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Orden de los Sagrados Corazones de Jesús y María

El Instituto de los Sagrados Corazones de Jesús y María con la Adoración Perpetua-conocido popularmente como Picpus- constituye una congregación religiosa clerical nacida en Francia y extendida con fuerza por el servicio misionero en el Pacífico. Su identidad une una espiritualidad centrada en la contemplación y la imitación del amor del Corazón de Jesús y una devoción inseparable al Corazón de María, expresadas de modo característico en la adoración eucarística perpetua, la formación del clero y la misión evangelizadora.1,2

Sagrado Coração de Jesus - escola portuguesa, século XIX
Ver información de la imagenSagrado Corazón de Jesús, óleo sobre lienzo - escuela portuguesa del siglo XIX, c. 1850. Leiloeira São Domingos, Pintor no identificado, Dominio Público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreOrden de los Sagrados Corazones de Jesús y María
CategoríaDesconocido
Nombre Completo
DescripciónFundada por Pierre Coudrin en 1800; cuenta con ramas masculinas y femeninas bajo un mismo carisma; aprobada por la Santa Sede en 1817, 1825 y 1840
Fecha de Nacimiento1 de marzo de 1768
Lugar de NacimientoCoursaylesBois, Poitou
Fecha de Muerte1837
NacionalidadFrancesa
Fecha de FundaciónNoche de Navidad de 1800
Lugar de FundaciónRue Picpus, París
CarismaEspiritualidad centrada en los Sagrados Corazones de Jesús y María, adoración eucarística perpetua y misión evangelizadora
EspiritualidadContemplación del amor del Corazón de Cristo, devoción al Corazón de María, vida de mortificación y obediencia
Estadoactivo
Fecha de Aprobación1817 (Pío VII), 1825 (León XII), 1840 (Gregorio XVI)
Fecha de Ordenación4 de marzo de 1792
MinisterioFormación del clero, educación de niños y jóvenes, misión evangelizadora en el Pacífico y América del Sur
Personas relacionadasPierre Coudrin
TipoOrden, Congregación religiosa clerical, mixta (ramas masculinas y femeninas)

Tabla de contenido

Denominaciones y sentido de la expresión «orden»

En el lenguaje católico común, la expresión «orden» suele abarcar realidades diferentes (órdenes religiosas, congregaciones e institutos de vida consagrada). En el caso de los Sagrados Corazones de Jesús y María, el núcleo eclesial y jurídico responde a una congregación con vida religiosa y misión apostólica, donde la adoración perpetua y el servicio a la Iglesia conforman un mismo programa espiritual y apostólico. La tradición del instituto también se expresa con el nombre «Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento del Altar».1

El instituto ha recibido además el sobrenombre de Picpus, porque su desarrollo histórico se vinculó pronto con el establecimiento en la calle Picpus (París).1

Fundador y fundación

Pierre Coudrin (1768-1837)

El fundador del instituto es P. Pierre Coudrin, nacido en Coursay-les-Bois (Poitou) el 1 de marzo de 1768. La Revolución francesa alteró violentamente la vida eclesial: cuando perseguidores dispersaron a los seminaristas de Poitiers, Coudrin alcanzó a ordenarse presbítero en París. El 4 de marzo de 1792 recibió las órdenes sacerdotales y, tras ello, la misma violencia revolucionaria le obligó a ocultarse y ejercer su ministerio de manera clandestina en las diócesis de Poitiers y Tours.1,2

En la noche de Navidad de 1800, Coudrin emitió su profesión religiosa, consagrando su vida al amor de los Sagrados Corazones y orientando el proyecto hacia una forma estable de vida consagrada unida a la misión.2,1

El desarrollo histórico del instituto culminó con la expansión misionera en el Pacífico y con el fallecimiento del fundador en 1837.1

Henriette Aymer de la Chevalerie y la dimensión femenina de la misma familia

El carisma naciente no se limitó a un solo cauce. El papa Juan Pablo II recordó que la fundación se caracterizó por el hecho de que hombres y mujeres forman una misma congregación unida por un único carisma, una única espiritualidad y una única misión, aunque con ramas autónomas.3,2

En ese mismo marco aparece la figura de Henriette Aymer de la Chevalerie como parte decisiva del origen espiritual e institucional de la familia fundada por Coudrin.2

Cronología de la aprobación pontificia

La identidad canónica del instituto se consolidó mediante aprobaciones pontificias sucesivas. La cronología fundamental queda marcada por estos hitos:

  • 1817: Aprobación formal de Pío VII para la congregación.1,3
  • 1825: Aprobación de León XII.1
  • 1840: Aprobación de Gregorio XVI bajo el nombre completo «Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento del Altar».1

Estas aprobaciones acompañaron la maduración del instituto en su vida común, su régimen de formación y su orientación apostólica, hasta fijar su fisonomía eclesial.1,4

Historia

Crisis eclesial y surgimiento del proyecto (1792-1800)

La vida de Coudrin y su intuición fundacional surgieron en un contexto de persecución contra el clero y la vida religiosa. Tras su ordenación presbiteral el 4 de marzo de 1792, Coudrin regresó a su lugar de origen, pero la violencia revolucionaria le obligó a ocultarse. Durante octubre de 1792 trabajó disfrazado en las diócesis de Poitiers y Tours, sosteniendo un proyecto que buscaba reavivar la devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y María y organizar un servicio estable a la Iglesia.1,2

Profesión religiosa y nacimiento del instituto (1800)

El punto de arranque histórico del instituto se ubica con claridad en la noche de Navidad de 1800, cuando Coudrin emitió su profesión religiosa y orientó toda su vida hacia la contemplación del amor divino expresado en el Corazón de Cristo, unido a la devoción mariana inseparable del proyecto fundacional.1,2

Establecimiento en París y consolidación de la vida apostólica (1805 en adelante)

En 1805, Coudrin compró algunas casas deterioradas en la rue Picpus (París) y allí se instaló con sus primeros religiosos. El instituto inició rápidamente centros de formación, incluyendo un colegio para la formación de jóvenes y un seminario. El proyecto creció a pesar de las dificultades, y pronto abrió nuevas fundaciones en distintos lugares.1

Espiritualidad y carisma

Una espiritualidad centrada en los Sagrados Corazones

El objetivo del instituto une perfección personal, salvación de las almas y vida apostólica, con espíritu de desprendimiento del mundo, intención purificada para la gloria del Corazón de Cristo y una vida marcada por la mansedumbre, el celo y la obediencia.5

El papa Juan Pablo II, al tratar la naturaleza del origen, subrayó la lectura cristiana de la experiencia fundacional: en medio de la oscuridad histórica, la comunidad encontró la luz de Cristo y el amor de la Virgen, hasta sentirse impulsada a fundar y a predicar la verdad de la Cruz.2

Imitar «las cuatro edades» de Cristo

El fin apostólico-espiritual del instituto se expresa con un esquema propio: el instituto busca honrar e imitar las cuatro etapas de la vida de Nuestro Señor, conectando cada etapa con una práctica concreta:

  • La infancia: enseñanza a los niños y formación de jóvenes para el sacerdocio.
  • La vida oculta: el ejercicio de la adoración.
  • La vida pública: la predicación y el trabajo misionero.
  • La vida crucificada: obras de mortificación cristiana.1

Este marco organiza la coherencia interna entre oración, formación y misión.

Adoración perpetua del Santísimo Sacramento

La adoración eucarística constituye una nota distintiva. La historia temprana del instituto muestra la intensidad con la que vivió la vigilia del amor: la adoración perpetua se realizó día y noche en diecinueve casas mientras el instituto crecía en Europa y proyectaba su misión fuera del continente.1

La centralidad de la Eucaristía articula la vida comunitaria y el apostolado: la comunidad religiosa coloca un oratorio como centro de su vida, y reserva el sacramento para que la celebración eucarística aparezca como eje del día.4

Vida religiosa y gobierno interno

Vida comunitaria, casas y oratorios

La vida religiosa exige vida común: el instituto forma comunidades que ayudan a cumplir la vocación de cada miembro y favorecen la reconciliación en Cristo y la comunión en su amor. El derecho de la Iglesia también exige que la casa religiosa exista bajo autoridad legítima, y que se organice con un oratorio donde la Eucaristía se celebre y quede reservada con sentido de centro comunitario.4

Votos, noviciado y profesión

El régimen religioso del instituto contempla votos perpetuos pero simples después de un noviciado de dieciocho meses. Este modelo une la estabilidad de la consagración con una etapa de discernimiento y formación.1

Superior general y dependencia misionera

La congregación se gobierna con un Superior General elegido para toda la vida. Además, el instituto mantiene una relación directa con la Propaganda en su despliegue misionero, en coherencia con su orientación internacional y eclesial.1

Misión: del seminario a los territorios apostólicos del Pacífico

Encargo de la misión y salida misionera (Sandwich Islands)

En 1825, la evangelización de las islas Sandwich en el Pacífico se confió a la congregación por la autoridad competente de la Iglesia. Al año siguiente, una primera tanda de misioneros partió desde Francia para llevar la fe a sus habitantes.1

Expansión a Oceanía oriental y fundaciones en América del Sur

En 1833, el instituto recibió también la confianza apostólica para los archipiélagos del Pacífico oriental: se enviaron misioneros de inmediato a las islas Gambier. Algunos misioneros establecieron casas en Perú y Chile.1

Marquesas y el vínculo con la figura de san Damián

Después del fallecimiento del fundador en 1837, llegaron también otros enviados a las islas Marquesas. El instituto mantuvo un número notable de misiones y llevó su acción apostólica a diversas regiones, con especial presencia en el ámbito de los vicariatos apostólicos del Pacífico.1

En el entorno de las misiones del instituto destaca el testimonio del siervo de Dios san Damián de Molokai, asociado a la atención humilde y generosa de los leprosos, que el relato tradicional vincula con la acción misionera en Hawái.1

Diferenciación con congregaciones de nombres semejantes

El nombre «Sagrado Corazón de Jesús» y «Sagrados Corazones» aparece en diversas familias religiosas. El instituto Picpus mantiene rasgos propios y diferentes respecto a otras realidades con denominaciones cercanas:

Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús (familia femenina de educación)

La Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús vinculada a la tradición de Santa Magdalena Sofía Barat nace con un proyecto de educación y formación (colegios y escuelas) y organiza su evolución institucional con otros ritmos de aprobaciones y conflictos internos. Una parte de su historia muestra, por ejemplo, que recibió una aprobación formal de León XII en 1826 y que discutió el lugar de la devoción al Sagrado Corazón dentro de las reglas que pretendían imponerse en ciertas casas, lo que generó tensiones que el instituto hubo de superar.5

La orientación educativa y el marco institucional de esa sociedad no coinciden con la nota distintiva del instituto Picpus, cuyo núcleo se ordena a la adoración perpetua, la misión evangelizadora y la imitación de Cristo bajo el programa de «las cuatro edades».1,5

Misioneros del Sagrado Corazón (reparación y apostolado propio)

Otros institutos sacerdotales y congregaciones llevan también el nombre «del Sagrado Corazón» y desarrollan acentos particulares. Por ejemplo, la congregación de Misioneros del Sagrado Corazón nace con un enfoque explícito hacia la reparación y con un lema propio, fundación y trayectoria diversa.6

La presencia del término «Sagrado Corazón» no basta para identificar una institución: la clave reside en la constitución de su vida religiosa, el método de formación, el modo de expresar la devoción, y las obras apostólicas que nacen de ese carisma.

Presencia mariana en la espiritualidad

Aunque la atención se centra en los Corazones de Jesús y María, la relación mariana no funciona como un añadido devocional, sino como parte del camino contemplativo. Juan Pablo II invitó a contemplar la guía de la Virgen -“Madre de los Dolores y Madre de todas nuestras alegrías”- para caminar por sendas de contemplación que sostengan el apostolado con apertura hacia los pueblos y, en especial, hacia los más necesitados.3

La espiritualidad del instituto, por tanto, integra el amor a Cristo con una mirada filial a María, de acuerdo con la lógica de la vida consagrada y de la misión eclesial.3,1

Legado eclesial

El legado del instituto Picpus se comprende mejor a partir de la unión de tres elementos:

  • Contemplación eucarística mediante la adoración perpetua, que sostiene la identidad espiritual.1,4
  • Formación y servicio al clero, expresados en la enseñanza de niños y en la preparación de jóvenes para el sacerdocio.1
  • Misiones internacionales, confiadas por la Iglesia y realizadas en territorios del Pacífico y del mundo atlántico, con el testimonio de figuras como san Damián.1

Esta síntesis explica por qué el instituto obtuvo aprobaciones sucesivas de la Santa Sede y por qué la unidad del carisma entre las ramas masculina y femenina siguió siendo un signo eclesial reconocido.3,1,2

Conclusión

La Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María con Adoración Perpetua (Picpus) articula una espiritualidad coherente: adoración como vida oculta, formación como servicio a la infancia y a los futuros sacerdotes, predicación y misión como vida pública, y mortificación como respuesta al Crucificado. La historia de su fundador, Pierre Coudrin, y el itinerario de su consolidación canónica mediante aprobaciones pontificias culminan en una familia religiosa de clara identidad, marcada por la contemplación del amor del Corazón de Cristo y por la irradiación misionera hacia los pueblos.1,2,3

Citas y referencias

  1. Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento del Altar. Enciclopedia Católica, Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento del Altar (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
  2. Papa Juan Pablo II. A la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María y de la Adoración Perpetua (Picpus) (21 de septiembre de 2000) - Discurso, 1 (2000). 2 3 4 5 6 7 8 9 10
  3. Papa Juan Pablo II. A la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María y de la Adoración Perpetua (Picpus) (21 de septiembre de 2000) - Discurso, 4 (2000). 2 3 4 5 6
  4. III. Algunas normas fundamentales, Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. Elementos esenciales de la enseñanza de la Iglesia sobre la vida religiosa (1983), III. (1983). 2 3 4
  5. La Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús. Enciclopedia Católica, La Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús (1913). 2 3
  6. Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús. Enciclopedia Católica, Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús (1913).
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