Una comunidad de vida apostólica
En el lenguaje corriente, y también en la tradición piadosa, se habla de la «orden» de las Hermanas de la Caridad de Fulda. En sentido estricto, la comunidad no pertenece al género de las órdenes religiosas de votos solemnes y clausura, sino al de las sociedades de vida apostólica, formadas por personas que persiguen la finalidad apostólica propia de su instituto y, viviendo en comunidad fraterna según su modo de vida, tienden a la perfección de la caridad mediante la observancia de sus constituciones.1,2
Esta forma jurídica refleja la intuición original de san Vicente de Paúl: una comunidad de mujeres consagradas a Dios que no se encierran tras los muros de un claustro, sino que recorren los hospitales, las casas y las calles donde viven los más necesitados.
Nombre oficial y personalidad jurídica
El nombre completo de la institución es Haus der Barmherzigen Schwestern vom hl. Vinzenz von Paul («Casa de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl»). Desde 1866 posee personalidad jurídica propia y goza hoy del estatuto de corporación de derecho público en el ordenamiento alemán.1,3
No confundir con otras familias vicencianas
El nombre de Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl designa a numerosas comunidades repartidas por el mundo, con orígenes distintos. La congregación de Fulda no procede directamente de las Hijas de la Caridad de París, sino de la rama de Estrasburgo, que dio lugar a varias casas madre independientes en el ámbito de lengua alemana: Múnich, Friburgo, Paderborn, Hildesheim y la propia Fulda, entre otras.4,5
