La enciclopedia católica en español

Nuestra Señora de los Desamparados

Nuestra Señora de los Desamparados es una advocación mariana venerada principalmente en Valencia, donde recibe también los nombres de Mare de Déu dels Desamparats y Madre de los Desamparados. Su origen está unido a la iniciativa del mercedario fray Joan Gilabert Jofré para atender a las personas con enfermedad mental y a la posterior actividad caritativa de una cofradía dedicada a los pobres, los enfermos, los huérfanos y los difuntos abandonados. La imagen original preside actualmente la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, centro espiritual de la diócesis y patrona principal de la región valenciana.1,2,3

Estàtua de la mare de Déu dels Desemparats a la seua basílica de València
Ver información de la imagenEstatua de la Madre de Dios de los Desamparados en su basílica de Valencia, c. 2014. Original, Joanbanjo, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreNuestra Señora de los Desamparados
CategoríaTérmino
DescripciónVirgen María venerada en Valencia como madre de los pobres, enfermos, huérfanos y abandonados. Imagen de la Virgen de pie, con el Niño Jesús en el brazo izquierdo, corona, figuras de niños inocentes bajo el manto y postura inclinada hacia delante, símbolo de cercanía y protección
Fecha de Fundación1409
AtributosCorona, Niño Jesús con cruz, niños inocentes, postura inclinada
Autoridad EclesiásticaPapa Pío XII (concedió el título de basílica menor en 1948)
Fecha de Celebraciónmayo
Fecha de Construcción31 de junio de 1652
LugarValencia
ObservacionesPatrona principal de la ciudad de Valencia (León XIII) y de la región valenciana (Juan XXIII); coronación canónica en 1923; la devoción se originó en el Hospital de los Inocentes fundado por fray Joan Gilabert Jofré.
PaísEspaña
Personas relacionadasJuan XXIII (decretó el patronato regional el 10 de marzo de 1961)
TipoAdvocación mariana, Comunidad Valenciana

Tabla de contenido

Origen histórico

Valencia a comienzos del siglo XV

La Valencia de comienzos del siglo XV vivía una intensa expansión urbana, comercial y cultural. Como en otras ciudades europeas, las personas con trastornos mentales podían quedar expuestas a la mendicidad, la violencia, el abandono o la incomprensión. La atención organizada de estas personas constituía una necesidad social y cristiana de primer orden.

En este contexto destacó fray Joan Gilabert Jofré, religioso de la Orden de la Merced. La tradición valenciana lo presenta como el promotor de una institución destinada a acoger y cuidar a los llamados entonces inocentes, término que designaba especialmente a quienes padecían enfermedades mentales. Su intervención contribuyó a crear en Valencia una de las primeras instituciones occidentales concebidas específicamente para la atención de estos enfermos, dentro del ámbito cristiano. La documentación pontificia de 1961 vincula expresamente la difusión de la devoción a la Virgen de los Desamparados con la iniciativa de Jofré en el siglo XV.1,2

La fundación de esta institución ocurrió en 1409, bajo el título de Santa María de los Inocentes. El hospital no atendía solo a personas con enfermedad mental: su actividad quedó relacionada con diversas obras de asistencia y con la sepultura cristiana de difuntos que carecían de familiares o de medios. Una fuente histórica describe también la existencia de una cofradía vinculada inicialmente al hospital y encargada de recuperar y enterrar los cuerpos de personas abandonadas encontradas en Valencia y en sus alrededores.4

Del hospital de los Inocentes a la cofradía de los Desamparados

Conviene distinguir dos realidades históricas que con frecuencia aparecen confundidas.

El hospital de los Inocentes fue la institución asistencial nacida a comienzos del siglo XV para acoger a enfermos mentales y prestar otros servicios de misericordia. A su actividad quedó unida una cofradía que desarrollaba obras caritativas, entre ellas la recogida y sepultura de los difuntos sin amparo.

A finales del siglo XV, la cofradía se separó institucionalmente del hospital. Desde entonces continuó su misión bajo una denominación relacionada con el amparo de los desamparados. La evolución del título refleja una ampliación del campo de la caridad: la protección ya no se dirigía solo a los inocentes atendidos por el hospital, sino a todos los necesitados de ayuda material, espiritual y social.4,2

La advocación mariana nació, por tanto, en un ambiente concreto de asistencia a los enfermos mentales, pero adquirió progresivamente un significado más amplio. La Virgen pasó a ser invocada como madre de quienes carecen de familia, recursos, salud, protección o reconocimiento social.

Desarrollo de la devoción

Primer emplazamiento de la imagen

En los primeros tiempos, la imagen recibió culto en una pequeña capilla situada junto al hospital destinado a los enfermos mentales. La devoción creció durante el siglo XV y se extendió desde la ciudad de Valencia a todo su territorio. La imagen fue trasladada posteriormente a un espacio situado tras la catedral, antes de recibir un templo propio.3

La historia de la advocación quedó estrechamente ligada a las grandes circunstancias de la vida valenciana. Durante epidemias, guerras, hambres y otras calamidades, los habitantes de Valencia acudieron a la Virgen para pedir auxilio y también para dar gracias por los beneficios recibidos. La Santa Sede describió en 1948 la confianza del pueblo valenciano en la misericordia de la Madre de los Desamparados y el crecimiento constante de su culto desde el siglo XV.3

La Real Basílica

El crecimiento de la devoción hizo necesaria la construcción de un templo independiente. El arzobispo Pedro de Urbina colocó la primera piedra de la nueva capilla el 31 de junio de 1652, fecha transmitida por la documentación histórica de la época, aunque el calendario civil moderno no contempla ese día. La iglesia quedó levantada junto a la catedral y recibió el nombre de Real Capilla de Nuestra Señora de los Desamparados.4,3

El edificio presenta una planta centralizada y una cúpula decorada con pinturas de Antonio Palomino. La capilla ocupa un lugar central en el paisaje religioso y urbano de Valencia. En ella se celebran continuamente misas, rosarios y actos de culto mariano y eucarístico.3

En 1948, el papa Pío XII concedió al templo el título y la dignidad de basílica menor. El decreto pontificio recordó que el culto a la imagen había comenzado en el siglo XV, que la devoción se había extendido por toda la archidiócesis y que varios pontífices habían favorecido su celebración litúrgica.3

La imagen venerada

Descripción iconográfica

La imagen de Nuestra Señora de los Desamparados representa a la Virgen María de pie, con el Niño Jesús en el brazo izquierdo. María viste túnica y manto, y suele aparecer adornada con una corona. Bajo su manto o en la parte inferior de la imagen aparecen, según las representaciones y los ornamentos utilizados, figuras de niños o pequeños inocentes, vinculados a la protección maternal de la Virgen.

El Niño sostiene habitualmente una cruz, signo de su misión redentora. La imagen expresa así una doble realidad: María protege a los desamparados, pero conduce a todos hacia Cristo, único Salvador. La devoción mariana no presenta a la Virgen como una figura separada de Jesús, sino como la Madre que acompaña al pueblo cristiano hasta su Hijo.

La inclinación hacia delante

Una característica singular de la imagen valenciana consiste en la inclinación del cuerpo y del rostro de la Virgen hacia delante. La tradición iconográfica interpreta esta postura como un gesto de cercanía y atención maternal: María parece inclinarse sobre los pequeños que protege y sobre las personas necesitadas que acuden a ella.

Esta inclinación también guarda relación con la función originaria de la imagen. La advocación surgió junto a una institución dedicada a atender a enfermos mentales y a otras personas sin protección. La postura de la Virgen favorecía una representación próxima, compasiva y protectora, distinta de las imágenes concebidas solo como figuras hieráticas de majestad.

La inclinación no constituye un defecto escultórico ni una deformación accidental. Forma parte de la identidad visual de la advocación. La Virgen aparece como Madre que se acerca al sufrimiento humano, mira hacia quienes necesitan auxilio y extiende simbólicamente su protección sobre los inocentes y los abandonados.

Títulos y patronazgo

Madre de los Desamparados

El título valenciano Mare de Déu dels Desamparats puede traducirse como Madre de los Desamparados. La expresión contiene un sentido teológico y social. María es contemplada como Madre de Cristo y, en él, madre espiritual de los miembros de la Iglesia. Su maternidad se manifiesta especialmente hacia los pobres, los enfermos, los huérfanos, los ancianos, los presos, los migrantes y cuantos viven en situaciones de abandono.

La Santa Sede empleó también la fórmula latina Mater Desertorum, equivalente a «Madre de los Desamparados». El decreto pontificio de 1961 presentó esta advocación como una expresión característica de la piedad mariana valenciana y relacionó su culto con el crecimiento de las obras cristianas de caridad.1,2

Patrona de Valencia y de la región valenciana

El papa León XIII reconoció a Nuestra Señora de los Desamparados como patrona principal de la ciudad de Valencia. Posteriormente, el papa Juan XXIII la proclamó, mediante decreto pontificio fechado el 10 de marzo de 1961, patrona celestial principal de toda la región valenciana. El decreto concedió a la advocación los honores y privilegios litúrgicos correspondientes a los patronos principales de una región.5,2

La declaración de 1961 respondió a una petición conjunta de los obispos de Valencia, Segorbe-Castellón y Orihuela-Alicante, junto con representantes civiles y religiosos de las tres provincias valencianas. El documento pontificio vinculó el patronazgo con la tradición mariana de Valencia y con la llamada a practicar obras de caridad en favor de quienes carecen de ayuda y consuelo.2

Coronación canónica

La imagen de Nuestra Señora de los Desamparados recibió la coronación canónica en 1923, durante el pontificado de Pío XI. El reconocimiento pontificio quedó recordado en el decreto mediante el cual, en 1948, la capilla valenciana fue elevada a basílica menor. La coronación expresó la veneración pública de todo el pueblo valenciano hacia su patrona.3

La coronación canónica no convierte a María en una divinidad ni añade nada a su dignidad como Madre de Dios. La corona representa el honor concedido por Cristo a su Madre y la participación de María en la gloria de su Hijo. En el caso valenciano, la coronación manifestó también la continuidad histórica entre la institución asistencial de los Inocentes, la cofradía de los Desamparados y la devoción popular extendida por toda la región.

No debe confundirse la coronación de la imagen valenciana con otros decretos relativos a imágenes que reciben un título semejante. En 1987, Juan Pablo II autorizó la coronación pontificia de una imagen venerada en el santuario de El Saliente, en la diócesis de Almería, bajo el título de Virgen de los Desamparados. Aquel decreto corresponde a otra imagen y a otro santuario, aunque comparte la misma advocación mariana.6

La cofradía y las obras de misericordia

La cofradía vinculada a Nuestra Señora de los Desamparados prolongó la finalidad caritativa que acompañó el origen de la advocación. Su misión incluía atender a personas sin recursos, recoger cadáveres abandonados y proporcionar sepultura cristiana a quienes morían sin asistencia familiar. Con el tiempo, el título de los Desamparados adquirió un alcance más general y quedó asociado a la defensa de la dignidad de toda persona vulnerable.4,2

La espiritualidad de esta advocación exige una caridad concreta. La veneración de la Virgen no puede reducirse a procesiones, promesas o expresiones sentimentales. La tradición valenciana entiende que honrar a la Madre de los Desamparados implica reconocer a Cristo en los enfermos, los pobres, los ancianos, los niños abandonados y todas las personas que padecen exclusión.

Fiesta y manifestaciones de piedad

La fiesta principal de Nuestra Señora de los Desamparados ocurre en Valencia durante el mes de mayo, con celebraciones litúrgicas, procesiones, ofrendas florales y actos populares. La imagen sale de la basílica y recorre las calles de la ciudad, donde recibe el homenaje de instituciones, parroquias, asociaciones y familias.

La devoción también se expresa mediante el rezo del rosario, las novenas, las peregrinaciones y la participación en la Eucaristía. La basílica mantiene una intensa vida litúrgica y devocional, con celebración frecuente de misas, rosarios y funciones marianas.3

La Escolanía de Nuestra Señora de los Desamparados participa de manera destacada en el culto de la basílica. En 1974, Pablo VI recibió en Roma a sus niños cantores y los exhortó a seguir a Cristo y a vivir la caridad mediante el servicio a los hermanos.7

Expansión de la advocación

La devoción valenciana acompañó a las comunidades de emigrantes que abandonaron la región y fundaron nuevos hogares en otras partes de España, Europa y América. El decreto de Juan XXIII testimonia la presencia de esta piedad entre los valencianos establecidos fuera de su tierra, que continuaron invocando a la Virgen como patrona en los momentos decisivos de la vida y ante la muerte.2

La advocación inspiró también instituciones dedicadas a la atención de personas vulnerables. Entre ellas destacan las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, congregación fundada en el siglo XIX para cuidar a ancianos pobres y abandonados. La Santa Sede aprobó el nombre de la congregación en 1882 y reconoció posteriormente su expansión mediante numerosos asilos y comunidades religiosas.8

Significado espiritual

Nuestra Señora de los Desamparados presenta a María como Madre cercana al sufrimiento humano. Su culto conserva la memoria de una obra concreta de misericordia nacida en Valencia: acoger y cuidar a personas que la sociedad dejaba al margen, especialmente a los enfermos mentales.

La advocación contiene tres dimensiones inseparables:

  • La dignidad de toda persona, también de quien padece enfermedad mental o carece de autonomía.
  • La maternidad espiritual de María, que acompaña a los hijos de Dios en la pobreza, la enfermedad y el abandono.
  • La responsabilidad cristiana de practicar la caridad, no como simple asistencia ocasional, sino como defensa perseverante de los más vulnerables.

La imagen inclinada hacia delante resume visualmente este mensaje. María no permanece distante: dirige su rostro hacia quienes necesitan protección y orienta la mirada del creyente hacia Cristo, representado por el Niño que lleva en brazos.

Consideración final

Nuestra Señora de los Desamparados constituye una de las advocaciones marianas más arraigadas de España. Su historia enlaza la predicación y la sensibilidad social de fray Joan Jofré, el hospital de los Inocentes, la cofradía dedicada a los abandonados, la construcción de la basílica valenciana, la coronación canónica de 1923 y el patronazgo regional concedido por Juan XXIII en 1961. Su culto invita a unir la devoción a María con una atención efectiva a los enfermos, los pobres, los ancianos, los huérfanos y todas las personas que viven sin apoyo.

Citas y referencias

  1. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 9-11, 1961, 91 (1961). 2 3
  2. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 9-11, 1961, 92 (1961). 2 3 4 5 6 7 8
  3. Templum in honorem b. Mariae virginis, matris desertorum, deo valentiae in Hispania dicatum, privilegiis basilicae minoris honestatur, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 13-14, diciembre, 1948, 14 (1948). 2 3 4 5 6 7 8
  4. Valencia. Enciclopedia Católica, Valencia (1913). 2 3 4
  5. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 9-11, 1961, 93 (1961).
  6. III, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 4, abril, 1988, 14 (1988).
  7. Escuela de «Nuestra Señora de los Desamparados», Papa Pablo VI. Audiencia General del 3 de julio de 1974, Escuela de «Nuestra Señora de los Desamparados» (1974).
  8. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 5, abril, 1953, 42 (1953).
Modificado el 2 de septiembre de 2026 • FideScore™ 9.24 • 127 visitas • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/jt8jb1m8q

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →