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Papa Anastasio IV

Anastasio IV, de nombre secular Conrado della Suburra, gobernó la Iglesia desde julio de 1153 hasta su muerte, el 3 de diciembre de 1154. Romano de nacimiento, canónigo regular de Letrán, cardenal obispo de Sabina y decano del Colegio Cardenalicio durante catorce años, llegó a la cátedra de Pedro con cerca de ochenta años y recibió en herencia los asuntos que habían marcado el pontificado de Eugenio III: la tensión con la comuna romana, la alianza con el joven Federico Barbarroja y las disputas por las sedes de Magdeburgo y de York. Su pontificado, de poco más de un año y cuatro meses, estuvo dominado por la prudencia y la pacificación: mantuvo la paz con el Senado de Roma, reconoció al arzobispo de Magdeburgo elegido bajo la influencia del emperador, devolvió a san Guillermo la sede de York, favoreció a la Orden de los Hospitalarios de San Juan y restauró el Panteón y el palacio de Letrán. Este artículo recorre su origen, su carrera cardenalicia, su elección, su gobierno y su memoria en la historia de la Iglesia.

B Anastasius IV
Ver información de la imagenB Anastasius IV. Autor desconocido, Dominio Público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombrePapa Anastasio IV
CategoríaPersona
Nombre CompletoConrado della Suburra
Cargo EclesiásticoCardenal obispo de Sabina y decano del Colegio Cardenalicio
Fecha de Nacimiento1073
Lugar de NacimientoRoma
Fecha de Muerte1154-12-03
Lugar de MuerteRoma
NacionalidadRomano
Edad al Morir81
Escritos RelacionadosTratado sobre la Trinidad, cartas y privilegios
Fin del Pontificado3 de diciembre de 1154
Inicio del Pontificado8 de julio de 1153
Lugar de OrigenSuburra, Roma
Lugar de SepulturaBasílica de Letrán
Miembro deCanónigos regulares de Letrán
PadreBenedicto della Suburra
Personas relacionadas
  • Eugenio III
  • Adriano IV
TipoPapa

Tabla de contenido

Nombre y significado

El nombre Anastasio procede del griego Anastásios y significa «el que resucita» o «el de la resurrección», de anástasis, «resurrección». Los primeros cristianos lo difundieron como nombre de bautismo, y la Iglesia de Roma lo contó entre los de sus pontífices desde finales del siglo IV: Anastasio I (399-401), Anastasio II (496-498) y Anastasio III (911-913). Conrado della Suburra lo recuperó al ser elegido, después de más de doscientos años sin que ningún papa lo usara, y recibió el ordinal IV.

Orígenes y formación

Una familia romana

Conrado nació en Roma hacia el año 1073, en el barrio popular de la Suburra, la zona baja que se extiende entre el Foro y las colinas del Esquilino y del Viminal. Su padre se llamaba Benedicto della Suburra y la familia pertenecía a la burguesía de la ciudad. Un sobrino suyo, Gregorio della Suburra, alcanzó más tarde la púrpura cardenalicia. La historiografía antigua lo tenía por sobrino del papa Honorio II, pero el parentesco no ha podido confirmarse.1

Canónigo regular de Letrán

El joven Conrado ingresó entre los canónigos regulares de Letrán, comunidades de clérigos que vivían en común bajo la Regla de san Agustín y que impulsaron la reforma de la vida clerical en el siglo XII. Dirigió el priorato de Santa Anastasia, en Roma, y fue abad de San Rufo (Saint-Ruf), la célebre abadía de canónigos regulares de la región de Aviñón, que irradiaba la reforma canonical por el sur de la Galia.2

Esta formación explica la doble sensibilidad que mostró después: el apego a la liturgia y a la basílica de Letrán, y la experiencia directa de la disciplina y del gobierno de comunidades.

Cardenal de la Santa Iglesia Romana

Cardenal presbítero de Santa Pudenziana

El papa Pascual II lo creó cardenal. Conrado figura ya con el título presbiteral de Santa Pudenziana, llamado también de San Pastor, en la subscripción de una bula del 25 de febrero de 1114. La iglesia se levanta en el Esquilino, a poca distancia de su barrio natal.2

Obispo de Sabina

Hacia finales de 1127, Honorio II lo promovió a la sede suburbicaria de Sabina, una de las diócesis que rodean Roma y cuyos titulares forman el orden de los cardenales obispos. Antes de su ascenso, el pontífice le había confiado delicadas misiones monásticas: en 1125 intervino en la disputada elección del abad de Farfa y en 1127 resolvió la sucesión en Montecassino.2

El cisma de 1130 y el vicariato de Roma

En febrero de 1130 los cardenales eligieron simultáneamente a Inocencio II y a Anacleto II. Conrado se alineó con decisión junto a Inocencio II y se convirtió en uno de los adversarios más firmes del antipapa. Cuando Inocencio II buscó refugio en Francia, quedó en Roma como su vicario, y ejerció ese encargo hasta 1137.2

A partir de 1139 presidió el Colegio Cardenalicio como decano. Esa responsabilidad lo llevó de nuevo al vicariato de Roma bajo Eugenio III, durante las ausencias del papa: en el verano de 1145, entre 1147 y noviembre de 1149, y desde el verano de 1150 hasta diciembre de 1152. Participó en cinco cónclaves: los de 1130, 1143, 1144, 1145 y 1153, el último de los cuales lo eligió a él.2

Esos años le dieron un conocimiento minucioso de la ciudad, de sus familias, del Senado que los romanos restablecieron en 1143 y de los problemas del gobierno pontificio.

Elección y coronación

La muerte de Eugenio III

Eugenio III, antiguo monje cisterciense y discípulo de san Bernardo de Claraval, murió el 8 de julio de 1153 en Tívoli. Su cuerpo fue trasladado a Roma entre una gran multitud y recibió sepultura ante el altar mayor de la basílica de San Pedro.3 San Bernardo lo siguió a la tumba pocas semanas después, el 20 de agosto.

El cónclave

En el Colegio, que contaba con unos treinta electores, el decano Conrado reunía antigüedad, conocimiento de la curia y una larga fidelidad a la Sede Apostólica. Los cardenales lo eligieron en los primeros días de julio, y el inicio oficial de su pontificado data del 8 de julio de 1153. Tenía cerca de ochenta años y probablemente era el miembro de mayor edad del Colegio. Adoptó el nombre de Anastasio IV.2

La coronación

El 12 de julio de 1153 recibió la consagración y la coronación en Roma de manos del cardenal protodiácono Odón, titular de San Jorge in Velabro.2,3

El mundo que encontró

Al comenzar su pontificado, la Santa Sede atravesaba una etapa delicada:

  • Roma vivía bajo el régimen de la comuna y del Senado, instaurados en 1143. Los papas habían debido abandonar la ciudad en repetidas ocasiones, y Eugenio III solo regresó a ella en diciembre de 1152, tras un acuerdo con los senadores. La predicación de Arnaldo de Brescia, que reclamaba una Iglesia desprendida de poder temporal, alimentaba el movimiento.
  • El Imperio pasaba a manos de Federico I Barbarroja, elegido rey de Romanos en marzo de 1152 tras la muerte de Conrado III.
  • El reino normando de Sicilia limitaba al sur los Estados pontificios. Su rey, Rogelio II, murió el 26 de febrero de 1154 y le sucedió Guillermo I.
  • La Segunda Cruzada había fracasado en 1149, y la cristiandad de Oriente reclamaba socorro.
  • Los cistercienses, con san Bernardo a la cabeza, ejercían una influencia extraordinaria en la curia desde la elección de uno de los suyos como papa.

Frente a este panorama, la edad y la experiencia de Anastasio IV se convirtieron en un valor político: ofrecía continuidad sin estridencias.

El gobierno de la Iglesia

Roma y su comuna

Anastasio IV conocía por dentro la vida política de Roma y supo convivir con el régimen comunal. Mantuvo la paz firmada a finales de 1152, residió en la ciudad y, a diferencia de varios de sus predecesores, no tuvo que abandonarla. El conflicto abierto con la comuna estalló después de su muerte: su sucesor, Adriano IV, lanzó en 1155 un entredicho sobre Roma, obligó a Arnaldo de Brescia a abandonar la ciudad y, tras su captura, lo dejó morir en la hoguera por orden de la autoridad civil.

Federico Barbarroja y el tratado de Constanza

En marzo de 1153 Eugenio III había firmado con Federico el tratado de Constanza. El rey se comprometía a no pactar con los romanos ni con el rey de Sicilia sin consentimiento del papa, a defender los derechos de la Santa Sede y a impedir que el emperador de Bizancio ganara posiciones en Italia. El papa, por su parte, prometía coronarlo emperador y excomulgar a quienes atacaran su honor real.4

Anastasio IV respetó el pacto, aunque no exigió su ejecución con rigidez y evitó con ello nuevos choques con el soberano. La coronación imperial quedó para su sucesor: Adriano IV coronó a Federico el 18 de junio de 1155.

La sede de Magdeburgo

A la muerte del arzobispo de Magdeburgo en 1152, Federico Barbarroja impuso como sucesor a Wichmann de Seeburg, hasta entonces obispo de Naumburg. El traslado de un obispo de una sede a otra requería autorización pontificia, y Eugenio III había resistido la maniobra. Anastasio IV prefirió cerrar la controversia y reconoció a Wichmann como arzobispo, una concesión al emperador que se apartaba del espíritu del Concordato de Worms (1122). Quiso enviar un cardenal legado a Alemania para reforzar la vigilancia romana sobre la Iglesia del Imperio, pero el proyecto no prosperó.5,1

Wichmann gobernó la sede hasta 1192 y llegó a ser una de las grandes figuras del episcopado alemán del siglo XII.

La disputa de York y san Guillermo

Anastasio IV puso término a una de las controversias más largas de la época: la que enfrentaba por la sede de York a Guillermo FitzHerbert con los cistercienses. La disputa había atravesado cuatro pontificados: los de Inocencio II, Celestino II, Lucio II y Eugenio III. Este último depuso a Guillermo en 1147 y entregó la sede al abad cisterciense Enrique Murdac.6

Cuando Murdac murió, en octubre de 1153, Guillermo viajó a Roma. Anastasio IV accedió a su petición, lo confirmó en el arzobispado el 20 de diciembre de 1153 y le hizo llegar el palio, signo de la comunión del metropolitano con la Sede de Pedro, a pesar de la oposición persistente de los cistercienses. Guillermo regresó a Inglaterra y entró en York en medio de una acogida multitudinaria: el puente sobre el Ouse se hundió bajo el peso de la gente sin causar víctimas. Murió el 8 de junio de 1154, menos de un mes después, en circunstancias que sus contemporáneos atribuyeron a un envenenamiento. Honorio III lo canonizó en 1226.6

Anastasio IV consagró además en 1153 a Hugo de Puiset como obispo de Durham.1

Los Hospitalarios de San Juan

El 21 de octubre de 1154 el papa expidió en favor de la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén la bula Christianae fidei religio. El documento confirmó los privilegios de la orden y reconoció dentro de ella a los hermanos sacerdotes y capellanes, que aseguraban la vida litúrgica y espiritual de los caballeros y del personal de los hospitales. La bula contribuyó a consolidar la identidad religiosa de una institución nacida para la asistencia a los peregrinos y convertida en una pieza esencial de la defensa de Tierra Santa.7,5

Escandinavia

El cardenal Nicolás Breakspear, futuro Adriano IV, había recorrido Escandinavia como legado en 1152 y 1153 y había organizado la Iglesia noruega, que recibió su propia provincia eclesiástica con sede en Nidaros. Basándose en su informe, Anastasio IV escribió en noviembre de 1154 a los obispos de Suecia, al rey Sverker y al arzobispo de Lund, y consolidó así una obra que continuó después de él.8

La península ibérica

El 19 de septiembre de 1154 nombró legado pontificio para España y Portugal al cardenal diácono Jacinto Bobone, que gobernaría la Iglesia siglos después con el nombre de Celestino III. La legación, encargada de ordenar la vida eclesiástica de los reinos peninsulares, se prolongó durante el pontificado de Adriano IV.8

Wibaldo de Stavelot

Anastasio IV mantuvo una relación cordial con Wibaldo, abad de Stavelot y de Corvey y consejero de confianza de Federico Barbarroja. El 7 de febrero de 1154 le concedió el uso del anillo episcopal, un privilegio honorífico con el que el papa distinguió a uno de los hombres más influyentes de la corte imperial.8

Letrán y el Panteón

El papa dedicó tiempo y dinero a embellecer la basílica y el palacio de Letrán, la catedral de Roma y residencia habitual de los papas, a la que lo unían sus orígenes canonicales. Ordenó también la restauración del Panteón, el antiguo templo romano consagrado como iglesia de Santa María y los Mártires a comienzos del siglo VII.3,5

Escritos

Anastasio IV dejó algunas cartas y privilegios y un breve tratado sobre la Trinidad, obras que reflejan su formación de canónigo regular.5

Muerte y sepultura

Anastasio IV murió en el palacio de Letrán, en Roma, el 3 de diciembre de 1154, con cerca de ochenta y un años. Recibió sepultura en la basílica de Letrán, dentro del sarcófago de pórfido de santa Elena, la madre del emperador Constantino, que se reutilizó para su tumba.3,2 El sarcófago se conserva hoy en los Museos Vaticanos.

Los cardenales eligieron al día siguiente, el 4 de diciembre, a Nicolás Breakspear, que tomó el nombre de Adriano IV y fue el único papa inglés de la historia.

Valoración histórica

Un pontificado de pacificación

Los tres rasgos que definen el pontificado de Anastasio IV son la edad, la prudencia y la reconciliación. Recogió asuntos pendientes que habían envenenado el gobierno de sus antecesores y los cerró con soluciones realistas: transigió con el emperador en Magdeburgo, mantuvo la paz con Roma y restituyó la justicia en York. Esa política le permitió transmitir a su sucesor una Iglesia más tranquila que la que él había recibido, aunque sin resolver las cuestiones de fondo, como la relación entre el papado y el Imperio o el futuro del Senado romano, que estallaron con Adriano IV y Alejandro III.

Esa política tuvo un precio: Anastasio IV aparece ante el emperador como un papa complaciente. Pero un pontífice octogenario, rodeado de una comuna inestable, de un soberano ambicioso y de un reino normando hostil, evitó con ella una guerra que la Santa Sede no estaba en condiciones de ganar.

La profecía de san Malaquías

La lista apócrifa de lemas atribuidos a san Malaquías, publicada a finales del siglo XVI, asigna a Anastasio IV el lema Abbas suburranus («abad suburrano»), que alude a su apellido y a su pasado como abad. La Iglesia no concede ningún valor profético a esa lista.

Cronología esencial

  • Hacia 1073: nace en Roma, en el barrio de la Suburra.
  • 1114: Aparece como cardenal presbítero de Santa Pudenziana.
  • Hacia 1127: Honorio II lo promueve a cardenal obispo de Sabina.
  • 1130: Se opone al antipapa Anacleto II y gobierna Roma como vicario de Inocencio II.
  • 1139: Asume el decanato del Colegio Cardenalicio.
  • 8 De julio de 1153: muere Eugenio III y comienza el pontificado de Anastasio IV.
  • 12 De julio de 1153: recibe la coronación en Roma.
  • 20 De diciembre de 1153: confirma a Guillermo FitzHerbert como arzobispo de York.
  • 7 De febrero de 1154: concede a Wibaldo el uso del anillo episcopal.
  • 8 De junio de 1154: muere san Guillermo de York.
  • 19 De septiembre de 1154: nombra a Jacinto Bobone legado en España y Portugal.
  • 21 De octubre de 1154: expide la bula Christianae fidei religio a favor de los Hospitalarios.
  • 3 De diciembre de 1154: muere en Roma.
  • 4 De diciembre de 1154: elección de Adriano IV.

Citas y referencias

  1. Dizionario Biografico degli Italiani. Anastasio IV, vol. III, Anastasio IV (1961). 2 3
  2. Salvador Miranda. Los cardenales de la Santa Iglesia Romana, Corrado di Suburra. 2 3 4 5 6 7 8
  3. Boso. Vida de Anastasio IV, en Libro Pontifical, ed. Louis Duchesne, vol. II, Anastasio IV (siglo XII). 2 3 4
  4. Federico I Barbarroja. Tratado de Constanza, Monumenta Germaniae Historica, Constitutiones, vol. I, Tratado de Constanza (1153).
  5. Anastasio IV. Enciclopedia Católica, Anastasio IV (1913). 2 3 4
  6. San Guillermo de York. Enciclopedia Católica, San Guillermo de York (1913). 2
  7. Joseph Delaville Le Roulx. Cartulaire général de l’Ordre des Hospitaliers de Saint-Jean de Jérusalem, vol. I, Christianae fidei religio (1894).
  8. Philipp Jaffé. Regesta pontificum Romanorum, vol. II, Anastasio IV (1888). 2 3
Modificado el 12 de octubre de 2026 • FideScore™ 9.67 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/zqhv46ppp

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