Orígenes y aparición de la imagen
Según la tradición, la devoción a Nuestra Señora del Rosario en Las Lajas se consolidó a mediados del siglo XIX cuando los primeros peregrinos comenzaron a venerar una imagen de la Virgen encontrada en una cueva sobre el río Guáitara. La aparición de la imagen fue considerada un signo de la gracia divina que motivó la construcción de un lugar de culto permanente3.
Construcción del santuario
El proyecto de edificación del santuario se inició a finales del siglo XIX y se prolongó durante varias décadas, enfrentando dificultades geográficas y económicas. La obra culminó en el siglo XX, dando lugar a una basílica de estilo neogótico que se alza sobre el cañón del río, ofreciendo una vista espectacular que ha sido descrita como «destellos de confianza y de amor» proyectados desde el santuario1.
Reconocimiento papal
El santuario de Las Lajas ha sido mencionado en diversas palabras de los papas, quienes han resaltado su importancia como santuario mariano dentro de la vida espiritual de Colombia. El Papa Pablo VI, en 1968, señaló que la figura luminosa de la Virgen sigue proyectando destellos de fe desde los santuarios de Chinquinquirá y de Las Lajas, animando a los fieles a seguir su ejemplo de confianza y amor1. Asimismo, el Papa Pío XII incluyó a Nuestra Señora de Las Lajas entre los numerosos santuarios marianos que adornan el territorio colombiano, describiéndola como «devotísima»2.

