Primeros testimonios
El título Virgen del Quinche aparece en los documentos eclesiásticos a finales del siglo XX, cuando el Papa Juan Pablo II lo menciona en sus discursos dirigidos a los obispos y a los pueblos indígenas de Ecuador. En su visita a Quito en 2002, el Santo Padre invocó a «Nuestra Señora de la Presentación del Quinche» como protectora de la pastoral ecuatoriana1.
Contexto indígena
El término Quinche se relaciona con la zona de Latacunga, una región históricamente habitada por los quichuas. Según la Catholic Encyclopedia, los quichuas mantuvieron una fuerte devoción a la Virgen, mezclando sus antiguas costumbres con la fe cristiana, lo que facilitó la integración del culto mariano en su vida cotidiana3.
Desarrollo del culto
Durante la década de 1980, el Papa Juan Pablo II reforzó la presencia de la devoción al referirse a la «Virgen del Quinche» como una de las múltiples advocaciones marianas veneradas por los pueblos andinos, resaltando su papel protector y su capacidad de unir a las distintas comunidades indígenas2. En 1984, el Santo Padre volvió a mencionar la «Madre santísima de Quinche» en una carta a los obispos ecuatorianos, subrayando la necesidad de llevar su intercesión a los fieles de la región4.
