La expresión italiana Sorelle delle Scuole significa literalmente «Hermanas de las Escuelas». No constituye, por sí sola, una denominación jurídica suficientemente precisa para identificar una única congregación religiosa. En la documentación histórica aparecen nombres próximos, como Maestre Pie, Magistrarum Piarum o «Maestras Pías», aplicados a institutos distintos, aunque relacionados por su dedicación a la enseñanza cristiana de las niñas.
La institución fundada en el ámbito de la diócesis de Montefiascone recibió el nombre latino de Congregatio Magistrarum Piarum, traducible como Congregación de Maestras Pías. Su principal figura apostólica fue Lucía Filippini, mientras que el cardenal Marcantonio Barbarigo impulsó su organización eclesial y su expansión. La Santa Sede presentó a Barbarigo como fundador y padre del instituto, y a Filippini como la maestra que dio forma práctica a su misión educativa.1
La palabra «orden» requiere cierta cautela. En el lenguaje común puede designar cualquier instituto religioso; sin embargo, en sentido canónico e histórico conviene distinguir entre:
- Órdenes religiosas, cuyos miembros profesan normalmente votos solemnes y pertenecen a una tradición monástica o regular.
- Congregaciones religiosas, caracterizadas especialmente, desde la época moderna, por votos simples y por un apostolado activo.
- Institutos de vida consagrada en sentido amplio.
La institución de Lucía Filippini nació como una congregación de maestras dedicadas a la educación y no como una orden monástica de clausura. Por ello, «Maestras Pías» resulta una denominación más exacta que «Orden de Hermanas de las Escuelas», aunque esta última pueda emplearse de forma descriptiva.


