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Ortodoxos orientales

Los ortodoxos orientales forman una comunión de antiguas Iglesias cristianas que no aceptan la definición cristológica del Concilio de Calcedonia, celebrado en 451. Comparten una tradición teológica vinculada a san Cirilo de Alejandría, pero cada Iglesia conserva su propia organización y costumbres. No deben confundirse con los ortodoxos orientales bizantinos, que sí reconocen Calcedonia y mantienen una comunión distinta.1,2

Agia Triada Greek Orthodox Churchi İstanbul-3
Ver información de la imagenIglesia ortodoxa griega de Aya Triada en Beyoğlu, Estambul, Turquía, c. 2009. Original, User:Darwinek, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreOrtodoxos orientales
CategoríaTérmino
DescripciónComunión de antiguas Iglesias cristianas que no aceptan la definición cristológica del Concilio de Calcedonia de 451
Contexto HistóricoControversias cristológicas de los siglos V y posteriores, desarrollo en territorios de Oriente Próximo, el Cáucaso, el Cuerno de África y la India.
Doctrinas RelacionadasCristología, monofisismo, fórmula de san Cirilo de Alejandría.
HistoriaLa divergencia surgió en las controversias cristológicas de los siglos V y posteriores, tras el Concilio de Calcedonia en 451.
Iglesias que integran la comuniónIglesia apostólica armenia, Iglesia copta ortodoxa, Iglesia ortodoxa siríaca, Iglesia ortodoxa etíope, Iglesia ortodoxa eritrea y las Iglesias ortodoxas malankaras de la India.
Importancia HistóricaCustodian tradiciones cristianas antiguas nacidas en distintas regiones y lenguas, esenciales para comprender la diversidad del cristianismo oriental.
TemaConcilio de Calcedonia, ecumenismo, comunión eclesial.
TipoDoctrina

Tabla de contenido

Denominación y alcance

En el uso ecuménico actual, ortodoxos orientales designa a las Iglesias llamadas también ortodoxas no calcedonianas o precalcedonianas. El adjetivo «orientales» permite distinguirlas de las Iglesias ortodoxas de tradición bizantina, que reconocen los siete primeros concilios ecuménicos y están en comunión con Constantinopla. La palabra «ortodoxo» significa, en su sentido más habitual, «de recta fe»; no constituye, por sí sola, una denominación exclusiva de una sola Iglesia.2

La comunión comprende seis tradiciones eclesiales principales: la Iglesia apostólica armenia, la Iglesia copta ortodoxa, la Iglesia ortodoxa siríaca, la Iglesia ortodoxa etíope, la Iglesia ortodoxa eritrea y las Iglesias ortodoxas malankaras de la India. La tradición malankara presenta dos Iglesias relacionadas: la Iglesia ortodoxa siríaca jacobita malankara y la Iglesia ortodoxa siria malankara. Cada una posee su propia dirección y vida eclesial, aunque comparten comunión entre sí.1,3

Las expresiones históricas monofisitas y Iglesias monofisitas aparecen en obras antiguas, pero hoy resultan inadecuadas como descripción general de estas comunidades. Pueden sugerir que sostienen la doctrina de Eutiques, según la cual la humanidad de Cristo habría quedado absorbida por su divinidad. Las Iglesias ortodoxas orientales rechazan esa doctrina y prefieren explicar su fe mediante la fórmula de san Cirilo de Alejandría. Por ello, no calcedonianas y ortodoxas orientales son términos más precisos y menos polémicos.1,2

Origen histórico

La divergencia que dio lugar a esta comunión surgió en las controversias cristológicas de los siglos V y posteriores. El Concilio de Calcedonia, en 451, confesó a Jesucristo como un solo sujeto personal «en dos naturalezas», divina y humana, sin confusión ni división. Algunas comunidades cristianas rechazaron la formulación conciliar porque temían que insistir en las dos naturalezas debilitara la unidad de Cristo.1

Esas comunidades recurrieron a la expresión de san Cirilo de Alejandría, «una naturaleza encarnada del Verbo de Dios». Con ella querían salvaguardar la unidad personal de Cristo, sin sostener que su humanidad desapareciera o quedara absorbida. La diferencia con Calcedonia se expresó, por tanto, en fórmulas teológicas distintas y en las interpretaciones que ambas partes dieron a esas fórmulas.1,3

Tras las disputas conciliares, los cristianos que rechazaban Calcedonia llegaron a constituir una parte importante de las comunidades cristianas de algunas regiones del Imperio bizantino. Con el tiempo, las Iglesias vinculadas a esta tradición desarrollaron trayectorias propias en territorios de Oriente Próximo, el Cáucaso, el Cuerno de África y la India. Algunas vivieron durante siglos en sociedades donde los cristianos eran minoría y otras padecieron persecuciones, entre ellas las sufridas bajo gobiernos comunistas.1

Cristología

La cristología -la doctrina sobre la identidad y la naturaleza de Jesucristo- ocupa un lugar central en la historia de estas Iglesias. Su rechazo de Calcedonia no equivale a aceptar el monofisismo de Eutiques. Las Iglesias ortodoxas orientales afirman la plena divinidad y la plena humanidad de Cristo y protegen, con su vocabulario teológico, la unidad de su persona.1

La expresión ciriliana mia physis, traducida habitualmente como «una naturaleza», debe entenderse dentro de la fórmula completa: la única naturaleza del Verbo encarnada. El término no pretende borrar la humanidad de Cristo, sino confesar al único Hijo de Dios hecho hombre. Las conversaciones teológicas entre las tradiciones calcedoniana y no calcedoniana han mostrado que ambas pueden distinguir la divinidad y la humanidad de Cristo sin separarlas ni confundirlas, aunque las diferencias históricas y terminológicas han requerido un examen cuidadoso.1,3

La cuestión no se reduce a una disputa de palabras sin consecuencias históricas: las fórmulas dieron lugar a condenas y rupturas eclesiales. Sin embargo, los diálogos teológicos modernos han reconocido una convergencia sustancial en la fe cristológica y han reconsiderado las acusaciones mutuas del pasado. Aun así, la reconciliación de las fórmulas cristológicas no resuelve por sí sola todas las cuestiones de comunión, autoridad y jurisdicción entre las Iglesias.1,3

Iglesias que integran la comunión

Iglesia apostólica armenia

La Iglesia apostólica armenia constituye la tradición cristiana histórica de Armenia. En el diálogo ecuménico participan representantes de sus dos centros principales: el catolicosado de todos los armenios, con sede en Etchmiadzin, y el catolicosado de Cilicia, con sede en Antelias, en el Líbano.3

Iglesia copta ortodoxa

La Iglesia copta ortodoxa tiene su centro histórico en Egipto y forma parte de la tradición alejandrina. Su nombre procede de la antigua comunidad cristiana egipcia. La Iglesia copta ortodoxa no debe confundirse con la Iglesia católica copta, que pertenece a la Iglesia católica y está en comunión con Roma.3,4

Iglesias ortodoxas etíope y eritrea

La Iglesia ortodoxa etíope y la Iglesia ortodoxa eritrea son Iglesias distintas dentro de la comunión ortodoxa oriental. Ambas pertenecen a una antigua tradición cristiana del Cuerno de África. La Iglesia etíope aparece históricamente vinculada a la tradición alejandrina y las comunidades etíopes y eritreas desarrollaron después estructuras eclesiales propias.1,3

Iglesia ortodoxa siríaca

La Iglesia ortodoxa siríaca mantiene una tradición litúrgica y teológica de lengua siríaca. Su comunión incluye también a la Iglesia ortodoxa siríaca jacobita malankara. El término siríaco identifica aquí una tradición cristiana histórica y lingüística; no designa a todos los cristianos de Siria.3

Iglesias malankaras de la India

Las Iglesias malankaras representan la presencia ortodoxa oriental en la India. La comunión incluye la Iglesia ortodoxa siríaca jacobita malankara y la Iglesia ortodoxa siria malankara. Ambas guardan relación con la tradición siríaca, aunque constituyen Iglesias diferenciadas.1,3

Organización e identidad eclesial

La comunión ortodoxa oriental no constituye una Iglesia gobernada por una única autoridad administrativa central. Cada Iglesia mantiene su propia jerarquía y organización, así como tradiciones particulares. Su unidad se apoya en la comunión entre ellas y en una herencia común, no en una estructura centralizada única.1

Esta configuración requiere distinguirlas de las Iglesias ortodoxas bizantinas. Aunque ambas familias emplean el nombre «ortodoxas» y comparten elementos de la tradición cristiana antigua, las Iglesias bizantinas reconocen Calcedonia, mientras que las ortodoxas orientales no aceptan su definición. Tampoco mantienen entre sí una comunión eclesial plena.2

Relación con la Iglesia católica

Las Iglesias ortodoxas orientales no están en plena comunión con la Iglesia católica. La separación histórica se relaciona con las controversias cristológicas del siglo V, aunque las relaciones entre ambas partes mejoraron notablemente después del Concilio Vaticano II. Desde entonces, papas y responsables de estas Iglesias han mantenido encuentros, y teólogos de ambas tradiciones han examinado las antiguas controversias doctrinales.3

El diálogo católico-ortodoxo oriental ha buscado aclarar el sentido de las fórmulas cristológicas y superar interpretaciones que presentaban a una parte como nestoriana y a la otra como eutiquiana. Los acuerdos y convergencias alcanzados no equivalen automáticamente a la restauración de la plena comunión: permanecen cuestiones eclesiológicas y jurisdiccionales que requieren tratamiento propio.3

Las Iglesias católicas orientales de tradición copta, armenia, siríaca, etíope o malankar no son las mismas Iglesias que las ortodoxas orientales de nombre semejante. Las Iglesias católicas orientales pertenecen plenamente a la Iglesia católica, conservan tradiciones propias y mantienen la comunión con Roma. La similitud de ritos, nombres o raíces históricas no elimina esta diferencia de comunión eclesial.4,5

Importancia histórica y ecuménica

Las Iglesias ortodoxas orientales custodian tradiciones cristianas antiguas que nacieron en distintas regiones y lenguas. Su historia muestra cómo las controversias sobre la formulación de la fe, las diferencias culturales y las divisiones entre autoridades eclesiales pueden converger en rupturas duraderas. Su estudio resulta esencial para comprender la diversidad del cristianismo oriental y la historia de las relaciones entre las Iglesias.1,3

El diálogo contemporáneo ha permitido pasar de antiguas condenas generales a una comparación más rigurosa de las confesiones de fe. La convergencia cristológica alcanzada ofrece una base para el acercamiento, pero la unidad plena exige también abordar las cuestiones de autoridad, organización y comunión sacramental.3

Citas y referencias

  1. Iglesias ortodoxas orientales, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico de Oriente Cristiano, Iglesias ortodoxas orientales (2015). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
  2. Ortodoxo, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico de Oriente Cristiano, Ortodoxo (2015). 2 3 4
  3. Diálogo: Iglesias ortodoxas orientales - Iglesia católica, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico de Oriente Cristiano, Diálogo (2015). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
  4. Prefacio, Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. Información de antecedentes sobre las Iglesias católicas orientales (2017), 1 (2017). 2
  5. Iglesias católicas orientales, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico de Oriente Cristiano, Iglesias católicas orientales (2015).
Modificado el 9 de octubre de 2026 • FideScore™ 9.12 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/qt1smmg57

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