Los ornamentos litúrgicos abarcan una amplia gama de objetos y vestiduras, cada uno con su función y simbolismo específicos.
Vestiduras Sagradas
Las vestiduras sagradas son las prendas que usan los clérigos durante las ceremonias litúrgicas, especialmente en la celebración de la Misa, la administración de los sacramentos, las bendiciones y otros servicios públicos de oración. La belleza y nobleza de cada vestidura deben provenir del material utilizado y del diseño, más que de una ornamentación excesivamente lujosa. La ornamentación debe consistir en figuras, imágenes o símbolos que evoquen el uso sagrado, evitando cualquier cosa inapropiada.
Las vestiduras litúrgicas del rito latino incluyen:
Alba: Una túnica blanca que se usa debajo de otras vestiduras.
Estola: Una banda larga que se lleva sobre los hombros, cruzada en el pecho para los sacerdotes y colgando recta para los diáconos.
Casulla: La vestidura exterior del sacerdote que preside la Eucaristía.
Dalmática: La vestidura exterior del diácono, que puede omitirse por necesidad o por un menor grado de solemnidad.
Cíngulo: Un cordón utilizado para ajustar el alba a la cintura.
Amito: Una pieza de tela que cubre el cuello antes de ponerse el alba, a menos que no sea necesaria por la forma del alba.
Manípulo: Una banda de tela que se lleva en el brazo izquierdo (su uso es opcional en el rito romano actual).
Capas pluviales: Una capa larga que se usa en procesiones y bendiciones.
Mitra: El tocado distintivo del obispo.
Báculo: El cayado pastoral del obispo, símbolo de su oficio de pastor.
Palio: Una banda de lana blanca con cruces negras, usada por los arzobispos metropolitanos sobre la casulla.
Los obispos tienen un conjunto más elaborado de vestiduras, que incluye la túnica, la dalmática, sandalias, guantes y mitra, además de las vestiduras del sacerdote. En el rito oriental, también existen vestiduras litúrgicas propias, como el omophorion y el orarion, que fueron los primeros en recibir una interpretación simbólica.
Colores Litúrgicos
El color de las vestiduras sagradas sigue una tradición que se mantiene en el rito romano. Los colores litúrgicos son cinco en el rito romano desde Pío V: blanco, rojo, verde, violeta y negro. El color rosa se usa solo en los domingos de Gaudete (tercer domingo de Adviento) y Laetare (cuarto domingo de Cuaresma),.
Los usos tradicionales de los colores son:
Blanco: Se usa en los tiempos de Pascua y Navidad, en las celebraciones del Señor (excepto las de su Pasión), de la Santísima Virgen María, de los Santos Ángeles, y de los Santos no mártires. También en las solemnidades de Todos los Santos y de la Natividad de San Juan Bautista, y en las fiestas de San Juan Evangelista, la Cátedra de San Pedro y la Conversión de San Pablo,.
Rojo: Se usa el Domingo de Ramos de la Pasión del Señor, Viernes Santo, Domingo de Pentecostés, en las celebraciones de la Pasión del Señor, en las fiestas de los Apóstoles y Evangelistas, y en las celebraciones de los Santos Mártires,.
Verde: Se usa en los oficios y misas del Tiempo Ordinario,.
Violeta o Morado: Se usa en Adviento y Cuaresma. También puede usarse en los oficios y misas de difuntos,.
Negro: Puede usarse en los funerales y otras misas de difuntos.
Oro o Plata: Pueden usarse en ocasiones más solemnes, incluso si no son el color del día.
Objetos del Santuario
El santuario es el lugar donde se celebra la Eucaristía y se reservan los dones sagrados, y debe ser un espacio digno y de buen gusto para la oración y el ceremonial sagrado. Los objetos que se encuentran en el santuario son fundamentales para la celebración litúrgica:
Altar
El altar es el centro de la iglesia, donde el sacrificio de la Cruz se hace presente bajo signos sacramentales,. Es también la mesa del Señor, a la que el Pueblo de Dios es invitado,. El altar, aunque no necesariamente grande, debe ser proporcionado al santuario y, preferiblemente, fijo. Por reverencia al memorial del Señor y al banquete eucarístico, el altar debe estar cubierto con al menos un mantel blanco de calidad noble,,. Otros manteles de colores honoríficos o festivos pueden usarse debajo del mantel blanco superior.
La decoración floral del altar debe ser moderada y colocarse alrededor del altar, no sobre su mensa (la parte superior). Durante el Adviento, la decoración floral debe ser sobria, y durante la Cuaresma, está prohibido decorar el altar con flores, excepto en el Domingo de Laetare, solemnidades y fiestas.
Sobre la mensa del altar solo se debe colocar lo necesario para la celebración de la Misa: el Libro de los Evangelios (hasta la proclamación del Evangelio), y luego el cáliz con la patena, el copón (si es necesario), el corporal, el purificador, la palia y el Misal (desde la presentación de las ofrendas hasta la purificación de los vasos).
Crucifijo
El crucifijo es el ornamento principal del altar. Se coloca en el altar para recordar al celebrante y a los fieles que la Víctima ofrecida en el altar es la misma que fue ofrecida en la Cruz. Debe ser lo suficientemente grande para ser visto cómodamente por el celebrante y el pueblo. Si el crucifijo procesional se coloca junto al altar, debe ser el único crucifijo utilizado.
Cirios
Los cirios se requieren en todo servicio litúrgico por reverencia y solemnidad. Deben colocarse apropiadamente sobre o alrededor del altar, de manera que el conjunto esté equilibrado y no interfiera con la visión clara de los fieles. En toda celebración, se usan al menos dos cirios; cuatro o seis en Misas dominicales o de precepto; y siete si celebra el obispo diocesano.
Tabernáculo
El tabernáculo debe situarse «en las iglesias en el lugar más digno y con el mayor honor». Su dignidad, ubicación y seguridad deben fomentar la adoración ante el Señor realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar.
Sede del Celebrante (Cátedra)
La sede del obispo o del sacerdote debe expresar su oficio de presidir la asamblea y de dirigir la oración.
Ambón
La dignidad de la Palabra de Dios requiere que la iglesia tenga un lugar adecuado para anunciar su mensaje, de modo que la atención del pueblo se dirija fácilmente a ese lugar durante la liturgia de la Palabra.
Pila Bautismal
Una iglesia debe tener un lugar para la celebración del Bautismo (baptisterio) y para fomentar el recuerdo de las promesas bautismales (pila de agua bendita).
Otros Objetos Litúrgicos
Otros objetos incluyen:
Cáliz y Patena: Vasos sagrados para el vino y el pan que serán consagrados.
Copón: Vaso para guardar las hostias consagradas.
Corporal: Un paño de lino sobre el que se colocan el cáliz y la patena durante la Misa.
Purificador: Un paño para limpiar el cáliz y la patena.
Palía: Un cuadrado de lino endurecido que cubre el cáliz.
Misal: El libro que contiene las oraciones y ritos de la Misa,.
Leccionario: El libro que contiene las lecturas bíblicas.
Velo del cáliz: Un paño que cubre el cáliz, que puede ser del color del día o blanco.
Incienso y turíbulo: Usados en días festivos y domingos para incensar el altar y los dones.