Origen y familia
Emilio Altieri nació en Roma en el seno de una antigua familia de la nobleza romana. La continuidad del linaje preocupaba a los Altieri porque casi todos los varones de la familia habían escogido la carrera eclesiástica. Para evitar la extinción del apellido, Emilio adoptó a un miembro de la familia Paoluzzi, cuyo matrimonio con Laura Caterina Altieri garantizó la transmisión del nombre familiar.2
Su trayectoria refleja el peso que la nobleza romana y las redes familiares tenían en la administración pontificia del siglo XVII. Sin embargo, su carrera no comenzó como la de un príncipe eclesiástico destinado desde el principio al cardenalato. Clemente IX lo elevó al Sacro Colegio en los últimos días de su pontificado, cuando Altieri ya había alcanzado una edad muy avanzada.2
Carrera eclesiástica
Altieri desempeñó diversas responsabilidades antes de llegar al papado. Durante el pontificado de Urbano VIII recibió el encargo de supervisar las obras destinadas a proteger el territorio de Ravena frente a las crecidas y los cambios de cauce del río Po. Inocencio X lo nombró nuncio en Nápoles, donde participó en las gestiones orientadas a restablecer la paz después de los disturbios asociados a Masaniello.2
Alejandro VII le confió la secretaría de la Congregación de Obispos y Regulares. Más tarde, Clemente IX lo puso al frente de la administración de la hacienda pontificia. Estas funciones le proporcionaron una amplia experiencia en asuntos pastorales, diplomáticos, financieros y administrativos.2





