El antiguo santuario
El antiguo santuario de Santa María de Meritxell era un templo de origen románico. Tras el incendio de 1972 aparecieron, incluidos en los muros del edificio del siglo XVII, restos que podrían corresponder a una construcción románica anterior.
Durante siglos, el santuario fue el punto de encuentro de peregrinos y fieles que acudían cada 8 de septiembre a venerar a la Virgen.
El incendio de 1972
En la noche del 8 al 9 de septiembre de 1972, pocas horas después de la celebración de la fiesta, un incendio destruyó por completo el santuario. Solo se conservaron los muros, y la talla románica se perdió con el edificio. Las circunstancias exactas del siniestro no han sido plenamente aclaradas.
La comunidad decidió de inmediato la reconstrucción del templo.
El nuevo santuario
La reconstrucción se encargó al arquitecto catalán Ricard Bofill. La primera piedra del nuevo templo se colocó el 8 de septiembre de 1974, bendecida por el obispo de Urgell y copríncipe de Andorra, Joan Martí, y el santuario se inauguró en 1976.,
Bofill concibió una arquitectura de inspiración románica, tomada de las iglesias románicas de Andorra y reinterpretada en un lenguaje del siglo XX. El conjunto construido comprende la iglesia y dos claustros; el proyecto más amplio que el arquitecto había imaginado no llegó a realizarse.
La antigua capilla se conserva y acoge la exposición permanente Meritxell memòria, que reúne objetos, imágenes y documentos relacionados con la historia del santuario y de sus celebraciones.
Basílica menor
El papa Francisco concedió al santuario el título de basílica menor en 2014. Este título vincula el templo especialmente al Sucesor de Pedro y reconoce la belleza del culto litúrgico que allí se tributa a la Virgen. El santuario forma parte de la Ruta Mariana, junto con Lourdes, el Pilar, Torreciudad y Montserrat.