Kibeho es una pequeña localidad situada en el suroeste de Ruanda. Las apariciones comenzaron en un internado de chicas en la diócesis de Gikongoro.
Ruanda antes de 1994
El período en que ocurrieron las apariciones, desde 1981 hasta 1989, fue una época de creciente tensión social y política en Ruanda, marcada por divisiones étnicas que culminarían en el genocidio de 19941,2. El Papa Juan Pablo II, en discursos a los obispos ruandeses, se refirió a la dramática situación del país, mencionando la guerra, las pérdidas de vidas humanas, la destrucción, la miseria, los desplazados, y el aumento de la tensión entre los grupos sociales, incluso antes del genocidio1. Después de la tragedia de 1994, la Santa Sede hizo llamamientos para poner fin a la violencia, restaurar la paz y fomentar un vasto movimiento de reconciliación sincera a escala nacional2.
En 1998, el Papa Juan Pablo II continuó pidiendo a los ruandeses que se unieran para reconstruir una nación próspera y fraterna en solidaridad, donde se reconociera la dignidad de cada persona, y que se buscara una era de justicia y paz en una atmósfera de confianza mutua y reconciliación3. La Iglesia Católica en Ruanda ha sido alentada a participar plenamente en la construcción de una sociedad justa y pacífica, defendiendo la vida humana y promoviendo los derechos inherentes, universales e inviolables de la persona3.

