El pontificado de Esteban V se caracterizó por sus esfuerzos en restaurar la autoridad y la influencia del papado en un período de gran inestabilidad política y amenazas externas.
Desafíos Políticos y Sociales
Italia sufría la fragmentación del Imperio Carolingio y frecuentes incursiones sarracenas. Esteban V tuvo que afrontar una hambruna provocada por la sequía y las langostas. Con el tesoro papal vacío, recurrió a la riqueza de su propio padre para socorrer a los pobres, rescatar cautivos y reparar iglesias.
Para promover el orden, adoptó a Guido III, conde de Spoleto, «como su hijo» y lo coronó emperador en 891. También reconoció a Luis el Ciego como rey de Provenza. El Papa Esteban V se vio obligado a reconocer la dignidad de Guido y coronarlo a él y a su hijo Lamberto como Emperadores Romanos en abril de 892. Este acto fue una respuesta a la peligrosa cercanía de Guido, quien gobernaba gran parte de Italia y representaba una amenaza para los Estados Pontificios.
Relaciones Eclesiásticas
Esteban V también tuvo que oponerse a los procedimientos arbitrarios de los arzobispos de Burdeos y Rávena. Cuando Aureliano, arzobispo de Lyon, se negó a consagrar a Teutbold, quien había sido canónicamente elegido obispo de Langres, Esteban lo consagró él mismo.
Un aspecto significativo de su papado fue la continuación del conflicto con la Iglesia Oriental, derivado del Cisma de Focio. Esteban V resistió los ataques del patriarca Focio contra la Sede Romana, y el emperador León envió a Focio al exilio. En Constantinopla, el patriarca Focio había sido depuesto y Esteban, hijo del emperador Basilio, elevado al patriarcado. El arzobispo Estiliano de Neo-Cesarea y los oponentes clericales de Focio escribieron a Esteban V solicitando dispensación y confirmación para aquellos clérigos que habían reconocido a Focio solo bajo coacción y habían recibido órdenes de él.
Defensa contra los Sarracenos
Mientras escribía contra Focio, Esteban V rogó al emperador que enviara buques de guerra y soldados para ayudarlo a repeler los asaltos de los sarracenos.