Orígenes medievales
La devoción a Nuestra Señora de los Desamparados surge en el siglo XV en Valencia, cuando una pequeña imagen de la Virgen fue entregada a la comunidad como signo de protección para los más necesitados. La tradición popular relata que la imagen fue encontrada por pescadores en la playa de la Albufera y, tras ser llevada a la ciudad, se instaló en una capilla dedicada a los pobres.
Reconocimiento eclesiástico
A lo largo de los siglos, la advocación recibió el reconocimiento oficial de la Iglesia. En el siglo XVIII, el obispo de Valencia aprobó la consagración de la imagen y estableció una fiesta litúrgica en su honor. La devoción se consolidó especialmente durante el siglo XIX, cuando la ciudad sufrió varias crisis sociales y la Virgen fue invocada como protectora de los desfavorecidos.

