Orígenes del santuario
El templo dedicado a Nuestra Señora de las Gracias se erigió en 1519 sobre una antigua capilla que albergaba una imagen de la Virgen María venerada desde la época merovingia1. En el siglo XVI, el edificio recibió el apoyo de la orden de los Oratorianos, quienes se establecieron allí bajo la regla de San Felipe Neri, convirtiéndose en la primera comunidad oratoriana de Francia1.
Aparición de 1637
En 1637, el fraile franciscano conocido como Frère Fiacre afirmó haber recibido una aparición de la Virgen en Cotignac. La visión impulsó a Luis XIII y a la reina Ana de Austria a enviar a Fiacre al santuario para que rezara y solicitara la intercesión de la Madre de Dios1. Este episodio reforzó la reputación del lugar como centro de gracia y protección.
Patrocinio real
El reconocimiento real se consolidó cuando el propio Luis XIV, tras su coronación, realizó una visita solemne al santuario en 1660 para agradecer los favores recibidos, reforzando la devoción popular y la fama del sitio entre la nobleza francesa1.
