Lorenzo Corsini nació en Florencia el 7 de abril de 1652, en una noble familia que incluía a San Andrés Corsini, obispo canonizado de Fiesole1. Realizó estudios brillantes en el Colegio Romano y en la Universidad de Pisa, donde obtuvo el doctorado en leyes después de cinco años1. Tras regresar a Roma, ejerció la abogacía bajo la dirección de su tío, el Cardenal Neri Corsini1. A los treinta y tres años, en 1685, renunció a su derecho de primogenitura para ingresar al estado eclesiástico1.
Su ascenso en la curia romana fue constante. Compró un puesto de rango prelatura por 30,000 escudos, una práctica común en la época, y dedicó su riqueza a ampliar la biblioteca heredada de su tío1. En 1691, fue nombrado arzobispo titular de Nicomedia y nuncio en Viena, aunque no asumió el cargo debido a una disputa con el emperador Leopoldo I sobre la selección del nuncio1. En 1696, fue designado tesorero general y gobernador del Castillo Sant' Angelo1. Su carrera prosperó bajo el pontificado de Clemente XI, quien valoró su tacto y prudencia1. El 17 de mayo de 1706, fue nombrado cardenal-diácono de Santa Susanna, manteniendo su cargo de tesorero papal1. Continuó ascendiendo bajo Benedicto XIII, siendo asignado a la Congregación del Santo Oficio y prefecto del tribunal judicial de la Signatura de Justicia, y posteriormente cardenal-presbítero de S. Pietro in Vincoli y cardenal-obispo de Frascati1.

