San José, custodio de la Sagrada Familia
La oración recuerda la relación de san José con Jesús y María. León XIII lo invoca como custodio providente de la Familia de Nazaret y apela al amor paternal con que cuidó del Niño Jesús.
Esta paternidad es putativa: José no fue el padre biológico de Jesús, pero ejerció respecto a él una verdadera responsabilidad paterna en la vida familiar. La plegaria presenta ese cuidado como fundamento de su intercesión por los cristianos.
San José, patrono y protector de la Iglesia
La encíclica Quamquam pluries encomendó a san José la Iglesia, considerada como la familia extendida de Cristo. Juan Pablo II explicó que la Iglesia continúa pidiendo su protección, confiando a su intercesión sus preocupaciones y los peligros que amenazan a la familia humana.,
La petición de defensa frente a los enemigos y la adversidad expresa confianza en la intercesión del santo; no atribuye a José un poder independiente de Dios. La oración pide su ayuda dentro de la fe cristiana en la providencia divina.
La lucha contra el error y el mal
La plegaria solicita que san José aparte de los fieles el error y el pecado, y que los asista en la lucha contra el poder de las tinieblas. Juan Pablo II recuperó estas peticiones al tratar el patrocinio del santo sobre la Iglesia.
La súplica tiene, por tanto, una dimensión espiritual y moral: pide defensa ante el mal, pero también ayuda para permanecer fieles a Cristo.