Origen legendario
Según la tradición española recogida en el Breviario Romano para el 12 de octubre, la Virgen María se apareció a Santiago el Mayor mientras este rezaba a la orilla del Ebro, pidiéndole que edificara un templo en su honor. La aparición se manifestó sobre una columna de mármol, de ahí el nombre Pilar1. Aunque historiadores como el monje Domènec Duchesne y el cardenal Baronius cuestionaron la historicidad del episodio, la tradición se sustentó en testimonios de San Jerónimo y del Oficio Mozárabe, y fue reforzada por la devoción popular desde el siglo XII1.
Desarrollo del santuario
El primer santuario dedicado a la Virgen del Pilar se habría construido por orden del propio Santiago, según la tradición, y posteriormente fue ampliado durante la Reconquista. La actual basílica barroca, iniciada en 1681, se erigió sobre la columna original y alberga la imagen de la Virgen, coronada en 1905 con una corona diseñada por el Marqués de Griñi1. La devoción creció rápidamente, convirtiéndose en foco de peregrinación y en símbolo de la identidad cristiana española2.

