La advocación lleva el título de Nuestra Señora de la Presentación del Quinche y aparece vinculada a la figura de María invocada por los católicos ecuatorianos bajo la forma «Our Lady of the Presentation of Quinche». En una visita ad limina, el papa Juan Pablo II pidió a la Madre de los cielos -como la invocan en Ecuador- que acompañara el ministerio pastoral de los obispos y protegiera a los hijos e hijas del país.1
El nombre «Quinche» señala el entorno de El Quinche, donde la devoción mariana reúne peregrinos y comunidades en torno a la oración, la celebración cristiana y la confianza en la intercesión de María.3,1


