El pontificado de San Alejandro I es objeto de diversas dataciones por parte de los críticos, oscilando entre el 106-115 d.C. o el 109-116 d.C.1. Las fuentes de la antigüedad cristiana, como Eusebio de Cesarea en su Historia Eclesiástica, le atribuyen un pontificado de aproximadamente diez años1,2. Eusebio lo identifica como el quinto sucesor de los Apóstoles, después de Evaristo, quien ocupó el cargo durante ocho años3. San Ireneo de Lyon, a finales del siglo II, también lo menciona como el quinto Papa en sucesión apostólica1.
Alejandro I figura en el «catálogo de obispos» elaborado en Roma por Hegesipo antes del fallecimiento del Papa Eleuterio (c. 189 d.C.)1. La lista de Papas de la Catholic Encyclopedia lo sitúa como el sexto Papa, con un pontificado del 105 al 115 d.C., sucediendo a San Evaristo y precediendo a San Sixto I4.

