Orígenes de la devoción
La veneración a la Virgen María en Sicilia tiene raíces que se remontan a los primeros siglos del cristianismo, cuando los fieles comenzaron a construir santuarios en lugares de apariciones o milagros atribuidos a la Madre de Dios1. En la provincia de Trapani, la devoción se consolidó durante la Edad Media, cuando los peregrinos acudían a los altares dedicados a la Madre de Dios para solicitar su protección contra pestes, terremotos y otras calamidades.
Desarrollo en la época moderna
A lo largo del siglo XIX y XX, la devoción a Nuestra Señora de Trapani se intensificó, impulsada por la reconstrucción de santuarios y la promoción de la fe popular por parte del clero local. Las visitas papales a Sicilia, como las cartas del Santo Padre que resaltan la importancia de los santuarios marianos en la isla, reforzaron la identidad mariana de la región2,3.

