La Kulturkampf y el exilio (1873)
A partir de 1873, el instituto sufrió el impacto directo de la persecución ligada a la Kulturkampf, que obligó a sus miembros a abandonar Alemania. El desplazamiento produjo nuevas implantaciones en otros territorios.
Parte de las Hermanas marchó hacia América del Sur, donde el instituto logró establecer comunidades con continuidad.
Otra parte se dirigió a Nueva Orleans (Estados Unidos), donde en abril de 1873 fundaron una casa y se hicieron cargo de una escuela parroquial.
La fundadora continuó la misión desde el dinamismo de la vida religiosa y la reorganización territorial: impulsó un nuevo centro provincial en Wilkesbarre (Pensilvania).
Retorno y reapertura (1887)
En 1887, las Hermanas recuperaron la posibilidad de regresar a Alemania. La casa madre de Paderborn se reabrió, y la actividad del instituto retomó el impulso anterior, con expansión a otros lugares de Europa.
El crecimiento posterior mantuvo el mismo eje: escuelas para necesitados y atención a los ciegos, ahora con nuevas presencias. El instituto abrió también casas en Bélgica y Bohemia.
Dimensión institucional a comienzos del siglo XX
En el relato histórico presentado a principios del siglo XX aparece una fotografía clara de la implantación:
- 668 religiosas,
- 46 novicias,
- 25 postulantes.
En ese contexto, la actividad incluía:
- 2 academias,
- 54 escuelas parroquiales,
- 2 asilos de huérfanos,
- 1 escuela industrial.
Estas cifras muestran una línea de servicio que no se limita al aula, sino que acompaña el desarrollo humano dentro de instituciones educativas y de amparo.