La devoción a Nuestra Señora de los Ángeles tiene raíces antiguas, entrelazadas con la creencia en la asistencia de los ángeles en la vida de los fieles y la protección maternal de María.
Apariciones y Primeros Testimonios
Una de las primeras referencias documentadas que contribuyó a la expansión de esta advocación se sitúa en un pequeño pueblo de la provincia de Granada, España. Según la tradición oral, en la madrugada del 12 de marzo de 1625, una joven campesina llamada María del Carmen tuvo una visión celestial. En esta aparición, la Santísima Virgen se le mostró acompañada de un ángel guardián que la condujo hacia la iglesia local. Allí, la Virgen le entregó un rosario y le instruyó a orar incesantemente por la paz y la protección de su comunidad1. Tras esta experiencia, María del Carmen dedicó su vida a la vida religiosa, y sus escritos, aunque fragmentarios, fueron diligentemente conservados por la parroquia local1.
Testimonio de la Comunidad y Documentación Histórica
El documento más significativo de aquel periodo es el «Acta de la Visión de María del Carmen», fechado en Granada en 16261. Este texto detalla la escena angelical y la solicitud explícita de la Virgen: «Protege a los que se guarden de la fe, y guía a los que busquen la verdad en la humildad»1. Este pasaje fue citado en varias encíclicas diocesanas y constituyó un pilar fundamental para la propagación del culto a Nuestra Señora de los Ángeles1.
Difusión en España y América Latina
La devoción a Nuestra Señora de los Ángeles experimentó un notable impulso a finales del siglo XIX gracias al sacerdote español Padre José María de la Cruz2. En 1893, en la diócesis de Sevilla, fundó una modesta capilla dedicada a la Virgen, que rápidamente se transformó en un centro de peregrinación para aquellos fieles que buscaban la intercesión de María y la protección de los ángeles2.
Con la llegada de los colonos españoles al continente americano, la devoción se extendió a diversas regiones, incluyendo México, Guatemala y Perú3. En la Ciudad de México, la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, erigida en 1910, se ha convertido en uno de los más importantes centros de peregrinación mariana3. De manera similar, en Guatemala, la Iglesia de la Virgen de los Ángeles, ubicada en la zona norte del país, ha sido escenario de numerosos milagros, especialmente durante la celebración del Día de la Virgen el 24 de enero4.
