Formoso nació alrededor del año 816, probablemente en Roma, y se le describe como un hombre de ochenta años al momento de su muerte2. La primera información histórica sobre él data de 864, cuando el Papa Nicolás I lo nombró Cardenal-Obispo de Porto2.
Legado papal y misiones diplomáticas
Nicolás I confió en el celo y la habilidad de Formoso, enviándolo como legado papal a Bulgaria en 866. Allí, Formoso ganó el favor del príncipe búlgaro Bogoris, quien solicitó a Nicolás I que lo nombrara Arzobispo de Bulgaria. Sin embargo, el Papa Nicolás I se negó, ya que los cánones prohibían a un obispo dejar su propia sede para gobernar otra diócesis2. Bogoris reiteró su petición al sucesor de Nicolás, Adriano II, sin éxito2.
En 869, Adriano II envió a Formoso a Francia para mediar en el conflicto entre el rey Lotario y su esposa Teutberga. Aunque la muerte de Lotario en 869 dejó la misión sin objeto, Formoso fue nuevamente enviado a Trento en 872 para discutir la cuestión de la sucesión imperial2.
Conflictos con el Papa Juan VIII
Inicialmente, el Papa Juan VIII (872-882) confió en Formoso y lo utilizó en misiones diplomáticas, como la de invitar a Carlos el Calvo, rey de Francia, a Roma para recibir la corona imperial en 8752. Sin embargo, Formoso se unió a un grupo de opositores políticos que desaprobaban la coronación de Carlos y favorecían a la emperatriz viuda Engelberga y a Luis el Germánico2. Temiendo la ira del Papa, Formoso huyó de Roma2.
Juan VIII excomulgó y depuso a Formoso en un sínodo, acusándolo de ambición por aspirar al Arzobispado de Bulgaria y a la Cátedra de Pedro, de oponerse al emperador y de abandonar su diócesis sin permiso papal2. Un segundo sínodo en 878 añadió nuevas acusaciones, como el despojo de claustros en Roma, la realización de servicios divinos a pesar del interdicto y la conspiración con hombres y mujeres para destruir la sede papal2. Estas acusaciones, hechas contra un hombre descrito como religioso, moral, ascético e intelectual, se atribuyen al espíritu partidista de la época2.
La sentencia de excomunión contra Formoso fue confirmada en el sínodo de Troyes en 878, donde Formoso prometió bajo juramento no regresar a Roma ni ejercer sus funciones sacerdotales2. Los años siguientes los pasó en Sens2.
Rehabilitación y elección papal
El sucesor de Juan VIII, Marino (882-884), liberó a Formoso de su juramento, lo llamó de regreso a Roma y en 883 lo restituyó a su diócesis de Porto2. Durante los pontificados de Marino, Adriano III (884-885) y Esteban V (885-891), no se registra información significativa sobre Formoso2.
En septiembre de 891, Formoso fue elegido Papa por unanimidad del clero y el pueblo, sucediendo a Esteban V2.

