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Nunc Dimittis (Cántico de Simeón)

El Nunc dimittis es el cántico que el Evangelio según san Lucas atribuye a Simeón cuando recibe en brazos al niño Jesús en el Templo de Jerusalén. Sus palabras celebran el cumplimiento de la promesa divina y presentan a Cristo como salvación para todos los pueblos, luz para las naciones y gloria de Israel. La Iglesia lo reza diariamente en la oración de la noche y lo vincula especialmente con la fiesta de la Presentación del Señor.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreNunc Dimittis (Cántico de Simeón)
CategoríaObra
DescripciónCántico atribuido a Simeón cuando recibe al niño Jesús en el Templo de Jerusalén. Cristo como salvación para todos los pueblos, luz para las naciones y gloria de Israel
ReferenciasLucas 2, 29-32
ContenidoNunc dimittis servum tuum, Domine, que significa «Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo».
Eventos RelacionadosPresentación de Jesús en el Templo
Fecha de Celebración2 de febrero
FestividadPresentación del Señor
Nombre AlternativoCántico de Simeón
Personas RelacionadasSimeón
TemaSalvación universal y cumplimiento de la promesa divina
TipoOración, Cántico evangélico
Uso LitúrgicoOración de Completas en el rito romano y en las Vísperas de la tradición bizantina.

Tabla de contenido

Nombre y naturaleza

Nunc dimittis son las palabras iniciales del cántico en la versión latina: Nunc dimittis servum tuum, Domine, que significa «Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo». El nombre alternativo, Cántico de Simeón, recuerda a quien lo pronuncia en el relato evangélico. Forma parte de los llamados cánticos evangélicos, junto con el Magníficat, atribuido a María, y el Benedictus, atribuido a Zacarías.1

El cántico consta de cuatro versículos, Lucas 2, 29-32. Simeón bendice a Dios porque ha podido ver la salvación que Dios preparó ante todos los pueblos: una luz para las naciones y gloria para Israel.2

Contexto evangélico

Lucas sitúa el episodio durante la presentación de Jesús en el Templo, cuando sus padres lo llevan a Jerusalén conforme a la Ley de Moisés. Simeón, un hombre justo y piadoso que aguardaba el consuelo de Israel, había recibido del Espíritu Santo la promesa de que vería al Mesías antes de morir. Guiado por el Espíritu, acude al Templo, toma al niño en brazos y alaba a Dios.3,4

La escena continúa con las palabras proféticas de Simeón acerca del destino de Jesús y del sufrimiento de María. El cántico y esa profecía forman parte de un mismo encuentro: la alegría por la llegada de la salvación convive con el anuncio de la oposición que suscitará Jesús y del dolor que atravesará a su madre.5,6

Texto y estructura

El cántico presenta una breve oración dirigida a Dios. Simeón declara que ya puede partir en paz, pues sus ojos han visto la salvación prometida. A continuación, proclama el alcance universal de esa salvación: Dios la ha preparado para todos los pueblos, como luz para las naciones y gloria para Israel.2

Su estructura puede describirse en dos movimientos:

  • La partida en paz: Simeón acepta la muerte sin temor, porque Dios ha cumplido su palabra y él ha visto al Mesías.
  • La salvación universal: el niño que Simeón sostiene no pertenece solo a Israel; su misión ilumina a las naciones y manifiesta la gloria del pueblo elegido.2,7

La expresión «partir en paz» no comunica desesperanza ni desprecio por la vida. En el relato, expresa la serenidad de quien reconoce que Dios ha cumplido su promesa. La tradición cristiana ha leído la paz de Simeón a la luz de la salvación que llega con Cristo.7

Significado teológico

Cristo, salvación para todos los pueblos

Simeón reconoce en Jesús la salvación de Dios. El cántico enlaza así la esperanza de Israel con una promesa dirigida a toda la humanidad: Cristo es luz para las naciones y gloria de su pueblo. La universalidad no borra el vínculo de Jesús con Israel; el cántico reúne ambas afirmaciones en una sola proclamación.2,7

La imagen de la luz expresa la revelación de Dios a los pueblos. La tradición exegética cristiana relaciona estas palabras con la vocación universal de Cristo y con la misión de dar a conocer la salvación más allá de Israel.1,7

Cumplimiento de la promesa

La oración de Simeón nace de una espera prolongada. El hombre que aguardaba el consuelo de Israel contempla ahora al Mesías y reconoce en el niño el cumplimiento de la palabra recibida. Por eso, su cántico une gratitud, confianza y esperanza.3,4

La muerte y la esperanza cristiana

En la liturgia, las palabras de Simeón adquieren también un sentido de confianza ante el final del día y, por extensión, ante la muerte. La Iglesia las reza al concluir la jornada, cuando el fiel encomienda su vida a Dios. Juan Pablo II relacionó esta oración diaria con la esperanza renovada de la salvación que encuentra su cumplimiento en Cristo.4,8

Referencias bíblicas

El relato completo de la presentación y del encuentro con Simeón aparece en Lucas 2, 21-35; el cántico ocupa Lucas 2, 29-32. El anuncio de que Simeón no moriría antes de ver al Mesías da contexto a la frase inicial, en la que declara que puede partir en paz después de contemplar la salvación de Dios.1,3

El cántico contiene resonancias del Antiguo Testamento. La proclamación de la salvación ante todos los pueblos recuerda el lenguaje profético de Isaías, y la imagen de la luz para las naciones evoca la misión universal anunciada por ese profeta.1

Uso litúrgico

En la oración de la noche

En el rito romano, el Nunc dimittis se canta o recita en Completas, la última Hora de la Liturgia de las Horas. Su lugar al terminar el día armoniza con su invocación a partir en paz y con la confianza de quien entrega su descanso y su vida a Dios.1,4

En la tradición litúrgica bizantina, el cántico también ocupa un lugar destacado en las Vísperas. La comunidad lo canta como expresión de la alegría de haber encontrado al Señor y de la esperanza de contemplarlo plenamente.9

En la fiesta de la Presentación del Señor

El cántico tiene una relación especial con la fiesta de la Presentación del Señor, celebrada el 2 de febrero. En la liturgia de esta fiesta, Simeón y sus palabras ocupan un lugar central; la imagen de Cristo como luz encuentra además una expresión visible en las candelas encendidas de la celebración.1,6

Recepción en la tradición cristiana

La oración de Simeón figura en antiguas formas de oración cristiana. Una enciclopedia católica de comienzos del siglo XX señala que el cántico aparece íntegro en una oración vespertina de las Constituciones apostólicas, obra cristiana antigua.1

A lo largo de la tradición, el cántico ha servido para expresar la confianza en Dios, la gratitud por la salvación y la esperanza ante la muerte. Su uso diario en la oración litúrgica hace que las palabras pronunciadas por Simeón en el Templo formen parte de la plegaria habitual de la Iglesia.8,4

Citas y referencias

  1. Nunc dimittis, Enciclopedia Católica, Nunc Dimittis (1913). 2 3 4 5 6 7
  2. La Santa Biblia, La Nueva Versión Estándar Revisada, Edición Católica (NRSV-CE). La Santa Biblia, Lucas 2:29-2:32 (1993). 2 3 4
  3. Sagrada Congregación para el Culto Divino. De Benedictionibus (Libro de las Bendiciones), 97 (1993). 2 3
  4. Papa Juan Pablo II. Audiencia general del 20 de junio de 1990, 1 (1990). 2 3 4 5
  5. Santo Simeón, Enciclopedia Católica, Santo Simeón (1913).
  6. Papa Juan Pablo II. 2 de febrero de 1997, Fiesta de la Presentación del Señor, 4 (1997). 2
  7. Capítulo 2, Tomás de Aquino. Catena Aurea sobre Lucas, 2.9 (1272). 2 3 4
  8. B2 de febrero de 1989: Fiesta de la presentación del Señor en el templo - Homilía, Papa Juan Pablo II. 2 de febrero de 1989: Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo - Homilía, 2 (1989). 2
  9. Segunda parte - La oración de la Iglesia - III. El tiempo y el espacio de la oración de la Iglesia - B. El ritmo de la oración litúrgica - 1. El ciclo diario-horologion (chasoslov) - A. Vísperas y maitines, Sínodo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana. Catecismo de la Iglesia Ucraniana: Cristo, nuestra Pascua, 543 (2016).
Modificado el 11 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.80 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/ghpq1fcw5

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