Etimología
El nombre Nuestra Señora de los Reyes proviene de la asociación de María con la realeza de Cristo. En la liturgia de la Epifanía, la Virgen es presentada como la madre del Rey que los sabios del Oriente buscan y adoran1.
Fundamento teológico
El Concilio Vaticano II, a través del Catecismo de la Iglesia Católica, describe la Epifanía como la manifestación de Jesús como Rey de los pueblos, y la presencia de María subraya la unión entre el Hijo y su Madre2. La teología mariana reconoce a María como Reina del Cielo, un título que se remonta al siglo V y se consolida en la doctrina de la Reina de los Cielos3.
