La advocación recibe varias denominaciones que expresan aspectos complementarios de la fe mariana paraguaya:
- Nuestra Señora de Caacupé.
- Virgen de Caacupé.
- Purísima y Radiante Concepción de Caacupé.
- Señora de los Milagros.
- Madre de la patria paraguaya.
- Patrona del Paraguay.
Juan Pablo II llamó a la Virgen «Purísima Concepción de Caacupé» y recordó que los fieles paraguayos la invocan como madre celestial.3 En otro discurso pontificio, la presentó como patrona del Paraguay y encomendó a su intercesión la misión evangelizadora de la Iglesia del país.4


