en 1998 han convertido este lugar en el santuario nacional del país. La gran fiesta de Budslau, que cada verano reúne a decenas de miles de peregrinos, figura desde 2018 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.1

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreNuestra Señora de Budslau
CategoríaTérmino
Nombre Completo
  • Madre de Dios de Budslau
  • Icono de Budslau
  • Patrona del pueblo bielorruso
DescripciónImagen mariana más venerada de Bielorrusia y patrona del pueblo bielorruso
Fecha de Fundación1613
CiudadBudslau
Eventos relacionadosCuración de Josafat Tyszkiewicz en 1617 y cuarenta y dos relatos de curaciones
Fecha de Celebración2 de julio
Festividad2 de julio
HistoriaEl icono fue un obsequio del papa Clemente VIII a Jan Pac en 1598. En 1613 fue entregado a la iglesia de los bernardinos de Budslau.
LugarBudslau
PaísBielorrusia
PatronazgoPueblo bielorruso
Personas relacionadas
  • Artista desconocido de Europa occidental
  • Clemente VIII
TipoAdvocación mariana, Minsk
UbicaciónSantuario de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María de Budslau

Tabla de contenido

Nombre y denominaciones

La imagen recibe el nombre del lugar donde se venera. En español se escribe Budslau, aunque la transcripción varía según la lengua: en bielorruso, Budslaŭ (Будслаў); en polaco, Budsław; en ruso, Budslav. De ahí que las referencias a la devoción aparezcan también como Matka Boża Budsławska o Madre de Dios de Budslau.

El título oficial del templo es Santuario Nacional de la Madre de Dios de Budslau, y su advocación litúrgica es la Asunción de la Bienaventurada Virgen María.2 En la piedad popular, la imagen se invoca también como patrona y Reina de Bielorrusia, título que subraya su papel en la vida religiosa y cultural de la nación.

El lugar: Budslau y el convento bernardino

Situación geográfica

Budslau es una pequeña localidad del distrito de Myadzyel, en la región de Minsk, a unos 150 kilómetros de la capital bielorrusa. Pertenece a la región histórica del antiguo Gran Ducado de Lituania, un territorio de convivencia entre pueblos y confesiones cristianas en el que la devoción a la Virgen María dejó una huella profunda.

Los bernardinos en Budslau

En 1504, el rey Alejandro Jagellón entregó la localidad a los bernardinos de Vilna. Los bernardinos son los frailes menores de la Observancia franciscana, conocidos con ese nombre en Polonia y Lituania por su devoción a san Bernardino de Siena. Los religiosos levantaron primero una capilla y, a finales del siglo XVI, una iglesia de madera dedicada a la Visitación de la Virgen. El título tiene su razón de ser: la fiesta de la Visitación se celebraba entonces el 2 de julio, la misma fecha en la que hoy culmina la celebración de Budslau.

Desde aquel convento irradió durante siglos la vida espiritual del lugar. Los bernardinos custodiaron el icono, acogieron a los peregrinos y fomentaron la devoción mariana en toda la comarca.

Origen del icono

La tradición de 1588

La tradición local sitúa en julio de 1588 una aparición de la Virgen a los fieles de Budslau. Aquel acontecimiento, transmitido por la memoria popular, explica que el mes de julio y, en particular, el día 2, se hayan convertido en el centro del calendario devocional del santuario.1

El regalo de Clemente VIII

La historia documentada de la imagen comienza con un personaje de la nobleza lituana. El icono, pintado en el siglo XVI por un artista desconocido de Europa occidental, fue un obsequio del papa Clemente VIII a Jan Pac, voivoda de Minsk, durante una peregrinación a Roma en 1598. El pontífice quiso honrar con aquel presente la conversión de Pac del calvinismo a la fe católica.3

Tras la muerte del noble, su capellán, el sacerdote Isaac Salakai, recibió el cuadro. Lo llevó primero a Daŭhinava y, en 1613, lo entregó a la iglesia de los bernardinos de Budslau. Desde ese año la imagen permanece en el lugar al que debe su nombre.

Descripción del icono

El icono es un lienzo de unos 72 por 65 centímetros que sigue el esquema de la Hodegetria, palabra griega que significa «la que muestra el camino». En este tipo iconográfico, la Virgen sostiene al Niño con el brazo izquierdo y lo presenta como el camino, la verdad y la vida. En el cuadro de Budslau, el Niño Jesús lleva en la mano una granada, símbolo de la resurrección.3

El cuadro luce una riza, un revestimiento de plata sobredorada, y un marco de ornamentación renacentista, ambos añadidos en el siglo XVII por la piedad de los fieles. La imagen reúne así elementos de la tradición oriental, en su esquema, y de la sensibilidad occidental, en su factura, y refleja el cruce de culturas propio de la historia religiosa de Bielorrusia.

Una restauración realizada a comienzos de los años noventa del siglo XX aseguró la conservación de la pintura, y el icono se expone hoy en el altar mayor del santuario.

Historia del santuario

El siglo XVII: las primeras curaciones

El primer milagro documentado ocurrió en 1617. Un niño ciego de cinco años, Josafat Tyszkiewicz, recobró la vista ante la imagen. La noticia se extendió con rapidez y atrajo a peregrinos de toda la región. En los años siguientes, un sacerdote del santuario recogió por escrito cuarenta y dos relatos de personas que atribuyeron su curación a la intercesión de la Madre de Dios de Budslau.3

La afluencia de fieles obligó a construir un templo mayor. En 1643 los bernardinos sustituyeron la iglesia de madera por otra de piedra, con generosa financiación del noble Janusz Kiszka. De aquella época se conserva en la capilla de santa Bárbara un excepcional altar de madera de columnas corintias, adornado con una veintena de esculturas.

La basílica barroca

Ante el crecimiento de la devoción, en 1767 comenzó la construcción de un nuevo templo en estilo barroco tardío, consagrado en 1783 con la advocación de la Asunción de la Virgen. El edificio es una basílica de tres naves con dos torres, crucero y cúpula sobre el cruce, con fachada articulada por pilastras y columnas adosadas.4 Es una de las obras más notables de la arquitectura religiosa de Bielorrusia y todavía hoy preside el paisaje de la localidad.

Supresión y prueba

A mediados del siglo XIX, las autoridades del Imperio ruso suprimieron el convento bernardino, en un contexto de fuerte presión sobre la Iglesia católica en los territorios del antiguo Gran Ducado. Algunos religiosos de la comunidad habían participado en el levantamiento de 1863. La devoción al icono, sin embargo, no se interrumpió: los fieles continuaron acudiendo ante la imagen.

El siglo XX

La ocupación soviética de 1939, la invasión alemana de 1941 y la nueva anexión soviética de 1945 sometieron a la localidad a grandes sufrimientos. Bajo el régimen comunista, la práctica religiosa quedó severamente restringida y las peregrinaciones perdieron su antigua amplitud. La devoción, sin embargo, sobrevivió en las familias y en la oración silenciosa de muchos creyentes.

El renacimiento de la peregrinación

Con el final de la época soviética, las peregrinaciones se reanudaron a partir de 1990 y recuperaron su forma organizada en torno a 1992. Desde entonces acuden a Budslau fieles de Bielorrusia, Polonia, Lituania, Rusia y otros países. La restauración del icono y el interés renovado de la Iglesia por el santuario prepararon los reconocimientos pontificios que llegaron en los años siguientes.

Reconocimientos pontificios

Basílica menor

En 1993, san Juan Pablo II elevó el templo a la dignidad de basílica menor. Este título honorífico expresa el vínculo especial del santuario con la sede de Pedro y reconoce su importancia pastoral y espiritual.4

La coronación del icono

En 1995, el mismo pontífice concedió el decreto de coronación canónica de la imagen. Como es costumbre en la Iglesia, la coronación se reserva a las imágenes marianas que se distinguen por una devoción multisecular, por la fama de gracias recibidas y por la piedad constante del pueblo.

La ceremonia tuvo lugar el 2 de julio de 1998. El cardenal Kazimierz Świątek, arzobispo de Minsk-Mohilev, impuso las coronas pontificias en nombre del Santo Padre. Con aquel gesto, el templo adquirió su rango de santuario nacional de Bielorrusia.3

En 2023, el país celebró el vigésimo quinto aniversario de la coronación con la emisión de un sello conmemorativo. La fiesta de aquel año contó con la presencia del arzobispo Claudio Gugerotti, enviado como legado pontificio por el papa Francisco.5

La fiesta de Budslau

Un acontecimiento de dimensión nacional

La celebración principal tiene lugar durante el primer fin de semana de julio y alcanza su momento culminante el 2 de julio. Decenas de miles de peregrinos procedentes de toda Bielorrusia y del extranjero llegan a la pequeña localidad. Algunos recorren a pie el último tramo del camino, otros llegan en peregrinaciones en bicicleta, como la que sale de la iglesia Roja de Minsk, y no faltan los grupos que acuden en ayuno de oración para pedir la liberación de las adicciones.1,3

Ritos y tradiciones

La celebración reúne varias expresiones de piedad popular:

  • La acogida de los peregrinos por los sacerdotes del santuario y por los vecinos del pueblo.
  • Las misas solemnes en el templo y al aire libre, presididas por obispos y sacerdotes.
  • La procesión nocturna con velas, en la que los fieles acompañan al icono.
  • Las vigilias de oración de los jóvenes.
  • La oración prolongada en honor de la Madre de Dios, con cantos marianos.

Las familias participan con todas sus generaciones. Los vecinos del lugar, orgullosos de la reliquia que custodian, transmiten a los visitantes la hospitalidad, la artesanía y la gastronomía propias de la región.1

Reconocimiento civil e internacional

En 2014, Bielorrusia incluyó la fiesta de Budslau en su lista estatal de patrimonio cultural inmaterial. En noviembre de 2018, el Comité Intergubernamental de la UNESCO la inscribió en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.1,3 Esta inscripción reconoce la importancia de una tradición religiosa que ha unido a generaciones de creyentes y que ha conservado la identidad cultural del país.

El incendio de 2021

En la mañana del 11 de mayo de 2021, un incendio de causa desconocida destruyó el tejado del santuario y dañó gravemente las bóvedas. El párroco, el padre Dmitry Dubovik, y un grupo de voluntarios sacaron a tiempo el icono, el Santísimo Sacramento, los objetos litúrgicos, los libros y otras imágenes. El fuego no causó víctimas, y la imagen de la Virgen salió completamente indemne.2,6

Los obispos de Bielorrusia invitaron a todos los fieles a unirse en oración y a colaborar en la reconstrucción del templo. Las celebraciones se trasladaron a la casa del peregrino. La parroquia puso en marcha una campaña de recaudación de fondos, a la que contribuyó también la embajada de Francia. En octubre de 2021, una cubierta provisional permitió reanudar el culto en la iglesia.4

El episodio añadió un nuevo capítulo a la historia del icono: la imagen que había atravesado guerras, supresiones y décadas de persecución volvió a salir intacta de una prueba, y los fieles interpretaron el hecho como un signo de la protección maternal de María.

Significado teológico y espiritual

El culto a la Madre de Dios

El título de Madre de Dios (Theotokos), proclamado por el concilio de Éfeso en el año 431, fundamenta toda la devoción mariana. María es Madre de Dios porque su Hijo, Jesucristo, es verdadero Dios y verdadero hombre en una sola persona. La Iglesia le tributa un culto especial, distinto de la adoración que solo corresponde a Dios, que la tradición llama hiperdulía.7

La veneración de las imágenes

El concilio de Nicea II (año 787) enseñó que el honor tributado a una imagen sagrada pasa a la persona que representa. Quien venera el icono de Budslau no adora la tabla ni el lienzo, sino que eleva su corazón a María y, por ella, a Cristo.7 En la Hodegetria, la mirada de la Virgen y el gesto de su mano orientan siempre hacia el Hijo. Esta es la lógica de toda devoción mariana auténtica: la Madre conduce a Cristo.

La peregrinación como camino de conversión

Las peregrinaciones a los santuarios figuran entre las expresiones más antiguas de la piedad popular. El peregrino sale de su casa, recorre un camino, se encuentra con otros creyentes y llega ante un lugar donde Dios ha sido invocado durante siglos. En Budslau, el itinerario culmina en la oración y la celebración de la Eucaristía.7

Patrona del pueblo bielorruso

Nuestra Señora de Budslau recibe el título de patrona del pueblo bielorruso. En la historia, el icono acompañó al país en épocas de unión y de división, de libertad y de opresión. Por eso la devoción tiene una dimensión que sobrepasa lo estrictamente local: en torno a la imagen se reúnen católicos de distintas procedencias y rezan por la paz, la unidad y la fidelidad de la nación. El lema de la fiesta de 2023, «María es la Reina de Bielorrusia», refleja esta convicción.5

Valor de Budslau en la vida de la Iglesia

Budslau enseña que la fe sobrevive a los avatares de la historia cuando se enraíza en la oración de un pueblo. El icono llegó como obsequio papal a un converso, atravesó siglos de cambios políticos y religiosos, sobrevivió a un incendio y sigue convocando a creyentes de todas las edades. Su mensaje es sencillo y profundamente evangélico: la Madre de Dios conduce a sus hijos hacia Cristo, consuela a los afligidos y reúne a los dispersos.

El santuario es hoy un lugar de oración y de encuentro fraterno. Cada verano, miles de peregrinos recorren el último tramo del camino con velas encendidas y cantos marianos, y repiten ante la imagen el saludo de la Iglesia desde hace siglos: Dios te salve, María, llena de gracia.

Citas y referencias

  1. Celebración en honor del icono de Nuestra Señora de Budslau (fiesta de Budslau). UNESCO, Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, expediente n.o 01387 (2018). 2 3 4 5
  2. Venerado icono de Nuestra Señora indemne tras el incendio de una iglesia en Bielorrusia. Catholic News Agency, 11 de mayo de 2021. 2
  3. La fiesta de Budslau. Portal oficial de la República de Bielorrusia, sección de patrimonio. 2 3 4 5 6
  4. Iglesia de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, Budslau. Wikipedia, consultado en octubre de 2026. 2 3
  5. Sello conmemorativo del 25.o aniversario de la coronación del icono de Budslau. Ministerio de Cultura de la República de Bielorrusia (2023). 2
  6. Incendio destruye techo de santuario nacional dedicado a la Virgen María en Bielorrusia. ACI Prensa, 2021.
  7. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 466, 495, 971, 1161 y 1674-1675 (1992). 2 3
Modificado el 5 de octubre de 2026 • FideScore™ 9.71 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/mvn9rpxbr

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →