La enciclopedia católica en español

Nuestra Señora de Coromoto

Nuestra Señora de Coromoto es una advocación mariana venerada como Patrona de Venezuela. Su santuario nacional, situado en Guanare, recuerda la tradición de una manifestación de la Virgen María vinculada a la evangelización de los pueblos indígenas y a la expansión de la fe católica en el territorio venezolano. La devoción coromotana ocupa un lugar central en la identidad religiosa del país y congrega a fieles de diversos orígenes sociales y étnicos.1

Coromoto 1
Ver información de la imagenNuestra Señora de Coromoto, c. 2006. Original, Guillermo Ramos Flamerich, CC BY 2.5 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreNuestra Señora de Coromoto
CategoríaTérmino
DescripciónAdvocación mariana y patrona de Venezuela, venerada en el Santuario Nacional de Guanare. Invitación a la conversión, el bautismo y la unidad del pueblo venezolano bajo la intercesión maternal de María
Autoridad EclesiásticaPapa Pío XII; Juan Pablo II
Fecha12 de septiembre de 1952
Fecha de Celebración8 de septiembre
ImportanciaElemento central de la identidad religiosa, cultural e histórica de Venezuela; símbolo de unidad nacional.
LugarGuanare
TipoAdvocación mariana, Santuario Nacional, Imagen mariana, Coronación pontificia (12 sept 1952); Inauguración del nuevo santuario (10 feb 1996)
UbicaciónEstado Portuguesa, Venezuela
Uso Litúrgicoveneración

Tabla de contenido

Historia de la advocación

Guanare y los comienzos de la evangelización

Guanare nació en el contexto de la expansión española por los territorios que formarían Venezuela. El papa Pío XII relacionó los orígenes de la ciudad con Juan Fernández de León, fundador de la Ciudad del Espíritu Santo del valle de San Juan de Guaguanare durante la segunda mitad del siglo XVI. La fundación de Guanare coincidió con la llegada de nuevas iniciativas misioneras destinadas a anunciar el Evangelio a las poblaciones indígenas.2

La evangelización venezolana contó con la participación de sacerdotes y religiosos de distintas órdenes. Juan Pablo II recordó entre los primeros evangelizadores a Francisco de Córdoba, Juan de Garcés, Rodrigo de Bastidas, Pedro de Agreda y varios franciscanos observantes. También mencionó la labor de fray Francisco de Pamplona y fray Juan de Mendoza, figuras vinculadas a la primera implantación misionera en el país.3

La tradición de Coromoto sitúa la intervención mariana en este escenario de evangelización. Según el relato transmitido por la piedad venezolana, una mujer de singular belleza apareció junto a las aguas de una quebrada y exhortó a los indígenas a aceptar el bautismo y a vivir en la fe cristiana. La narración presenta la presencia de María como una llamada maternal a la conversión y a la incorporación a la Iglesia.2

La tradición del encuentro de 1652

La tradición fija el origen de la advocación en el 8 de septiembre de 1652. Juan Pablo II afirmó que, desde esa fecha, Santa María de Coromoto acompaña la fe de los indígenas y de los descendientes de europeos, de los mestizos y de los afrovenezolanos. La devoción adquirió así un carácter integrador, unido a la formación histórica y religiosa de la nación venezolana.1

El relato tradicional describe una primera manifestación mariana ante un jefe indígena y su esposa. La Virgen habría pedido que acudieran al bautismo y que recibieran la enseñanza cristiana. La resistencia inicial del jefe aparece en la narración como símbolo de la dificultad de la evangelización, mientras que la persistencia de María expresa la paciencia de Dios y la acción maternal de la gracia.

La tradición añade que, después de un gesto violento del jefe indígena, quedó una pequeña imagen de la Virgen. La memoria religiosa venezolana interpreta este episodio como una victoria de la gracia sobre la resistencia humana. El mensaje central no reside en la violencia del relato, sino en la invitación a la conversión, al bautismo y a la comunión con la Iglesia. Pío XII presentó la tradición coromotana como una historia en la que María conduce a un pueblo hacia la fe cristiana.2

Significado del nombre «Coromoto»

El título Coromoto procede de la tradición indígena vinculada al lugar y a los protagonistas del relato. La advocación conserva así una referencia directa a la historia cultural de los pueblos originarios de Venezuela. La Iglesia reconoce en esta denominación una expresión concreta de la inculturación del Evangelio: la fe cristiana arraiga en una tierra y adopta formas relacionadas con la lengua, la memoria y la identidad de sus habitantes.

El nombre no presenta a María como una figura ajena a la historia venezolana. Al contrario, la tradición la contempla como Madre cercana, presente en el proceso de evangelización y en la vida de generaciones enteras. Juan Pablo II describió esta presencia como una compañía que alcanza a los distintos grupos humanos que forman el pueblo venezolano.1

La imagen venerada

La devoción se concentra en una pequeña imagen mariana conservada como una reliquia de gran valor religioso. Los documentos pontificios describen la venerada imagen como el signo visible de la presencia de la Virgen en Guanare y como objeto de la piedad nacional venezolana.3

La imagen no recibe culto de adoración, reservado únicamente a Dios. Los católicos tributan a María veneración, porque es la Madre de Jesucristo y modelo eminente de fe. La devoción a Nuestra Señora de Coromoto orienta hacia Cristo, hacia los sacramentos y hacia la vida de la Iglesia. La maternidad espiritual de María aparece vinculada a su presencia junto a Cristo y al Pueblo de Dios.4

La reliquia coromotana posee además un valor histórico y afectivo. Para numerosos venezolanos, la imagen evoca la transmisión de la fe dentro de las familias, la peregrinación al santuario y la continuidad religiosa entre generaciones. La memoria de la Virgen forma parte de la experiencia familiar y nacional de muchos católicos venezolanos.2

Patrona de Venezuela

Reconocimiento de la devoción nacional

Nuestra Señora de Coromoto recibe el título de Patrona de Venezuela. Los documentos pontificios la presentan también como Madre y Reina del pueblo venezolano. Pío XII vinculó la proclamación de su patronazgo con la confianza de todo un pueblo que acudía a María como protectora de su fe y de su vida nacional.5

La devoción coromotana forma parte de una extensa tradición mariana venezolana. Pío XII enumeró diversos santuarios y advocaciones venerados en distintas regiones del país, entre ellos Nuestra Señora de Chiquinquirá, Nuestra Señora de la Consolación, la Virgen del Socorro y Nuestra Señora del Valle. Dentro de este conjunto, Guanare ocupa un lugar singular por su relación con la patrona nacional.5

El patronazgo no convierte a María en sustituta de Dios ni atribuye a la Virgen un poder independiente. La Iglesia entiende la protección mariana como intercesión maternal: María conduce a los fieles hacia Jesucristo y ruega por ellos ante el Señor. Por esta razón, la consagración de Venezuela a Nuestra Señora de Coromoto constituye una expresión de confianza cristiana, no un acto de culto divino tributado a una criatura.

Protección de la fe y de las familias

La oración nacional ante la Virgen pide especialmente la conservación de la fe, la defensa de la vida cristiana y la protección de las familias venezolanas. Juan Pablo II encomendó a María las alegrías, los sufrimientos, las esperanzas y las necesidades de las familias del país. También pidió que la Virgen protegiera la fe frente al secularismo, el consumismo y una visión de la existencia cerrada a la trascendencia.4

La invocación de María como protectora de Venezuela incluye una dimensión social. Pío XII exhortó a los venezolanos a vivir en fraternidad cristiana, a promover la paz y a evitar el odio y la violencia. La devoción mariana, por tanto, no puede reducirse a una práctica exterior: reclama una vida coherente con el Evangelio y una conducta orientada a la reconciliación y al bien común.6

Coronación pontificia

La imagen de Nuestra Señora de Coromoto recibió la coronación pontificia el 12 de septiembre de 1952. Pío XII dirigió un mensaje radiofónico a los católicos venezolanos reunidos en Guanare para la celebración. El pontífice interpretó la coronación como una manifestación pública del amor filial de todo un pueblo hacia la Madre de Dios.7

La corona expresa simbólicamente la realeza de María, que participa de la gloria de su Hijo y ejerce una maternidad espiritual sobre los discípulos de Cristo. La Iglesia entiende esta realeza de manera cristiana: María reina sirviendo, intercediendo y conduciendo a los fieles hacia Jesucristo. La ceremonia de 1952 representó, por ello, un acto de acción de gracias y de compromiso religioso nacional.

Pío XII pidió a los venezolanos que conservaran y fortalecieran la fe recibida. También relacionó la protección de María con la educación cristiana, la unidad y santidad de la familia, la caridad en las relaciones sociales y la defensa de la dignidad de Jesucristo y de su Madre.2

El Santuario Nacional

El santuario de Guanare

Guanare alberga el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto, principal centro de peregrinación dedicado a la patrona venezolana. El santuario constituye un lugar de oración, celebración litúrgica y encuentro del pueblo católico del país. Juan Pablo II lo presentó como la casa mariana en la que la Virgen reúne a sus hijos para venerarla como patrona de la patria.1

La construcción y consolidación del santuario forman parte del desarrollo histórico de la devoción. Pío XII aludió al santuario nacional surgido a comienzos del siglo XX y a la custodia de la imagen en un relicario. La arquitectura y la vida pastoral del lugar expresan la importancia que la Iglesia venezolana concede a esta advocación.2

Inauguración del nuevo santuario

Juan Pablo II inauguró el nuevo Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto el 10 de febrero de 1996. El pontífice recordó que ya había coronado la imagen durante un viaje anterior y confió a la Virgen a los hijos e hijas de Venezuela. La inauguración confirmó la función del santuario como centro nacional de devoción mariana.1

Durante aquella celebración, el papa relacionó el santuario con la presencia de María en el misterio de Cristo y de la Iglesia. María aparece en el Evangelio junto a Jesús, en la vida oculta de Nazaret, al pie de la cruz y en la comunidad apostólica reunida en Pentecostés. El santuario de Guanare prolonga simbólicamente esa presencia maternal en la historia de la Iglesia venezolana.4

Espiritualidad coromotana

María, modelo de fe

La espiritualidad de Nuestra Señora de Coromoto presenta a María como modelo de escucha y obediencia a Dios. Juan Pablo II vinculó la devoción venezolana con la actitud evangélica de María, que conserva los acontecimientos y los medita en su corazón. Esta referencia invita a los peregrinos a unir la devoción exterior con la oración, la reflexión y la conversión personal.4

La Virgen no ocupa el lugar de Cristo. Su misión consiste en mostrarlo y llevar a los cristianos hacia Él. La advocación coromotana adquiere su pleno sentido cuando impulsa a recibir los sacramentos, escuchar la Palabra de Dios, vivir la caridad y participar en la misión evangelizadora de la Iglesia.

María y la evangelización

La tradición de Coromoto interpreta la llegada de la fe a Venezuela bajo un signo mariano. Juan Pablo II explicó que la misión evangelizadora encontró en aquellas tierras personas abiertas a los valores espirituales y a las preguntas sobre el sentido de la vida. La figura cercana y maternal de María ofreció un modelo para seguir a Cristo mientras crecía la Iglesia mediante la predicación y el bautismo.1

Esta perspectiva evita entender la devoción como una simple costumbre nacional. Nuestra Señora de Coromoto recuerda que la evangelización exige anunciar a Jesucristo, formar comunidades cristianas y acompañar a las personas en su camino de fe. La protección de María impulsa a los bautizados a convertirse en testigos del Evangelio.

Unidad del pueblo venezolano

La advocación reúne a venezolanos de diversos orígenes. Juan Pablo II afirmó que Santa María de Coromoto acompaña la fe de indígenas, blancos, mestizos y negros. Esta dimensión histórica confiere a la devoción un valor particular como signo de unidad nacional y de fraternidad cristiana.1

La unidad que inspira María no elimina las diferencias culturales, sino que las integra en una misma dignidad bautismal. Todos los fieles reciben la llamada a reconocerse como hijos de Dios y hermanos en Jesucristo. Pío XII pidió precisamente que los venezolanos reconocieran la maternidad espiritual de María y vivieran como miembros de una misma familia cristiana.2

Fiesta litúrgica y peregrinaciones

La fiesta de Nuestra Señora de Coromoto ocupa un lugar destacado en el calendario religioso venezolano. Las celebraciones principales tienen lugar en torno al 8 de septiembre, fecha tradicional de la manifestación mariana, y reúnen a peregrinos en Guanare y en numerosas parroquias del país. La jornada combina la celebración de la Eucaristía, la oración mariana, las procesiones y la renovación de la consagración a la patrona nacional.

Los peregrinos acuden al santuario para dar gracias, pedir fortaleza y encomendar a sus familias y comunidades. Esta práctica expresa la naturaleza eclesial de la devoción: la peregrinación no constituye una búsqueda de favores mágicos, sino un camino de fe que conduce a la oración, a la reconciliación y a una vida cristiana más coherente.

Difusión de la devoción

La difusión de Nuestra Señora de Coromoto contó con la colaboración de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos. Juan Pablo II mencionó de manera particular al hermano Nectario María, religioso de las Escuelas Cristianas, por su contribución a la propagación de la devoción.1

La devoción llegó a las familias mediante la catequesis, las celebraciones parroquiales, las peregrinaciones y la transmisión doméstica de las oraciones. Pío XII describió la memoria de la Virgen como una realidad conservada desde la infancia y transmitida en el seno familiar.2

La advocación también posee presencia en otras comunidades venezolanas fuera de Guanare. La dedicación de iglesias a Nuestra Señora de Coromoto manifiesta la extensión de su culto. En 1997, la Santa Sede elevó a catedral la iglesia dedicada a la Bienaventurada Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto en Punto Fijo, dentro de la diócesis recién erigida.8

Enseñanza de los papas

Pío XII

Pío XII presentó a Venezuela como una nación marcada por una profunda tradición mariana. En su mensaje de 1952, vinculó la coronación de la imagen con la gratitud de los venezolanos por el don de la fe y con el reconocimiento de María como Reina y Madre.5

El pontífice pidió a la Virgen que protegiera la fe, la familia, la paz social y la identidad cristiana de Venezuela. Su mensaje interpretó la advocación como un estímulo para conservar el legado evangelizador y para vivirlo mediante la fraternidad y la caridad.2

Juan Pablo II

Juan Pablo II visitó el Santuario Nacional en 1996 y presidió la inauguración del nuevo templo. Su predicación presentó a María como Madre de la Iglesia y como presencia maternal en la historia de la evangelización venezolana. El papa exhortó a los fieles a dejar que la Virgen habite en sus corazones y a imitar su disponibilidad ante Dios.1

En otro mensaje dirigido a los obispos venezolanos, Juan Pablo II confió su ministerio pastoral a la Santísima Virgen María, venerada en Venezuela bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto. También pidió que los católicos del país fueran «sal y luz» y auténticos testigos de Cristo.9

Valor religioso y cultural

Nuestra Señora de Coromoto ocupa simultáneamente un lugar religioso, histórico y cultural. Desde el punto de vista religioso, representa la protección maternal de María y su intercesión por el pueblo venezolano. Desde el punto de vista histórico, recuerda la evangelización iniciada en el siglo XVI y la tradición de 1652. Desde el punto de vista cultural, reúne expresiones de la memoria indígena, la herencia hispánica y la pluralidad étnica de Venezuela.

La Iglesia contempla esta tradición dentro de la centralidad de Jesucristo. María acompaña la misión de la Iglesia, pero toda gracia procede de Dios y toda auténtica devoción mariana conduce al Hijo. La veneración de la patrona venezolana alcanza su finalidad cuando fortalece la fe bautismal, fomenta la unidad, protege la vida familiar y mueve a los cristianos a servir al prójimo.

Conclusión

Nuestra Señora de Coromoto es la principal advocación mariana de Venezuela y un símbolo de la fe católica del país. La tradición de su aparición en Guanare, la coronación pontificia de 1952 y la inauguración del santuario nacional en 1996 forman los principales hitos de una devoción que vincula evangelización, identidad nacional y maternidad espiritual de María.7,1

Su mensaje esencial invita a acoger a Jesucristo, perseverar en la fe, proteger a las familias y construir una sociedad fundada en la fraternidad cristiana. Como Patrona de Venezuela, María continúa ocupando un lugar central en la oración y en la vida religiosa de los venezolanos.

Citas y referencias

  1. Papa Juan Pablo II. 10 de febrero de 1996: Inauguración del Nuevo Santuario de Nuestra Señora de Coromoto en Guanare - Homilía, 1 (1996). 2 3 4 5 6 7 8 9 10
  2. Sagrada Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 14, octubre de 1952, 37 (1952). 2 3 4 5 6 7 8 9
  3. Sagrada Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 9, septiembre de 1985, 54 (1985). 2
  4. Sagrada Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 9, septiembre de 1985, 57 (1985). 2 3 4
  5. Papa Pío XII. Mensaje radial a los fieles de Venezuela con motivo del cantado de Nuestra Señora de Coromoto (12 de septiembre de 1952) - Discurso, 1 (1952). 2 3
  6. Sagrada Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 14, octubre de 1952, 38 (1952).
  7. Nuncio radiofónico, Sagrada Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 14, octubre de 1952, 35 (1952). 2
  8. III, Sagrada Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 9, septiembre de 1997, 4 (1997).
  9. V, Sagrada Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 12, diciembre de 2002, 25 (2002).
Modificado el 2 de septiembre de 2026 • FideScore™ 8.91Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónark:28736/m2vk4dpht

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →