Primeros antecedentes precolombinos
Antes de la llegada de los españoles, la zona de Copacabana era un importante centro de culto incaico, dedicado a una antigua deidad vinculada al lago Titicaca. Los incas consideraban el lugar como una «llave» de un santuario y oráculo sagrado, donde se mezclaban rituales locales con los de la gran civilización inca1.
La evangelización y la aparición de la imagen
Con la conquista española, los dominicos y posteriormente los franciscanos y agustinos iniciaron la evangelización de la región. En 1582, según la Catholic Encyclopedia, un indígena de Copacabana, inspirado por las imágenes de la Virgen que había visto en La Paz, logró tallar una estatua de la Virgen María que fue colocada en la capilla del «Camarín». Desde entonces, la imagen empezó a recibir innumerables testimonios de favores y milagros, consolidándose como protectora de la comunidad1.
