Características generales
La imagen aparece pintada directamente sobre la roca. Su composición representa a la Virgen María de pie, con el Niño Jesús en brazos, en actitud de presentación y acogida. La escena incorpora también a santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores y tradicional propagador de la devoción del rosario.
La pintura posee una singularidad teológica y artística: la imagen no se contempla como una escultura aislada ni como un lienzo separado del entorno, sino como una representación mariana inseparable de la piedra. La roca funciona como soporte material y como signo devocional. Para los peregrinos, la permanencia de la imagen en el cañón evoca la estabilidad de la protección maternal de María.
La Virgen del Rosario
El título «del Rosario» identifica a María como aquella que conduce a los fieles a la contemplación de los misterios de Cristo. El rosario combina oración vocal y meditación: el padrenuestro, el avemaría y el gloria acompañan la consideración de los momentos principales de la vida, pasión, muerte y glorificación de Jesucristo.
La tradición eclesial vinculó de manera especial la predicación del rosario con santo Domingo y con la Orden de Predicadores. Benedicto XV presentó a santo Domingo como un gran defensor de la fe y describió el rosario como una oración vocal y mental, especialmente adaptada a la contemplación de los misterios cristianos y al crecimiento de las virtudes.
La presencia del rosario en el título de Las Lajas expresa, por tanto, una orientación esencialmente cristocéntrica: María no sustituye a Cristo, sino que lleva a los fieles hacia Él. Juan Pablo II explicó que el rosario anuncia a Cristo, permite meditar los misterios de su humanidad, recuerda la redención, la resurrección, el nacimiento de la Iglesia y la esperanza de la vida eterna.,
El Niño Jesús
El Niño ocupa un lugar central en la composición. María lo sostiene y lo muestra como el Salvador. La iconografía subraya así la maternidad divina de la Virgen y la unión inseparable entre la devoción mariana y la fe en Jesucristo.
La imagen del Niño recuerda que toda auténtica devoción a María conduce al misterio de la Encarnación. El rosario, al repetir el avemaría, proclama precisamente que el Hijo de Dios asumió la naturaleza humana en el seno de la Virgen. Por esta razón, la contemplación de la imagen invita a contemplar simultáneamente a la Madre y al Hijo, sin separar la veneración mariana del centro de la fe cristiana.
Santo Domingo de Guzmán
Santo Domingo aparece asociado a la Virgen y al Niño como signo de la predicación del rosario y de la defensa de la fe católica. Su presencia explica la relación de la advocación con la espiritualidad dominicana.
La tradición dominicana considera a santo Domingo uno de los principales propagadores del rosario. La Iglesia ha reconocido durante siglos la importancia de su predicación mariana y ha presentado esta oración como un medio para meditar los misterios de la salvación.,
En la iconografía de Las Lajas, santo Domingo dirige la atención hacia María y hacia Cristo. No constituye el objeto principal del culto, sino un acompañante de la escena sagrada y un testimonio visual de la misión evangelizadora de la Orden de Predicadores.
Colores y atributos
La tradición iconográfica interpreta habitualmente los colores y atributos de la imagen de manera simbólica:
- El manto azul evoca la pureza y la dignidad celestial de María.
- La túnica rosada o roja puede relacionarse con la caridad y el amor maternal.
- El cetro expresa la realeza espiritual de la Virgen.
- La corona manifiesta su dignidad de Reina y Madre.
- El Niño Jesús concentra la atención en el misterio de la Encarnación y de la redención.
Pío XII utilizó una lectura simbólica de los colores y atributos de una célebre imagen mariana colombiana: interpretó el vestido rosado como signo de la caridad, el manto azul como expresión de la pureza, el cetro como símbolo de la realeza maternal y el Niño como representación de Jesús. Esa interpretación ayuda a comprender el lenguaje visual de la piedad mariana colombiana, aunque no constituye por sí misma una explicación técnica completa de cada elemento de la pintura de Las Lajas.