El término Ortodoxos Orientales se utiliza para describir un grupo de seis antiguas Iglesias orientales que comparten una fe común, pero son administrativamente independientes entre sí1. Estas Iglesias son la Iglesia Ortodoxa Copta, la Iglesia Ortodoxa Etíope, la Iglesia Ortodoxa Eritrea, la Iglesia Apostólica Armenia, la Iglesia Ortodoxa Siríaca y la Iglesia Ortodoxa Malankara en India1. Se les distingue de las Iglesias Ortodoxas Orientales (o Calcedonias) que están en comunión con Constantinopla1,2.
La característica común de las Iglesias Ortodoxas Orientales es su rechazo a la definición cristológica del Concilio de Calcedonia (451 d.C.)1. Este concilio afirmó que Cristo es una persona en dos naturalezas, indivisas e inconfusas1. Para los Ortodoxos Orientales, esta formulación enfatizaba demasiado la dualidad en Cristo y comprometía la unidad de su persona1. Sin embargo, también rechazan la posición monofisita clásica de Eutiques, quien sostenía que la humanidad de Cristo fue absorbida por su única naturaleza divina1. En su lugar, prefieren la fórmula de San Cirilo de Alejandría, que hablaba de «la única naturaleza encarnada del Verbo de Dios» (mia physis tou Theou Logou sesarkōmenē)1.
A lo largo de la historia, estas Iglesias han sido erróneamente llamadas «monofisitas» (del griego «una naturaleza») debido a su negación de la definición de Calcedonia1. Otros nombres utilizados para referirse a ellas incluyen «Iglesias Orientales Menores», «Antiguas Iglesias Orientales» o «Iglesias no Calcedonias»1.

