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Orden Salesiana (Congregación de San Francisco de Sales)

La Congregación de San Francisco de Sales, conocida habitualmente como Salesianos de Don Bosco, es un instituto religioso clerical fundado por san Juan Bosco en Turín durante el siglo XIX. Su misión consiste en evangelizar y educar a la juventud, especialmente a los jóvenes pobres, abandonados o en situación de riesgo, mediante oratorios, centros juveniles, escuelas, talleres, parroquias, misiones y otras obras pastorales. Aunque el uso popular habla de «Orden Salesiana», su denominación canónica propia es Sociedad de San Francisco de Sales o Pía Sociedad de San Francisco de Sales.

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NombreOrden Salesiana (Congregación de San Francisco de Sales)
CategoríaOrganización religiosa
Nombre Completo
  • Sociedad de San Francisco de Sales
  • Congregación de San Francisco de Sales
  • Salesianos de Don Bosco
DescripciónCongregación religiosa clerical fundada por San Juan Bosco para evangelizar y educar a la juventud, especialmente a los pobres y abandonados
Fecha de Fundación1859
Lugar de FundaciónTurín, Italia
Autoridad EclesiásticaPío IX
Fecha de Aprobación1874
FundadorSan Juan Bosco
PatronazgoSan Francisco de Sales
TipoCongregación, Instituto religioso clerical, Congregación religiosa, XIX

Tabla de contenido

Denominación y naturaleza

El nombre oficial de la institución procede de san Francisco de Sales, obispo de Ginebra y doctor de la Iglesia, elegido por Don Bosco como patrono por su mansedumbre, celo pastoral y capacidad para acercar la fe a las personas mediante la bondad y la instrucción.

La denominación Salesianos de Don Bosco distingue a esta congregación de otras instituciones que también están vinculadas a san Francisco de Sales. Entre ellas figuran los Oblatos de San Francisco de Sales, congregación fundada en Francia en el siglo XIX por el padre Louis Brisson, y las Hijas de María Auxiliadora, fundadas por Don Bosco y santa María Dominica Mazzarello para la educación cristiana de las jóvenes.1

La expresión «Orden Salesiana» posee un uso extendido en el lenguaje corriente, pero no constituye la denominación jurídica exacta. En sentido canónico estricto, una orden religiosa es un instituto cuyos miembros emiten votos solemnes. Los Salesianos de Don Bosco pertenecen, en cambio, a un instituto religioso clerical de votos simples, organizado como congregación religiosa. Por esta razón, las denominaciones más precisas son:

  • Sociedad de San Francisco de Sales.
  • Pía Sociedad de San Francisco de Sales.
  • Congregación Salesiana.
  • Salesianos de Don Bosco.

La sigla tradicional SDB, derivada de Salesiani di Don Bosco, identifica habitualmente a sus miembros.

Fundación por san Juan Bosco

La juventud de Turín

Juan Bosco nació en 1815 en I Becchi, cerca de Castelnuovo d’Asti, en el Piamonte italiano. Como sacerdote, quedó profundamente impresionado por la situación de los jóvenes que llegaban a Turín desde ambientes rurales y familias pobres. Muchos carecían de instrucción, trabajo estable, formación cristiana y protección familiar.

En 1844 comenzó a reunir a muchachos necesitados para ofrecerles catequesis, confesión, celebración de la misa, juegos y acompañamiento personal. Las primeras reuniones tuvieron un carácter itinerante y recibieron el nombre de oratorios festivos. Don Bosco buscaba que los jóvenes encontraran un ambiente seguro y alegre donde pudieran crecer en la fe, adquirir formación humana y establecer relaciones sanas.

El oratorio llegó finalmente a Valdocco, barrio de Turín que se convirtió en la cuna de la obra salesiana. La iniciativa creció con rapidez y atrajo a jóvenes sin hogar, aprendices y muchachos que necesitaban aprender un oficio. La casa de Don Bosco llegó a acoger a centenares de jóvenes; en 1860 podía alojar a unos cuatrocientos y diez años más tarde casi a ochocientos.2

Oratorios, escuelas y talleres

Don Bosco comprendió que la catequesis dominical no bastaba para responder a las necesidades de aquellos muchachos. Muchos tenían que trabajar y necesitaban una preparación profesional que les permitiera ganarse honradamente la vida. Por este motivo creó talleres internos, entre ellos uno de zapatería abierto en 1853, y añadió progresivamente otras actividades profesionales.2

La obra salesiana integró desde el comienzo varias dimensiones:

  • Evangelización, mediante la catequesis, la oración, la misa y la reconciliación.
  • Educación escolar, con enseñanza elemental y formación cultural.
  • Formación profesional, mediante talleres y aprendizaje de oficios.
  • Acogida, para jóvenes sin familia o expuestos a la marginación.
  • Vida comunitaria, mediante juegos, música, excursiones y actividades de grupo.
  • Acompañamiento vocacional, especialmente hacia el sacerdocio y la vida consagrada.

Los primeros colaboradores procedían tanto del clero como del laicado. Sin embargo, sus obligaciones personales impedían que muchos permanecieran de manera estable en la obra. Don Bosco comprendió entonces que necesitaba una comunidad organizada, con miembros consagrados y formados específicamente para la educación de los jóvenes.2

Fundación de la congregación

Don Bosco redactó reglas para dar estabilidad a su obra y recibió el apoyo de Pío IX. En 1859 reunió a los primeros colaboradores dispuestos a formar una comunidad religiosa. La institución comenzó así a adquirir una estructura permanente.

La Santa Sede concedió progresivamente su aprobación. La Congregación de Obispos y Regulares reconoció y recomendó la sociedad en 1864, mientras que las constituciones recibieron la aprobación pontificia definitiva en 1874.3

La aprobación de las constituciones permitió consolidar jurídicamente la institución, regular la formación de sus miembros y garantizar la continuidad de la misión más allá de la vida de su fundador.

San Juan Bosco, fundador

San Juan Bosco -Giovanni Bosco- nació en 1815 y murió en Turín en 1888. La Iglesia lo canonizó en 1934 durante el pontificado de Pío XI. Su figura quedó vinculada especialmente a la educación cristiana de la juventud, a la promoción de las vocaciones y a la creación de obras destinadas a los jóvenes pobres.

Don Bosco no concibió la educación como una actividad meramente escolar. Para él, educar significaba acompañar al joven en todas las dimensiones de su existencia: inteligencia, conciencia moral, vida espiritual, relaciones sociales, trabajo y participación en la Iglesia.

Pío XI presentó la fundación salesiana como fruto de la preocupación de Don Bosco por los muchachos abandonados y por la necesidad de formar colaboradores estables. También recordó que el fundador creó las Hijas de María Auxiliadora, promovió las misiones y organizó a los Cooperadores Salesianos.3

El carisma salesiano

El carisma salesiano es el don espiritual confiado por la Iglesia a la familia fundada por Don Bosco. Su centro consiste en la evangelización y educación de los jóvenes, con especial atención a quienes viven en situaciones de pobreza, abandono o vulnerabilidad.

La tradición salesiana resume su misión mediante la fórmula: evangelizar educando y educar evangelizando. La educación constituye el camino ordinario para anunciar a Jesucristo, mientras que la evangelización transforma la educación en un servicio integral a la persona.

La misión salesiana busca formar:

  • Buenos cristianos.
  • Ciudadanos responsables.
  • Personas capaces de vivir con dignidad.
  • Jóvenes preparados para el trabajo y la vida social.
  • Discípulos de Cristo comprometidos con el servicio a los demás.

La Santa Sede ha descrito este carisma como una acción educativa dirigida especialmente a los jóvenes más frágiles y abandonados, inspirada en la razón, la religión y la amabilidad, elementos fundamentales del sistema preventivo.4

Preferencia por los jóvenes pobres

Don Bosco dirigió su atención a los jóvenes que carecían de recursos materiales, apoyo familiar, formación religiosa o posibilidades educativas. Esta preferencia no excluye a otros jóvenes, pero otorga a la misión salesiana una orientación social concreta.

La preocupación por los llamados «muchachos de la calle» forma parte de la identidad de la congregación. La pastoral salesiana procura encontrar a los jóvenes en los lugares donde viven: barrios periféricos, zonas urbanas empobrecidas, contextos de violencia, ambientes de exclusión y espacios donde faltan oportunidades educativas y afectivas.4

El sistema preventivo

El sistema preventivo constituye el método educativo característico de Don Bosco. Sus tres pilares son:

  1. Razón: diálogo, sentido común, explicación de las normas y formación de la responsabilidad personal.
  2. Religión: apertura a Dios, vida sacramental, oración, catequesis y amistad con Jesucristo.
  3. Amabilidad: cercanía, confianza, afecto educativo y presencia constante junto a los jóvenes.

El método preventivo pretende anticiparse a las situaciones de riesgo mediante la presencia educativa, la creación de ambientes positivos y el acompañamiento personal. No se basa principalmente en el castigo, sino en ayudar al joven a comprender el bien, adquirir hábitos responsables y desarrollar una conciencia recta.

La pedagogía de Don Bosco concedía gran importancia a que los jóvenes percibieran el afecto de sus educadores. La cordialidad, la música, el juego, el deporte, el teatro y las excursiones no constituían elementos secundarios, sino medios para crear un ambiente educativo y favorecer la maduración humana y cristiana.5

Espiritualidad salesiana

La espiritualidad salesiana presenta la santidad como una vida cristiana alegre, laboriosa y entregada al servicio. Don Bosco enseñaba a los jóvenes que la alegría auténtica nace de la amistad con Dios, del cumplimiento responsable del propio deber y de la caridad hacia los demás.

Entre sus rasgos principales figuran:

La espiritualidad salesiana no separa la vida interior de la actividad apostólica. La contemplación de Dios impulsa al salesiano a entregarse a los jóvenes para colaborar en su maduración humana y en su salvación.6

María Auxiliadora

La devoción a María Auxiliadora ocupa un lugar central en la espiritualidad de Don Bosco. El fundador confió a la Virgen la protección de sus obras, de sus comunidades y de los jóvenes.

Don Bosco promovió la construcción de la basílica de María Auxiliadora en Turín, convertida en uno de los principales centros espirituales de la familia salesiana. También fundó, junto con santa María Dominica Mazzarello, el instituto femenino dedicado a la educación de las jóvenes bajo el título de Hijas de María Auxiliadora.2

Estructura jurídica y relación con la Iglesia

Instituto religioso, no orden en sentido técnico

La Congregación de San Francisco de Sales pertenece a los institutos religiosos de la Iglesia católica. Sus miembros profesan los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia mediante votos religiosos.

La palabra «orden» suele emplearse de forma amplia para designar cualquier comunidad religiosa. Sin embargo, el derecho canónico distingue entre:

Los Salesianos de Don Bosco son una congregación religiosa clerical, no una sociedad de vida apostólica. Tampoco constituyen una orden religiosa en sentido canónico estricto. La precisión resulta necesaria porque la naturaleza jurídica determina el régimen de gobierno, la profesión religiosa, la formación de los miembros y la relación con la autoridad eclesiástica.

Derecho propio y autonomía

Como instituto de vida consagrada, la congregación posee constituciones y normas propias que desarrollan su carisma, su gobierno, la formación de los miembros, la disciplina comunitaria y la organización de sus apostolados. La Iglesia reconoce a cada instituto una autonomía legítima para proteger su patrimonio espiritual y desarrollar su misión, aunque esa autonomía no equivale a independencia respecto de la jerarquía.7

El derecho propio de un instituto debe coordinarse con el derecho universal de la Iglesia. La autonomía permite conservar la identidad salesiana, pero no autoriza a la congregación a actuar al margen de la autoridad eclesial ni de las normas litúrgicas, pastorales y canónicas.

Derecho pontificio

La Congregación de San Francisco de Sales es un instituto de derecho pontificio. Esta condición vincula su régimen interno y su disciplina de manera inmediata a la Santa Sede. Los institutos de derecho pontificio dependen directamente de la autoridad apostólica en las materias propias de su vida interna.7

La condición pontificia favoreció la expansión internacional de la congregación. Una institución que trabaja en numerosas diócesis necesita una estructura común, una formación unificada y una autoridad central capaz de mantener la fidelidad al carisma fundacional.

Cooperación con los obispos

El carácter pontificio no elimina la autoridad del obispo diocesano en las materias que corresponden a la vida pastoral de la diócesis. En el apostolado, el culto público y la atención de las almas, los religiosos deben actuar en comunión con el obispo y con sus superiores. El derecho canónico exige una cooperación ordenada entre ambas autoridades.8

Esta relación influye directamente en la misión salesiana:

  • La Santa Sede protege la identidad universal de la congregación.
  • El superior religioso organiza la vida comunitaria y la misión de sus miembros.
  • El obispo coordina la actividad pastoral dentro de la diócesis.
  • La parroquia, la escuela o el centro juvenil confiado a los Salesianos actúa dentro de la planificación pastoral diocesana.
  • La congregación conserva su estilo educativo y espiritual propio.

La misión salesiana necesita, por tanto, una doble fidelidad: fidelidad al carisma de Don Bosco y comunión efectiva con la Iglesia particular.

Gobierno de la congregación

La estructura de gobierno responde a la naturaleza internacional de la institución. La autoridad suprema corresponde al Rector Mayor, considerado sucesor de Don Bosco, asistido por el Consejo General. El Capítulo General representa a toda la congregación y determina orientaciones comunes para la vida y la misión salesianas.

La congregación se organiza territorialmente mediante:

  • Regiones.
  • Provincias o inspectorías.
  • Comunidades locales.
  • Obras apostólicas.

Cada comunidad local reúne a los religiosos destinados a una casa, colegio, parroquia, centro juvenil, misión u otra obra. La comunidad busca garantizar la vida fraterna, la oración, la misión compartida y el acompañamiento de los jóvenes.

La organización territorial permite adaptar la misión a culturas y realidades sociales diferentes sin perder la unidad del carisma. La autonomía legítima del instituto protege precisamente esa capacidad de vivir el mismo espíritu en contextos pastorales diversos.9

Miembros y formación

La congregación está compuesta principalmente por:

  • Salesianos sacerdotes.
  • Salesianos clérigos en formación.
  • Salesianos coadjutores, religiosos laicos consagrados.

Todos participan del mismo carisma y de la misma misión, aunque desempeñen funciones distintas. El salesiano coadjutor aporta especialmente su trabajo educativo, profesional, técnico, administrativo o pastoral, mientras que los sacerdotes ejercen el ministerio ordenado y la atención sacramental. La diferencia de ministerios no establece una diferencia de dignidad dentro de la vocación salesiana.

La formación suele incluir varias etapas:

  1. Aspirantado o acompañamiento vocacional.
  2. Prenoviciado.
  3. Noviciado.
  4. Primera profesión religiosa.
  5. Formación filosófica y teológica.
  6. Experiencia apostólica.
  7. Profesión perpetua.
  8. Ordenación sacerdotal, para quienes reciben el ministerio presbiteral.

La formación integra oración, estudio, vida comunitaria, maduración afectiva, preparación profesional y experiencia directa con los jóvenes. La finalidad consiste en preparar educadores y evangelizadores capaces de vivir el estilo de Don Bosco en las circunstancias contemporáneas.

Principales campos apostólicos

Oratorios y centros juveniles

El oratorio constituye una de las obras más características de los Salesianos. Combina acogida, deporte, formación cristiana, actividades culturales, acompañamiento personal y convivencia.

El oratorio puede funcionar como:

  • Espacio de encuentro abierto.
  • Centro de catequesis.
  • Lugar de apoyo escolar.
  • Ambiente de prevención social.
  • Comunidad juvenil.
  • Plataforma de voluntariado.
  • Medio de integración para jóvenes inmigrantes o marginados.

La intuición original de Don Bosco consistía en acudir a los jóvenes antes de que la exclusión, la delincuencia, la pobreza o la falta de oportunidades determinaran su futuro.

Escuelas y colegios

Los Salesianos dirigen escuelas de enseñanza básica, secundaria, bachillerato y formación profesional. La educación salesiana procura unir excelencia académica, formación ética, apertura religiosa y compromiso social.

El colegio salesiano aspira a ser una comunidad educativa formada por:

  • Alumnado.
  • Familias.
  • Religiosos.
  • Profesorado.
  • Personal de administración y servicios.
  • Antiguos alumnos.
  • Colaboradores pastorales.

La escuela no queda reducida a la transmisión de conocimientos. La tradición salesiana la entiende como un espacio de evangelización, prevención, cultura y promoción humana.

Formación profesional

La formación profesional ocupa un lugar destacado porque responde a una de las preocupaciones originarias de Don Bosco: preparar a los jóvenes pobres para acceder a un trabajo digno.

Los centros salesianos pueden ofrecer formación en ámbitos técnicos, industriales, tecnológicos, comerciales, agrícolas o de servicios. El trabajo adquiere así una dimensión educativa y social: favorece la autonomía, la responsabilidad, la integración y la participación en la comunidad.

Parroquias

Los Salesianos también atienden parroquias. En ellas aplican su estilo pastoral mediante la prioridad concedida a la catequesis, la pastoral juvenil, la participación de los laicos, la música, los grupos formativos y la presencia educativa.

La parroquia salesiana procura convertirse en una comunidad abierta a los jóvenes y a las familias, no solo en un lugar destinado a la celebración sacramental. La responsabilidad parroquial requiere coordinación con el obispo y con la pastoral diocesana, mientras la congregación conserva su identidad carismática.8

Misiones

Don Bosco envió misioneros a la Patagonia y a otras regiones de América del Sur. Las misiones salesianas combinaron evangelización, educación, atención sanitaria, formación profesional y defensa de las poblaciones vulnerables.

La expansión misionera llevó la congregación a numerosos países. La misión no consiste solo en administrar sacramentos, sino también en crear escuelas, internados, centros de formación, parroquias, talleres y comunidades capaces de sostener la vida cristiana y el desarrollo humano.

Comunicación y cultura

La tradición salesiana concedió importancia a la prensa, la edición, la música, el teatro y otros medios culturales. Don Bosco comprendió que la evangelización debía utilizar los instrumentos culturales accesibles a la juventud.

Actualmente, la comunicación salesiana incluye publicaciones, editoriales, producción audiovisual, redes sociales, formación digital y proyectos destinados a promover una cultura favorable a la dignidad de los jóvenes.

La Familia Salesiana

La obra de Don Bosco no se reduce a la congregación masculina. La Familia Salesiana reúne instituciones, asociaciones y grupos que participan, con distintos grados y formas, del espíritu y de la misión salesianos.

Entre sus componentes principales figuran:

  • Salesianos de Don Bosco.
  • Hijas de María Auxiliadora.
  • Salesianos Cooperadores.
  • Antiguos Alumnos y Antiguas Alumnas de Don Bosco.
  • Voluntarias de Don Bosco.
  • Otros institutos religiosos, asociaciones y grupos reconocidos por la autoridad salesiana.

Don Bosco organizó a numerosos colaboradores laicos como Cooperadores Salesianos. Esta asociación ofrecía apoyo a las obras educativas y caritativas y permitía que hombres y mujeres participaran en la misión sin profesar votos religiosos.2

La Familia Salesiana expresa una eclesiología de comunión: religiosos, religiosas, sacerdotes diocesanos, laicos, jóvenes y familias colaboran en una misión común, cada uno según su vocación y estado de vida.

Las Hijas de María Auxiliadora

Las Hijas de María Auxiliadora, también llamadas Salesianas, forman el instituto religioso femenino fundado por Don Bosco y santa María Dominica Mazzarello en 1872. Su finalidad inicial consistió en ofrecer a las niñas y jóvenes una educación semejante a la que los Salesianos proporcionaban a los muchachos.5

Aunque comparten el carisma de Don Bosco, las Hijas de María Auxiliadora constituyen un instituto distinto, con gobierno, constituciones y estructura propios. Por tanto, no deben confundirse con una rama femenina jurídicamente integrada en la Congregación de San Francisco de Sales.

Desarrollo histórico y expansión mundial

La congregación comenzó con una obra local en Turín, pero pronto amplió sus actividades a otras ciudades italianas. Durante la vida de Don Bosco aparecieron colegios en Mirabello y Lanzo, y la misión se extendió progresivamente más allá de Italia.10

Las primeras expediciones misioneras llegaron a América del Sur, especialmente a la Patagonia. Con el tiempo, la congregación estableció comunidades en Europa, América, Asia, África y Oceanía.

La expansión internacional exigió adaptar el carisma a distintas culturas. Los Salesianos fundaron escuelas, oratorios, parroquias, centros profesionales, misiones indígenas, obras para migrantes y proyectos de atención a menores en riesgo.

La adaptación cultural no pretende sustituir la identidad salesiana, sino concretar sus elementos fundamentales en contextos nuevos. La Iglesia reconoce que cada instituto debe conservar su patrimonio espiritual y, al mismo tiempo, responder con inteligencia a las necesidades pastorales de cada época.9

Santos y figuras destacadas

La familia salesiana ha dado numerosos santos, beatos y testigos cristianos. Entre las figuras más conocidas figuran:

  • San Juan Bosco, fundador.
  • Santa María Dominica Mazzarello, cofundadora de las Hijas de María Auxiliadora.
  • Santo Domingo Savio, alumno de Don Bosco.
  • San Luis Orione, influido por el ambiente salesiano durante su juventud.
  • San Luis Versiglia, obispo y mártir salesiano.
  • San Calixto Caravario, sacerdote y mártir salesiano.
  • Beato Miguel Rua, primer sucesor de Don Bosco.
  • Beato Felipe Rinaldi, rector mayor y promotor de la expansión misionera.

La santidad salesiana presenta diversos estados de vida: sacerdotes, religiosos laicos, religiosas, jóvenes, mártires, educadores y misioneros. Esta variedad muestra que el carisma de Don Bosco puede vivirse mediante diferentes vocaciones cristianas.

La misión salesiana en la actualidad

La Congregación de San Francisco de Sales continúa orientando su actividad hacia la juventud, especialmente allí donde aparecen nuevas formas de pobreza y exclusión. Entre los desafíos actuales figuran:

  • Abandono escolar.
  • Desempleo juvenil.
  • Migración forzada.
  • Trata de personas.
  • Violencia y explotación.
  • Dependencias.
  • Exclusión digital.
  • Ruptura familiar.
  • Falta de oportunidades profesionales.
  • Pobreza espiritual y soledad.

La respuesta salesiana combina educación, acompañamiento, formación profesional, participación comunitaria y anuncio explícito del Evangelio. La propuesta conserva el núcleo del sistema preventivo, pero incorpora nuevas herramientas pedagógicas, sociales y tecnológicas.

La Santa Sede ha animado a los Salesianos a salir al encuentro de los jóvenes en las periferias urbanas y sociales, manteniendo la cercanía, la ternura educativa y la esperanza cristiana propias del espíritu de Don Bosco.4

Identidad católica y finalidad apostólica

La finalidad de la congregación no consiste solo en administrar centros educativos o prestar servicios sociales. Su identidad es esencialmente religiosa, evangelizadora y educativa.

La obra salesiana procura mostrar que la fe cristiana puede iluminar la vida cotidiana, el estudio, el trabajo, la amistad, la familia y la participación social. La educación humana y el anuncio de Cristo forman una unidad dentro de la misión salesiana.

La congregación actúa en nombre de la Iglesia y dentro de su comunión. Su autonomía institucional protege el carisma de Don Bosco, mientras la obediencia a la autoridad eclesial garantiza que sus obras permanezcan integradas en la misión universal y diocesana de la Iglesia.

Significado del nombre «salesiano»

El adjetivo salesiano puede designar realidades distintas, aunque relacionadas:

  • Lo perteneciente a los Salesianos de Don Bosco.
  • Lo perteneciente a las Hijas de María Auxiliadora.
  • Lo relacionado con la Familia Salesiana.
  • Lo inspirado en la espiritualidad de san Francisco de Sales.
  • Lo propio de los Oblatos de San Francisco de Sales, que constituyen otra congregación.

Por ello, la expresión «salesiano» necesita contexto. Cuando alude a la congregación fundada por Don Bosco, la denominación más precisa es Salesianos de Don Bosco o Congregación de San Francisco de Sales.

Síntesis

La Congregación de San Francisco de Sales nació en Turín para responder a las necesidades espirituales, educativas y sociales de los jóvenes pobres. Don Bosco la dotó de una espiritualidad centrada en Cristo, María Auxiliadora, la alegría cristiana, la presencia educativa y el sistema preventivo.

Desde el punto de vista canónico, no constituye una orden religiosa en sentido técnico ni una sociedad de vida apostólica, sino una congregación religiosa clerical de derecho pontificio. Su estructura jurídica le permite conservar una identidad universal y una autonomía propia, siempre en comunión con la Santa Sede y con los obispos diocesanos.

Su misión se concreta en oratorios, escuelas, formación profesional, parroquias, misiones, centros juveniles y obras sociales. El rasgo que unifica todas estas actividades es la convicción de que educar y evangelizar forman una única misión al servicio de los jóvenes, especialmente de quienes viven en situaciones de pobreza, abandono o exclusión.

Citas y referencias

  1. Oblatos de San Francisco de Sales. Enciclopedia Católica, Oblatos de San Francisco de Sales (1913).
  2. Papa Pío XI. Giovanni Bosco (1815-1888) - Homilía, 1 (1934). 2 3 4 5
  3. Venerabilis dei famulus ioannes bosco presbyter saecularis et societatis a sancto francisco salesio itemque filiarum seu sororum b. Mariae auxiliatricis fundator beatus renuntiatur, Papa Pío XI. Mirabilis Deus (2 de junio de 1929), 1 (1929). 2
  4. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 7, 2015, 36 (2015). 2 3
  5. Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Tomo I, 226 (1990). 2
  6. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 13, diciembre, 1990, 61 (1990).
  7. Velasio De Paolis. Adnotatio ad Responsum authenticum circa can. 1263, 1991, Número 1, págs. 108-127, 14 (1991). 2
  8. Velasio De Paolis. Naturaleza eclesiástica de la vida consagrada, 1993, Número 4, págs. 567-603, 33 (1993). 2
  9. Gianfranco Ghirlanda. La formación de seminaristas y religiosos en relación con la relación entre sacerdotes diocesanos y religiosos, 2012, Número 4, págs. 541-566, 23 (2012). 2
  10. La Sociedad Salesiana. Enciclopedia Católica, La Sociedad Salesiana (1913).
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