Las apariciones de 1917: antecedente necesario
La historia tudense no puede entenderse sin distinguirla de las apariciones originales de Fátima. La Virgen María se manifestó a Lucía dos Santos y a sus primos Francisco y Jacinta Marto en la Cova da Iria entre mayo y octubre de 1917. La primera aparición tuvo lugar el 13 de mayo de 1917, y las apariciones continuaron mensualmente hasta octubre.
La revelación del 13 de julio de 1917 incluyó las tres partes del secreto de Fátima, aunque la tercera no quedó expuesta públicamente en aquel momento. La Congregación para la Doctrina de la Fe publicó en el año 2000 el manuscrito de sor Lucía y la interpretación teológica que acompañó su publicación.
10 de diciembre de 1925: aparición en Pontevedra
La primera experiencia sobrenatural de sor Lucía en España relacionada directamente con las peticiones de Fátima tuvo lugar en Pontevedra, no en Tuy. El acontecimiento ocurrió el 10 de diciembre de 1925, cuando sor Lucía recibió una revelación privada de la Virgen María y del Niño Jesús acerca de la devoción reparadora de los primeros sábados.
Esta experiencia pertenece al desarrollo posterior del mensaje de Fátima y no forma parte de las apariciones públicas de 1917. La tradición vinculada a ella propone la confesión, la comunión, el rezo de cinco decenas del rosario y la meditación durante quince minutos sobre los misterios del rosario, con intención reparadora durante cinco primeros sábados consecutivos.
15 de febrero de 1926: experiencia del Niño Jesús en Pontevedra
El 15 de febrero de 1926, sor Lucía tuvo en Pontevedra otra experiencia sobrenatural relacionada con la difusión de la devoción de los primeros sábados. En esta ocasión, la religiosa encontró al Niño Jesús y recibió una nueva confirmación de la importancia de dar a conocer esa práctica.
Pontevedra y Tuy forman así dos etapas geográficas distintas dentro de la vida espiritual de sor Lucía en España: Pontevedra aparece vinculada principalmente a la devoción de los primeros sábados, mientras que Tuy queda relacionada con experiencias posteriores sobre el Inmaculado Corazón de María y con la redacción de documentos decisivos para la historia de Fátima.
13 de junio de 1929: visión de la Santísima Trinidad y del Inmaculado Corazón
La experiencia más importante vinculada directamente con Tuy tuvo lugar el 13 de junio de 1929, durante la estancia de sor Lucía en el convento de las Doroteas de la ciudad.
Sor Lucía relató posteriormente una visión de la Santísima Trinidad y de la Virgen María. En esa experiencia recibió, según su propio testimonio, una petición relacionada con la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María. La religiosa interpretó aquella experiencia como una prolongación del mensaje recibido en Fátima y como una confirmación de la importancia de la devoción al Inmaculado Corazón.
La visión de 1929 pertenece al ámbito de las revelaciones privadas. No constituye una nueva revelación pública para toda la Iglesia ni añade verdades necesarias para la salvación. Su valor espiritual depende de la prudencia de la Iglesia y de su conformidad con la fe católica.
1931-1936: transmisión y discernimiento del mensaje
Durante los años treinta, sor Lucía continuó escribiendo y comunicando aspectos de su experiencia espiritual. Las peticiones relacionadas con la conversión, la penitencia, la oración y la reparación ocuparon un lugar central en sus escritos.
Las revelaciones privadas requieren discernimiento. La Iglesia no obliga a los fieles a aceptar una revelación privada del mismo modo que obliga a creer en los artículos del Credo o en las verdades definidas solemnemente. Incluso cuando una autoridad eclesiástica aprueba una devoción o reconoce el valor espiritual de un acontecimiento, esa aprobación no convierte el contenido privado en un nuevo dogma.
3 de enero de 1944: redacción de la tercera parte del secreto
El 3 de enero de 1944, en Tuy, sor Lucía escribió la tercera parte del secreto de Fátima. El documento comienza con una referencia a la visión del 13 de julio de 1917 y termina con la indicación de lugar y fecha: «Tuy-3-1-1944».
El manuscrito describe una visión simbólica: un ángel con una espada de fuego, la llamada a la penitencia, un obispo vestido de blanco -identificado por los videntes con el Santo Padre-, una ciudad en ruinas, numerosos ministros y fieles que avanzan hacia una gran cruz y el martirio de muchos testigos de la fe. Dos ángeles recogen la sangre de los mártires y la utilizan para rociar a quienes se acercan a Dios.
La anotación de Tuy permite fijar con precisión el lugar y el momento de la redacción. No permite trasladar a Tuy la visión de 1917 ni interpretar la ciudad como el escenario de los acontecimientos descritos.
1944-1946: últimos años de sor Lucía en Tuy
Sor Lucía permaneció en Tuy hasta 1946. La ciudad fue, por tanto, el lugar de redacción de uno de los documentos más relevantes de la historia moderna de Fátima y el escenario de una etapa decisiva de su vida religiosa.
En 1946 abandonó Tuy y regresó a Portugal. Posteriormente ingresó en el Carmelo de Santa Teresa de Coímbra, donde vivió hasta su muerte en 2005.