El clero secular comprende a los sacerdotes y diáconos que no pertenecen a una orden o congregación religiosa1. A diferencia de los religiosos, los clérigos seculares no hacen votos solemnes de pobreza, castidad y obediencia en el mismo sentido que los miembros de órdenes religiosas1. Aunque están obligados al celibato en las órdenes sagradas, lo cual es similar al voto de castidad de los religiosos, no renuncian a su propia voluntad de la misma manera que lo hace un religioso a través del voto de obediencia1. Los clérigos seculares poseen sus propias propiedades, como los laicos, y deben obediencia canónica a su obispo diocesano1.
Distinción del Clero Regular
La distinción entre clero secular y clero regular es fundamental en el derecho canónico y la vida de la Iglesia1. El término «regular» proviene de la palabra latina regula, que significa «regla», refiriéndose a la vida bajo una regla religiosa2. Los clérigos regulares son aquellos que profesan votos solemnes y viven en comunidad, siguiendo una regla aprobada por el Sumo Pontífice3. Ejemplos incluyen a los jesuitas, teatinos y barnabitas, quienes surgieron en el siglo XVI con el propósito de ejercer un ministerio similar al de los clérigos seculares, pero bajo una vida comunitaria y votos4.
El clero secular, en el que reside esencialmente la jerarquía, siempre tiene precedencia sobre el clero regular de igual rango1. El clero regular no es esencial para la Iglesia y depende de los obispos para la ordenación1. Los clérigos regulares se distinguen de los monjes por su dedicación primordial al ministerio sagrado, la obligación de cultivar las ciencias sagradas, y una vestimenta clerical distinta de la de los monjes3.
Funciones y Obligaciones
Los sacerdotes seculares, también conocidos como sacerdotes diocesanos, viven en sus parroquias y no están sujetos a una regla especial de una comunidad religiosa5. Su principal labor incluye la administración de los sacramentos, la predicación, la educación de la juventud y otras obras de misericordia espirituales y corporales3. Históricamente, algunos clérigos seculares eran clerici vagantes o acephali, es decir, ordenados sin un título a una iglesia específica, y a menudo actuaban como misioneros en distritos donde escaseaba el clero4.
El celibato del clero secular ha sido una práctica constante en la Iglesia Latina, y la gran mayoría de sacerdotes seculares han llevado vidas castas y ejemplares, según testimonios históricos6.
