Orígenes medievales
El primer festejo dedicado a los dolores de la Madre de Dios surgió en el siglo XV en Colonia y otras ciudades del norte de Alemania, bajo el nombre de Commemoración de la Angustia y el Dolor de la Bienaventurada Virgen María1. Esta celebración se centró inicialmente en la Pasión de Cristo y la compasión de María al pie de la cruz1.
Expansión a la Iglesia universal
A lo largo del siglo XVIII, el Papa Benedicto XIII extendió la fiesta a toda la Iglesia latina bajo el título de Septem Dolorum B.M.V. (Siete Dolores de la Madre de Dios)2. Posteriormente, el Papa Pío VII la incorporó al calendario litúrgico universal el 18 de septiembre de 1814, elevándola a doble de segundo clase en 19082. La orden de los Servitas, fundada en 1239, jugó un papel crucial al promover la devoción a los siete dolores y establecer la fiesta del tercer domingo de septiembre como día de celebración oficial1.
