El nombre oficial latino del instituto es Congregatio Missionariorum Filiorum Immaculati Cordis Beatae Mariae Virginis. La expresión tradicional española «Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María» alude a la consagración mariana que caracteriza la espiritualidad de sus miembros.
Aunque en el lenguaje corriente algunas personas llaman «Orden» a cualquier comunidad religiosa, la denominación canónica más precisa es congregación religiosa. La institución no pertenece a las órdenes religiosas históricas cuyos miembros profesan votos solemnes y reciben tradicionalmente el nombre de frailes, monjes o religiosos de una orden. La clasificación actual atiende a la naturaleza, la finalidad y la tradición legítima del instituto, además de su relación con el ministerio ordenado.2
Los Claretianos constituyen un instituto religioso clerical. Esta calificación no significa que todos sus miembros sean sacerdotes, sino que el proyecto fundacional y la misión propia del instituto comportan el ejercicio del orden sagrado y que su gobierno corresponde a superiores clérigos. La vida consagrada, considerada en sí misma, no es ni clerical ni laical: la distinción describe la naturaleza del instituto, no la dignidad espiritual de sus miembros.2





