Descubrimiento en el río Paraíba
En 1717, tres pescadores que buscaban peces en el río Paraíba encontraron, entre la arena y el lodo, el cuerpo y luego la cabeza de una pequeña escultura de terracota negra. Al levantarla, una abundante captura de peces acompañó el hallazgo, lo que fue interpretado como una señal divina y dio inicio a la devoción local2.
Desarrollo del santuario
El primer oratorio surgió alrededor de la imagen, y con el tiempo se construyeron varias capillas que culminaron en la basílica actual, inaugurada en 1908. Cada ampliación del templo refleja la creciente fe del pueblo brasileño y su amor por la Virgen Aparecida3.

