Duración y estado de salud
Gregorio XIV gobernó durante un periodo extraordinariamente breve. Murió en Roma el 15 de octubre de 1591, después de aproximadamente diez meses de pontificado.
La brevedad de su pontificado estuvo estrechamente relacionada con su salud. La enfermedad limitó su capacidad para desarrollar una política prolongada y redujo el tiempo disponible para consolidar reformas, reorganizar la administración pontificia o modificar la orientación internacional de la Santa Sede.
Conviene distinguir entre duración formal y capacidad efectiva de gobierno. Gregorio XIV pudo promulgar disposiciones, crear cardenales, organizar comisiones y comprometer recursos pontificios; sin embargo, su enfermedad y su muerte interrumpieron la ejecución de muchas iniciativas. La brevedad no impidió decisiones relevantes, pero sí restringió su alcance histórico.
Política eclesiástica y administrativa
El papa creó cinco cardenales, entre ellos su sobrino Paolo Camillo Sfondrati. También intentó elevar al cardenalato a Felipe Neri, quien no aceptó.
Entre sus medidas administrativas y disciplinares figura la bula Cogit nos, fechada el 21 de marzo de 1591. Esta disposición prohibió, bajo pena de excomunión, las apuestas relativas a la elección de un papa, a la duración de un pontificado o a la creación de nuevos cardenales. La norma pretendía proteger la dignidad del oficio pontificio y limitar prácticas consideradas escandalosas dentro de la sociedad romana.
Gregorio XIV confirmó también la legislación destinada a proteger los bienes temporales de la Iglesia romana. Una bula de diciembre de 1590 renovó la constitución de Pío V sobre la prohibición de enajenar o infeudar territorios y bienes pertenecientes a la Santa Sede. Esta medida pertenecía al ámbito del gobierno administrativo y patrimonial de los Estados Pontificios, no directamente al de la política militar europea.
El pontífice promovió también la revisión de importantes textos litúrgicos. Nombró una comisión para revisar la Biblia Sixtina y otra para continuar la revisión del Breviario de Pío V. La primera comisión celebró su sesión inicial el 7 de febrero de 1591; la segunda comenzó sus trabajos el 21 de abril del mismo año.
Reforma y disciplina eclesiástica
Gregorio XIV se inscribió en la dinámica de reforma católica impulsada por el Concilio de Trento. Como antiguo participante en el concilio, conocía la necesidad de mejorar la formación clerical, reforzar la disciplina y asegurar una administración más ordenada de las diócesis.
Su pontificado incluyó disposiciones relativas al gobierno de las iglesias catedrales, a la observancia de las inmunidades eclesiásticas y a la aplicación de normas tridentinas en los nombramientos y responsabilidades de los prelados.
El 21 de septiembre de 1591 elevó a la categoría de orden religiosa la congregación fundada por san Camilo de Lelis para atender a los enfermos. La institución, conocida como Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos, expresaba una dimensión característica de la reforma católica: la unión entre vida religiosa, disciplina comunitaria y servicio caritativo.
Defensa de los indígenas de Filipinas
El 18 de abril de 1591 Gregorio XIV promulgó un decreto relativo a los indígenas de Filipinas. Ordenó que los conquistadores reparasen, cuando resultara posible, los daños causados a los indios y dispuso, bajo pena de excomunión, la liberación de los indígenas esclavizados en las islas.
Esta intervención pertenece al ámbito de la acción pastoral y jurídica de la Santa Sede. Aunque su aplicación práctica dependía de las autoridades locales y de las estructuras coloniales, el decreto expresó una condena explícita de la esclavización de los indígenas y una exigencia de reparación.