La expresión «benedictinas de la adoración perpetua» puede inducir a confusión porque varias familias religiosas adoptaron nombres relacionados con la adoración eucarística. La semejanza del apostolado no demuestra una identidad histórica o jurídica.
Benedictinas de Einsiedeln
Las religiosas de Einsiedeln pertenecen a una tradición benedictina y remontan su fundación a 1526. La adoración perpetua adquirió una forma estable en el monasterio desde 1789 para el periodo diurno y desde 1846 también durante la noche.
Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento
Las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, conocidas también como sacramentinas, constituyen una institución distinta. Su fundación ocurrió en Roma por iniciativa de una religiosa franciscana y recibió la aprobación de Pío VII en 1807. Durante la adoración nocturna, el Santísimo Sacramento permanecía en el sagrario.
La documentación pontificia relativa a esta fundación describe una comunidad iniciada en 1807, con aprobación de sus constituciones en 1808 y posterior aprobación pontificia en 1818. La fundadora profesó solemnemente en 1818 y orientó la vida de las religiosas hacia la adoración eucarística como centro de su espiritualidad.
Esta congregación seguía la Regla de san Agustín, no la Regla de san Benito. Por tanto, no debe identificarse con las Benedictinas de la Adoración Perpetua aunque ambas comunidades practiquen la adoración eucarística continua.
Hermanas del Santísimo Sacramento
Las Hermanas del Santísimo Sacramento nacieron en Francia por iniciativa del dominico Antonio Le Quien. La obra comenzó en Marsella en 1639 y recibió una configuración congregacional más estable entre 1659 y 1660 bajo la autoridad del obispo de Marsella.
Su finalidad estaba directamente centrada en el culto eucarístico. La comunidad de Bollène sufrió durante la Revolución francesa la muerte de trece religiosas, ejecutadas entre el 5 y el 26 de julio de 1794. Posteriormente, la madre de La Fare reorganizó la comunidad y promovió nuevas fundaciones.
Benedictinas adoratrices de la madre Mechtilde
Otra tradición distinta corresponde a las Benedictinas adoratrices vinculadas a la madre Mechtilde. La adoración perpetua comenzó entre sus religiosas en 1654, aunque la obra de la madre Mechtilde se desarrolló en un contexto diferente al de la fundación de las Hermanas del Santísimo Sacramento.
La comparación histórica exige distinguir entre la fecha de una inspiración espiritual, la fundación de una comunidad, la recepción de la reserva eucarística y la aprobación jurídica de una congregación. Estos acontecimientos no siempre coinciden.
Religiosas de la Adoración Perpetua de Bélgica
Las Religiosas de la Adoración Perpetua de Bélgica constituyen también una institución diferente. Ana de Meeûs fundó la comunidad en Bruselas en 1857, después de haber promovido una asociación de adoración y ayuda a las iglesias pobres desde 1848. Las constituciones recibieron aprobación definitiva de Pío IX en 1872.
Su misión incluía la adoración eucarística, la instrucción religiosa, la preparación para la primera comunión, los retiros y la ayuda material a iglesias pobres mediante ornamentos y otros objetos destinados al culto.
A diferencia de la comunidad de Einsiedeln, esta institución nació en el siglo XIX como una obra específicamente orientada a unir la adoración eucarística con un apostolado externo compatible con la vida religiosa.
Otras comunidades de adoración perpetua
Durante los siglos XVIII y XIX aparecieron otras comunidades con carismas eucarísticos semejantes. Entre ellas figuraban las Hermanas de la Adoración Perpetua de Quimper, fundadas en 1835, que también formaban a jóvenes para el servicio doméstico o para un oficio; las comunidades de adoración reparadora surgidas después de 1848; y las Hermanas de la Adoración Perpetua y de las Iglesias Pobres, originarias de Bélgica y extendidas posteriormente por distintos países.
La Sociedad de los Sacerdotes del Santísimo Sacramento, fundada en 1857 por el padre Pedro Julián Eymard, tampoco pertenece a la tradición benedictina. Su estructura incluía religiosos contemplativos dedicados a la adoración perpetua, religiosos dedicados al ministerio y miembros de una tercera orden.