El vidente
El relato tradicional sitúa la primera aparición el 10 de agosto de 1519, fiesta de san Lorenzo, en tiempos del rey Francisco I. El vidente fue Jean de la Baume, conocido también como Jean de la Saque, un leñador piadoso y de condición humilde que había subido al monte Verdaille para cortar leña.
Las fuentes discrepan sobre su edad: el santuario lo presenta como un joven de veintidós años, mientras que otros autores hablan de un campesino ya anciano.,
El mensaje
Después de rezar, Jean vio una nube luminosa y en ella a la Virgen María con el Niño Jesús en brazos. La Virgen le pidió que dijera al clero y a los cónsules de Cotignac que le edificaran allí mismo una iglesia bajo el título de Nuestra Señora de las Gracias, y que se acudiera en procesión para recibir los dones que ella quería derramar en aquel lugar.
El mensaje contiene tres elementos que la tradición del santuario ha conservado:
- La construcción de una iglesia en el lugar de la aparición.
- La peregrinación en forma de procesión.
- La promesa de gracias y favores para quienes invoquen a la Virgen en aquel sitio.
Jean guardó silencio aquel primer día. Al día siguiente, 11 de agosto, volvió al mismo lugar y recibió de nuevo el mismo mensaje. Entonces bajó al pueblo para anunciarlo.
Las relaciones difieren en algunos detalles. Según el santuario, la Virgen apareció desde el principio con el Niño y con san Miguel y san Bernardo; otros autores sitúan esa compañía en la segunda aparición.,
Los primeros frutos
El testimonio de Jean fue bien recibido. El 14 de septiembre siguiente, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, toda la comunidad subió en procesión al monte, con el clero y los responsables del municipio al frente, y se puso la primera piedra de la iglesia.
Según la tradición, al comenzar las excavaciones se halló un sepulcro con huesos e instrumentos de tortura, que los fieles interpretaron como la tumba de antiguos mártires. La misma tradición refiere curaciones al abrirse el sepulcro.
La construcción contó con la generosidad de Catherine de Grasse, viuda de Durand de Pontevès, barón de Cotignac.
Las fuentes del relato
Las fuentes escritas más antiguas del relato son tardías. La más antigua conocida data de 1630, más de un siglo después de los hechos, y procede del jesuita François Poiré. Estas relaciones recogen lo que el vidente y sus contemporáneos transmitieron oralmente.