Nombre histórico y nombre actual
El instituto nació con el nombre de Congregación de las Hermanas Terciarias Franciscanas de los Sagrados Corazones de Jesús y María. La denominación recoge los dos rasgos que definen su identidad: la pertenencia a la gran familia de san Francisco de Asís, mediante la Tercera Orden, y la devoción a los Sagrados Corazones, que orienta su espiritualidad y su lenguaje. Con el tiempo, el uso se fue simplificando hasta quedar en la fórmula actual: Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones.1
Congregación y no orden
El término «orden» designa, en sentido propio, a los institutos religiosos de votos solemnes, como los franciscanos, los dominicos o los benedictinos. Las Franciscanas de los Sagrados Corazones profesan votos simples y viven como congregación religiosa de vida apostólica, de modo que el uso de «orden» en su nombre popular responde a la costumbre y no a una condición jurídica. Dentro de la familia franciscana, su origen en la Tercera Orden las vincula con la rama de los fieles que, sin abandonar su estado, adoptan el espíritu de san Francisco; después, al convertirse en comunidad religiosa con votos, entraron en la rama de las congregaciones de terciarias dedicadas a las obras de misericordia.
Derecho pontificio
Las Franciscanas de los Sagrados Corazones son un instituto de derecho pontificio: dependen directamente de la Santa Sede y no del obispo diocesano en lo que se refiere a su gobierno interno. León XIII les concedió esa aprobación en mayo de 1902, dieciocho años después de la fundación.1


