Origen y tradición
La tradición del santuario sitúa la presencia de la imagen en Luján desde 1630. Juan Pablo II recordó que, desde ese año, los fieles acudían allí para pedir la protección maternal de María. Pío XI, por su parte, describió una devoción que contaba ya con tres siglos de continuidad entre los católicos de Argentina y de los países vecinos.,
La tradición piadosa atribuye a la Virgen la elección del lugar en que se estableció su culto. En 1947, Pío XII evocó esa tradición al describir el santuario como el centro espiritual que el pueblo argentino había reconocido en Luján.,
Reconocimiento pontificio y patronazgo
Antes de su reconocimiento como patrona de varios países, Nuestra Señora de Luján ya había sido declarada patrona principal de la diócesis de La Plata. El decreto de Pío XI amplió ese patronazgo y la proclamó patrona principal de Argentina, Uruguay y Paraguay. El mismo documento estableció su fiesta litúrgica anual el 7 de febrero.
La vinculación de la imagen con la identidad religiosa argentina aparece también en la memoria del santuario. Pío XII mencionó los objetos históricos conservados allí, entre ellos las banderas asociadas a Manuel Belgrano y la espada vinculada a José de San Martín, así como los recuerdos de la coronación de la imagen en 1887 y del reconocimiento de su patronazgo en 1930.,
Coronación y basílica
La imagen fue coronada solemnemente en 1887, en una ceremonia que Pío XII calificó como la primera coronación de este tipo en América.,
En 1930, Pío XI concedió al templo de Luján el título y los honores de basílica menor. El decreto pontificio destacó la antigüedad de la veneración, la afluencia de peregrinos y la importancia del santuario entre los templos católicos de Sudamérica.