Infancia y formación en Alejandría
Orígenes nació hacia el año 185 en Alejandría, una de las grandes capitales intelectuales del mundo antiguo. La ciudad reunía tradiciones filosóficas griegas, cultura judía y comunidades cristianas dotadas de una intensa actividad catequética y exegética.
Su padre, Leónidas, murió mártir durante la persecución del emperador Septimio Severo, probablemente en el año 202. La muerte de su padre obligó al joven Orígenes a sostener a su familia mediante la enseñanza de la gramática. Poco después, el obispo Demetrio lo encargó de dirigir la escuela catequética de Alejandría.1
Orígenes recibió una sólida formación literaria y filosófica. Conoció las corrientes de la filosofía helenística y estudió especialmente a Platón y a autores relacionados con el platonismo medio y el neoplatonismo. Sin embargo, no adoptó sin más las doctrinas paganas: utilizó conceptos filosóficos para expresar racionalmente la fe cristiana y discutió las tesis que consideraba incompatibles con la revelación.2
Actividad docente y ascética
La escuela alejandrina dirigida por Orígenes formó a numerosos cristianos cultos. Entre sus colaboradores estuvo Ambrosio, convertido desde el valentinianismo, quien puso a disposición del maestro libros, copistas y secretarios para facilitar su producción literaria.1
Orígenes llevó una vida de intensa austeridad. Su interpretación literal de algunos pasajes evangélicos relacionados con la continencia y la renuncia ha sido vinculada por los antiguos biógrafos a una mutilación voluntaria, aunque la valoración histórica de este episodio requiere cautela. La tradición antigua también presenta su existencia como una combinación de estudio, oración, ascetismo y servicio intelectual a la Iglesia.1
Su espiritualidad no reducía la perfección cristiana al conocimiento. Orígenes consideraba que el creyente debía avanzar mediante la purificación, la contemplación y el crecimiento en la caridad. Al mismo tiempo, mantuvo una profunda estima por el martirio y por el testimonio de quienes entregaban la vida durante las persecuciones. Su pensamiento integra, por tanto, dos caminos de perfección: el martirio cruento y la renuncia ascética cotidiana.3
Traslado a Cesarea y ordenación sacerdotal
Durante un viaje hacia Grecia, Orígenes pasó por Cesarea de Palestina, donde recibió la ordenación sacerdotal. La ordenación provocó el descontento del obispo Demetrio de Alejandría. Los sínodos celebrados en Alejandría en 231 y 232 depusieron a Orígenes y lo apartaron de la ciudad. La controversia tuvo una dimensión disciplinar y jurisdiccional, aunque posteriormente quedó asociada también a la discusión sobre determinadas posiciones doctrinales atribuidas al alejandrino.1,4
Orígenes se estableció en Cesarea, donde fundó o consolidó un importante centro de enseñanza teológica. Allí continuó su labor exegética, impartió homilías y formó discípulos. Gregorio Taumaturgo, que fue alumno suyo, dejó un testimonio relevante sobre su personalidad y sus métodos de enseñanza.1
Durante la persecución de Decio, iniciada en torno al año 250, Orígenes sufrió torturas destinadas a conseguir su apostasía. No murió inmediatamente, pero su salud quedó quebrantada. Falleció poco después, hacia 254, probablemente en Tiro.1


