El título Nuestra Señora de los Scouts pertenece al ámbito de la piedad popular católica y de la espiritualidad propia de determinados movimientos scouts de inspiración cristiana. La palabra «advocación» designa un título mediante el cual los fieles invocan a la Virgen María en relación con un aspecto concreto de su misión, con una comunidad, con un lugar o con una determinada forma de vida cristiana.
La Iglesia reconoce numerosas advocaciones marianas: algunas poseen una difusión universal, como Nuestra Señora del Rosario o la Inmaculada Concepción; otras permanecen vinculadas a una diócesis, un santuario, una nación, una familia religiosa o una asociación apostólica. Nuestra Señora de los Scouts pertenece principalmente a este segundo ámbito, pues su uso nace de la relación entre la devoción mariana y la educación scout.
La advocación no presenta a María como una divinidad independiente ni como una figura mitológica protectora de la naturaleza. La fe católica venera a la Virgen como Madre de Jesucristo, Madre de la Iglesia y modelo eminente de discípula. Toda auténtica devoción mariana orienta hacia Cristo, fuente y centro de la vida cristiana.


