Origen y formación
Gregorio XI nació en 1331 en el castillo de Maumont, dentro de la diócesis de Limoges. Su nombre de nacimiento era Pierre Roger de Beaufort. Pertenecía a una familia estrechamente vinculada al papado: era sobrino del papa Clemente VI, quien favoreció decisivamente su carrera eclesiástica. Clemente VI le concedió numerosos beneficios y lo creó cardenal diácono en 1348, cuando Pierre Roger apenas tenía dieciocho años.1
Como cardenal estudió en la Universidad de Perugia, donde adquirió una sólida formación en derecho canónico y teología. La tradición historiográfica lo presenta como un hombre de carácter humilde, de vida sobria y de notable pureza moral. Su preparación jurídica resultaría especialmente útil durante un pontificado marcado por conflictos territoriales, disputas jurisdiccionales y complejas negociaciones diplomáticas.1
La dignidad cardenalicia no convirtió a Gregorio en un simple representante de los intereses franceses. Aunque su trayectoria estaba ligada a la corte pontificia de Aviñón y a un colegio cardenalicio mayoritariamente francés, también conocía los problemas internos de la Iglesia y comprendía el desgaste que la prolongada ausencia del papa provocaba en Roma y en los Estados Pontificios.
Elección y ordenación sacerdotal
Tras la muerte de Urbano V, los cardenales eligieron por unanimidad a Pierre Roger de Beaufort como papa en Aviñón el 30 de diciembre de 1370. Adoptó el nombre de Gregorio XI. Todavía no había recibido la ordenación sacerdotal, por lo que fue ordenado sacerdote el 4 de enero de 1371 y coronado al día siguiente.1,3
Su pontificado duró poco más de siete años. Durante ese tiempo intentó atender simultáneamente los problemas internacionales de la Iglesia, la defensa de los territorios pontificios, la reforma eclesiástica y la cuestión decisiva de la residencia papal.





