San Norberto de Xanten
San Norberto nació hacia 1080 en Xanten, en la región del Rin, y murió en Magdeburgo el 6 de junio de 1134. Pertenecía a una familia noble y recibió inicialmente una canonjía en Xanten. Durante un tiempo desempeñó funciones relacionadas con la corte imperial, pero una profunda conversión transformó su vida.
Una tradición biográfica sitúa el comienzo de su conversión durante una tormenta, cuando un rayo derribó su caballo y lo arrojó al suelo. Después de aquella experiencia, Norberto abandonó la vida cortesana, abrazó la penitencia, buscó dirección espiritual y recibió la ordenación sacerdotal. Más tarde renunció a sus beneficios eclesiásticos, entregó sus bienes a los pobres y obtuvo autorización pontificia para predicar.
Norberto recorrió diversas regiones de Francia, Bélgica y Alemania como predicador itinerante. Su ministerio combinaba la llamada a la conversión, la defensa de la fe católica y la búsqueda de la reconciliación entre personas y comunidades enfrentadas. La tradición eclesial lo considera, por esta razón, un apóstol de la paz.
Prémontré
En 1120, Norberto llegó a la diócesis de Laon. El obispo Bartolomé le ofreció varios lugares para establecer una comunidad. Norberto eligió un valle solitario situado en el bosque de Coucy, cerca de Laon. El lugar recibió el nombre de Prémontré, forma francesa del latín Praemonstratum. La tradición interpretó el nombre como «lugar mostrado de antemano» o «lugar elegido por Dios».,
Allí reunió a sus primeros compañeros, entre ellos clérigos y laicos atraídos por su ideal de vida apostólica. La comunidad quiso reproducir el espíritu de la Iglesia primitiva descrita en los Hechos de los Apóstoles: unidad fraterna, oración, comunión de bienes, celebración litúrgica y servicio a los necesitados.,
Profesión de la Regla de san Agustín
Los primeros discípulos de Norberto escogieron la Regla de san Agustín como fundamento de su vida comunitaria. La profesión ocurrió en la noche de Navidad de 1121 y constituye la fecha tradicional de fundación espiritual de la comunidad de Prémontré.
La nueva institución adoptó una forma de vida canonical, aunque incorporó prácticas de carácter monástico, como ayunos, abstinencias y diversas obras de penitencia. Por esta razón, la tradición describe a la orden como una institución canónico-monástica, capaz de integrar la contemplación, la vida común y la actividad apostólica.