La historia de Nuestra Señora de La Vang se remonta al año 1798, durante la persecución del emperador Cảnh Thịnh contra los católicos en Vietnam1. Muchos fieles buscaron refugio en las profundidades de la selva de La Vang, donde se enfrentaron a enfermedades, escasez de alimentos y el temor constante a ser descubiertos1.
Fue en este contexto de sufrimiento que, según la tradición, la Virgen María se apareció a los fieles en la selva1. Se dice que se les apareció como una hermosa Señora vestida con un largo manto, sosteniendo al Niño Jesús y flanqueada por dos ángeles1. La Virgen María ofreció consuelo y les instruyó sobre cómo usar las hojas de los árboles circundantes como medicina para sus enfermedades1. Esta aparición les infundió esperanza y fortaleza para perseverar en su fe a pesar de las dificultades1.
La Iglesia en Vietnam ha celebrado el bicentenario de estas apariciones en agosto de 1998, un evento al que el Papa Juan Pablo II hizo referencia en sus discursos, encomendando a la comunidad católica vietnamita a la intercesión de Nuestra Señora de La Vang1,2.
