El nombre completo del instituto es Pontificio Instituto de las Maestras Pías Filipenses. Cada parte de la denominación encierra una referencia a su identidad:
- Maestras: las religiosas continúan en la Iglesia la misión de Cristo Maestro mediante la enseñanza y la formación de las personas.
- Pías: el adjetivo remite a la pietas, la piedad vivida como entrega a Dios y como actitud de servicio, que el instituto considera el núcleo de su identidad y de su misión.
- Filipenses: el apellido de la fundadora, santa Lucía Filippini, distingue a estas religiosas de otras congregaciones de maestras pías, en especial de las Maestras Pías Venerinas, fundadas por santa Rosa Venerini.
En el lenguaje del derecho canónico, el instituto pertenece a la vida consagrada y es de derecho pontificio: lo erigió o aprobó la Sede Apostólica y depende directamente de ella (can. 589). Posee estructura internacional y centralizada, con una superiora general que reside en Roma, donde tiene su casa generalicia.1
En sus primeros años recibió también el nombre de «Maestras Pías Obreras» (Maestre Pie Operaie), antes de que el uso consolidara el título de «Filipenses».2


